LA MUESTRA ‘OTRA MIRADA’ SE COMPONE DE 35 CUADROS QUE EN SU MAYORÍA SON DE GRAN FORMATO
La primera retrospectiva de Modesto Trigo, en la Casa de Galicia en Madrid
El pintor lucense Modesto Trigo Trigo inauguró la pasada semana su primera exposición retrospectiva en la Delegación de la Xunta de Galicia en Madrid-Casa de Galicia, con cuadros de hasta hace quince años cedidos para la ocasión por sus propietarios, fundaciones, pinacotecas y colecciones privadas de distintos puntos de España. La muestra ‘Otra Mirada’ la componen 35 cuadros, la mayor parte de ellos de gran formato, de los que prácticamente el 80% se trata de obra cedida y el resto de nuevas creaciones. Se podrá ver hasta el próximo día 29.
La exposición fue inaugurada por el delegado de la Xunta de Galicia en Madrid, José Ramón Ónega, quien apreció que en las obras del autor se ve “la vida misma”, las nubes que amenazan tormentas y la velocidad de los coches que van circulando, así como objetos que parecen tangibles.
“Trigo sorprende a la realidad, la arranca de la luz, la fija para la eternidad”, enfatizó Ónega, quien informó de que la exposición ocupa las tres amplias salas de que dispone la Casa. El delegado habló de la precocidad de Trigo en hacer una retrospectiva y dijo que, como casi todas las obras que tienen propietario, es “una exposición no para vender sino para ver, para admirar”.
El pintor llamó a la exposición ‘Otra mirada’ precisamente por darle la oportunidad de ver de nuevo parte de su obra, diseminada por distintos lugares geográficos y porque, dice, “la pintura ofrece otra forma de ver la realidad, transforma el ente subjetivo, que es muy personal; es darle una vuelta de tuerca más al concepto del realismo”.
En el ‘Realismo madrileño’, “que empieza con Antonio López y ya es una escuela en la que se pueden encontrar cincuenta nombres punteros”, es precisamente donde inscribe su estilo Modesto Trigo.
Considera que el ‘Realismo’ actual es un movimiento al que en España no se le está concediendo la debida atención, que pasa desapercibido a pesar de tener una gran potencia y de que en países como Estados Unidos y Reino Unido se desarrolla con mucha fuerza.
Trascender la realidad
No obstante, va más allá y explica que en sus cuadros intenta trascender la realidad y captar emociones, que para él no tiene interés el realismo cuando se queda “en mera fotografía”, porque el pintor no puede competir con la cámara. Hay, explica, un filtro que intenta separar elementos para trasladar la emoción y “eso es lo que produce la tensión y una obra de arte no existe sin tensión”. “El hiperrealismo lo ilumina todo, no tiene misterio, le falta embrujo. En la tradición española están los detalles en la sombra”, añade.
Una exposición retrospectiva en un pintor de la juventud de Trigo es poco usual: “Un pintor puede hacer dos o tres retrospectivas en su vida y se suelen hacer con 70 años. Yo tengo 49 y ya he tenido esa opción en la Casa de Galicia; hay bastante obra para ello”. Son todas las que están, pero faltan algunas cuya ausencia lamenta el pintor: “Hay obra que me hubiese gustado que estuviera y no está porque los propietarios no la han prestado”.
Premio Gabriel Zendel
Las obras de Trigo han tenido un considerable éxito en el exterior. En la última edición del ‘Salón de Otoño de París’, encuentro artístico que se celebra desde hace 110 años y en el que nacieron todas las corrientes artísticas del siglo XX, seleccionaron una obra suya para ser expuesta, ‘Paradoja arquitéctonica’, que resultó galardonada, el pasado mes de noviembre, con el ‘Premio Gabriel Zendel 2009’, que otorga la prestigiosa ‘Fundación Taylor’. El artista viajará a París para recoger el premio el próximo mes de mayo.
Trigo también es un reconocido retratista que ha pintado a destacadas personalidades políticas y empresariales del país. Para finales de año tiene proyectada una exposición individual en la madrileña galería Santiago Echevarría.
“Trigo sorprende a la realidad, la arranca de la luz, la fija para la eternidad”, enfatizó Ónega, quien informó de que la exposición ocupa las tres amplias salas de que dispone la Casa. El delegado habló de la precocidad de Trigo en hacer una retrospectiva y dijo que, como casi todas las obras que tienen propietario, es “una exposición no para vender sino para ver, para admirar”.
El pintor llamó a la exposición ‘Otra mirada’ precisamente por darle la oportunidad de ver de nuevo parte de su obra, diseminada por distintos lugares geográficos y porque, dice, “la pintura ofrece otra forma de ver la realidad, transforma el ente subjetivo, que es muy personal; es darle una vuelta de tuerca más al concepto del realismo”.
En el ‘Realismo madrileño’, “que empieza con Antonio López y ya es una escuela en la que se pueden encontrar cincuenta nombres punteros”, es precisamente donde inscribe su estilo Modesto Trigo.
Considera que el ‘Realismo’ actual es un movimiento al que en España no se le está concediendo la debida atención, que pasa desapercibido a pesar de tener una gran potencia y de que en países como Estados Unidos y Reino Unido se desarrolla con mucha fuerza.
Trascender la realidad
No obstante, va más allá y explica que en sus cuadros intenta trascender la realidad y captar emociones, que para él no tiene interés el realismo cuando se queda “en mera fotografía”, porque el pintor no puede competir con la cámara. Hay, explica, un filtro que intenta separar elementos para trasladar la emoción y “eso es lo que produce la tensión y una obra de arte no existe sin tensión”. “El hiperrealismo lo ilumina todo, no tiene misterio, le falta embrujo. En la tradición española están los detalles en la sombra”, añade.
Una exposición retrospectiva en un pintor de la juventud de Trigo es poco usual: “Un pintor puede hacer dos o tres retrospectivas en su vida y se suelen hacer con 70 años. Yo tengo 49 y ya he tenido esa opción en la Casa de Galicia; hay bastante obra para ello”. Son todas las que están, pero faltan algunas cuya ausencia lamenta el pintor: “Hay obra que me hubiese gustado que estuviera y no está porque los propietarios no la han prestado”.
Premio Gabriel Zendel
Las obras de Trigo han tenido un considerable éxito en el exterior. En la última edición del ‘Salón de Otoño de París’, encuentro artístico que se celebra desde hace 110 años y en el que nacieron todas las corrientes artísticas del siglo XX, seleccionaron una obra suya para ser expuesta, ‘Paradoja arquitéctonica’, que resultó galardonada, el pasado mes de noviembre, con el ‘Premio Gabriel Zendel 2009’, que otorga la prestigiosa ‘Fundación Taylor’. El artista viajará a París para recoger el premio el próximo mes de mayo.
Trigo también es un reconocido retratista que ha pintado a destacadas personalidades políticas y empresariales del país. Para finales de año tiene proyectada una exposición individual en la madrileña galería Santiago Echevarría.