EL ACTO TUVO LUGAR EN LA FEDERACIÓN DE SOCIEDADES GALLEGAS

Se presentó en Buenos Aires el libro ‘55 mentiras sobre a lingua galega’

Sobre el filo de una tarde lluviosa, el viernes pasado, día 5, se presentó en la Federación de Sociedades Gallegas de la República Argentina el libro ‘55 mentiras sobre a lingua galega’, publicado por la Editorial Laiovento y elaborado por la plataforma Prolingua que reúne a escritores, artistas y profesores universitarios, entre otros profesionales, en defensa del idioma gallego y con fuertes críticas al proyecto de normalización lingüística impulsado por el actual Gobierno gallego.
Se presentó en Buenos Aires el libro ‘55 mentiras sobre a lingua galega’
 Higinio Martínez, responsable del curso de lengua gallega que desde hace 34 años, en forma ininterrumpida, se dicta en la Federación.
Higinio Martínez, responsable del curso de lengua gallega que desde hace 34 años, en forma ininterrumpida, se dicta en la Federación.

Sobre el filo de una tarde lluviosa, el viernes pasado, día 5, se presentó en la Federación de Sociedades Gallegas de la República Argentina el libro ‘55 mentiras sobre a lingua galega’, publicado por la Editorial Laiovento y elaborado por la plataforma Prolingua que reúne a escritores, artistas y profesores universitarios, entre otros profesionales, en defensa del idioma gallego y con fuertes críticas al proyecto de normalización lingüística impulsado por el actual Gobierno gallego.

 

La presentación en Argentina se realizó en forma casi simultánea con más de medio centenar de ciudades de Galicia, España y el resto del mundo y contó con la participación de la reconocida escritora e investigadora María Rosa Lojo, de la compostelana María Rosa Iglesias, y del presidente de la Federación, Francisco Lores.
Poco después de las 7 de la tarde, en la biblioteca de la Federación, la periodista Débora Campos inauguró el acto con la lectura de una proclama elaborada por la plataforma Prolingua; la misma que se leyó en todos los sitios en los que se presentó el libro.
A su término, el presidente de la casa, Francisco Lores, arrancó criticando el proyecto de normalización lingüística que impulsa el Gobierno de Núñez Feijóo. “Amenazar nuestra lengua, como pretende el gobierno –dijo Lores– es quebrarle la columna vertebral a la cultura y la identidad gallega”. “Núñez Feijóo –continuó el dirigente– era un hombre apreciable, plural, que votaba a Camilo Nogueira, secretamente; pero parece ser que ahora Madrid le ha indicado que hay que terminar con las Autonomías; que España tiene que ser una sola y libre, como cuando estaba Franco”. Finalmente, Lores instó a los presentes a “trabajar para que la ultraderecha deje de gobernar Galicia porque está en contra de nuestro ser, nuestra lengua y nuestra propia idiosincrasia”.
Por su parte, la escritora e investigadora galaico-argentina María Rosa Lojo leyó un ensayo en el que defendió la diversidad lingüística.
Para algunos, la diversidad lingüística es un problema cuya solución sería una sola lengua, franca, natural, procedente de la cultura del más poderoso o influyente, dijo, y aseguró, “yo no quisiera, sinceramente, habitar un mundo tan pobre y aburrido”.
“Amo la lengua de mi madre, el castellano, la que hablé desde muy pequeña y en la que escribo mis libros ya que es también la lengua del país donde nací, y amo también el idioma de mi padre, el gallego, que conocí sobre todo por la literatura, aunque no me resulte tan fácil escribirlo o hablarlo”, confesó la escritora, que también agradeció la oportunidad que la vida le dio de estudiar otras lenguas como el latín, el griego, el inglés, el alemán y el francés. “Todas ellas –aseguró– me dejaron algo porque cada idioma es como un arca de Noé donde atesoramos la historia de una cultura y de una cosmovisión; memorias tan únicas y frágiles como los animales que el patriarca subió a su arca”, reflexionó.
Lojo ilustró sus consideraciones con una breve selección de ejemplos tomados de varias lenguas. Para el alemán, dijo, la muerte se representa como un caballero con guadaña mientras que en el romance castellano es una dama blanca que corta el hilo de seda de la vida. Por otra parte, en inglés, un secreto de familia es un “esqueleto en el aparador” y “salir del ropero” significa hacer públicas las preferencias sexuales. Ejemplos que le permitieron inferir, en clave de humor, que “la británica parece ser una cultura muy dependiente del moblaje para sus metáforas”. Lojo destacó también del gallego su inclinación por las metáforas relacionadas con la luz. “Quizás –apuntó–, porque en un paisaje de mar, bosques y neblina los viajeros y peregrinos necesitan esos resplandores en su largo camino”.
Finalizando su intervención, afirmó que el libro viene a recordar y justificar “con impecable rigor científico y reflexivo” cosas que bien saben por instinto los gallegos y todos los que aman las lenguas propias y ajenas: tener dos o más lenguas, cuidarlas y hablarlas no es una condena sino un privilegio. “Es poder habitar más de una casa en el planeta”, valoró la escritora.
Por su parte, María Rosa Iglesias ofreció su experiencia de vida. Nacida en el año 1948 en una aldea compostelana emigró a la Argentina cuando estaba por cumplir 5 años de edad. Toda su vida, contó, fue un arduo trabajo para superar la sordera (que adquirió en Galicia siendo muy pequeña como secuela del sarampión) y por rescatar y revalorizar su identidad gallega. Cuando cumplió los 7 años recordó que su padre gallego dijo a la familia que no hablarían más en su lengua natal porque era un idioma atrasado, que no servía para nada.
María Rosa sostuvo que, muchos años más tarde, recuperar el orgullo de su lengua y su cultura natal le habían permitido restaurar también el propio orgullo desvalorizado cuando sintieron que debían abandonar, explicó, la lengua propia y con ello la cultura propia a la que sentían como algo inferior.
Luego de las exposiciones, Andrea Cobas, que fue la encargada de presentar a los oradores, abrió el debate con los presentes. Entre el público, de perfil bajo como es su costumbre, estaba el licenciado en Letras Higinio Martínez Estévez, a quien le pidieron su opinión.
Martínez dijo entonces que “el idioma gallego estaría prácticamente muerto ya, si la fuerza de los gallegos fuera el único elemento en juego”. Lo que ha impedido hasta ahora su desaparición, consideró, es que el gallego forma parte del gran dominio lingüístico que representa el portugués, expandido en todo el mundo.
“Es tan abismal la situación del gallego que a veces uno piensa que no le puede pasar nada peor de lo que le está pasando, pero la esperanza existe”, señaló y agregó: “En la historia de Galicia siempre las esperanzas parecerían brotar al margen de la labor humana, de una manera mágica, inesperada, es una esperanza –sentenció– contra toda esperanza”.
Para este estudioso de la lengua gallega, que adscribe a la idea de que el idioma configura el psiquismo de las sociedades, lo que estaría aconteciendo en Galicia es que “cinco siglos de pérdida de la lengua propia configuraron en el hombre gallego un alma castellana”. Según Martínez, hoy en Galicia predomina el alma castellana de los gallegos; un alma a la que calificó de “indigna”, “falsa”, “que no sirve para nada más que el empobrecimiento de España y para la pérdida definitiva de una herencia riquísima secular, de una cultura”. El único camino que podría alejar al gallego de una segura extinción sería la recuperación del orgullo, “un orgullo legítimo, de nación oprimida, que no tiene nada que ver con nacionalismos extraños, de los que se quieren libertar”, afirmó Martínez.