Presentan un libro de homenaje a Leopoldo Calvo Sotelo promovido por Ribadeo
El senador y ex presidente de Galicia Manuel Fraga; el alcalde de Ribadeo, Fernando Suárez Barcia; Leopoldo Calvo-Sotelo Ibáñez-Martín, letrado mayor del Consejo de Estado e hijo del ex presidente del Gobierno Calvo Sotelo; el periodista Bieito Rubido y el director de la Casa de Galicia en Madrid, José Ramón Ónega, todos ellos colaboradores del libro ‘Con Leopoldo Calvo Sotelo, en Ribadeo’, presentaron el pasado lunes en la Casa de Galicia en Madrid esta obra de homenaje al ex presidente del Gobierno promovida y editada por el Ayuntamiento de Ribadeo.
Los más de cuarenta colaboradores que escriben en el libro sobre la figura y la obra de Leopoldo Calvo Sotelo fueron coordinados desde el Ayuntamiento de Ribadeo, en una loma de cuyo cementerio municipal está enterrado el ex presidente del Gobierno, que aunque no nació en el municipio se presentaba a sí mismo como perteneciente a él, del que fue nombrado alcalde perpetuo y cuya ría navegó con frecuencia a bordo del ‘Juanín’, del que era patrón. Los participantes en el acto coincidieron en destacar su vocación de servicio público.
Fraga declaró haber tenido algunas diferencias políticas con Calvo Sotelo pero afirmó que en lo esencial habían estado en el mismo sitio, “en hacer posible una transición ejemplar para España”. También que, “ya mayores”, los dos se volvieron a encontrar en la Academia de las Ciencias Morales y Políticas, donde se sentaban juntos.
Fraga se refirió al homenajeado como una persona de categoría que supo llevar bien el apellido ilustre que heredó, algo que observó que algunas veces se convierte en una carga pero no fue su caso. “Fue jefe de gobierno en las más difíciles circunstancias que se puede ser”, mantuvo.
Ónega explicó que más que un libro presentaban un documento excepcional e histórico, por el hombre al que se refiere y porque describe un período en la historia de España “en el que la política fue pasión y esperanza” y se refirió a su protagonista como “un político de una categoría humana excepcional”.
Bieito Rubido, director editorial de Vocento, recordó su primera entrevista a Calvo Sotelo, siendo ya presidente del Gobierno, en el ‘Juanín’, que, explicó, resultó un tanto incómoda para el entonces joven periodista porque accidentalmente pisó al presidente.
También recordó la que consideró su “entrevista más gozosa con él”, en la TVG, varios años después, siendo ya ex presidente del Gobierno, cuando acababa de escribir ‘Memoria de la Transición’.
Serenidad
Rubido destacó la serenidad de Calvo Sotelo y valoró que durante los meses que duró su presidencia tomó cuatro decisiones que incidieron en la normalidad con la que se vivieron las elecciones generales de 1982. Según el periodista, esas decisiones fueron: el ingreso en la OTAN, “que normalizó la vida democrática”, juzgar a los golpistas del 23-F, frenar las ansias autonomistas y redefinir la política económica.
Fernando Suárez observó que Ribadeo no sólo ha dado personalidades importantes a Galicia y a España sino que acogió a otras muchas, como fue el caso de Leopoldo Calvo Sotelo, figura de la que destacó el consenso que su obra concilia sobre los 10.200 habitantes de la localidad, más allá de sus creencias ideológicas –la actual corporación municipal está formada por cuatro formaciones políticas–.
Leopoldo Calvo-Sotelo Ibáñez-Martín evocó la figura de su padre en Ribadeo señalando que nunca tuvo allí la despreocupación del veraneante, pues declaraba que era de allí, y que les decía que estuviesen siempre pendiente de este municipio, mandato que dijo aceptaban gustosos.
También recordó que su padre se manifestaba de foma discreta y explicó que la presentación del libro en Madrid respondía a la voluntad de corresponder a los madrileños que colaboraron en la suscripción pública que realizó el Ayuntamiento de Ribadeo para su edición y al hecho de que prestar atención a Ribadeo pasaba por poner atención en Madrid.
Entre los asistentes al acto, que llenaron las salas que la Casa destina a estos eventos, se hallaba la viuda del político homenajeado, Pilar Ibáñez Martín.