Ónega pide al Apóstol inspiración para construir “un país en orden y paz”
El director de la Casa de Galicia en Madrid, José Ramón Ónega, pidió al Apóstol inspiración para los políticos “para que construyan, desde la unidad y el sentido común, un país en orden y paz”. El delegado de la Xunta participó el pasado jueves en una misa celebrada en la Iglesia de San Agustín a la que asistieron integrantes de la Orde da Vieira y otras colectividades gallegas de Madrid que peregrinaron a Santiago.
El director de la Casa de Galicia en Madrid el encargado de pronunciar la ofrenda al Apóstol, donde reconoció que los colectivos de emigrantes tienen el corazón “dividido”: “Una parte late en el solar donde nacemos, y la otra palpita donde residimos”, dijo.
Recordando las palabras de Rosalía –‘Cando van van coma rosas, cando ven, ven como negros’–, José Ramón Ónega pidió al Apóstol protección y amparo tanto para los gallegos residentes en el exterior que quieran retornar a Galicia como para los que un día se vieron en la obligación de emigrar.
En su intervención, el delegado de la Xunta destacó la necesidad y el interés general por ver finalizado el tren de alta velocidad “para reparar el ansia permanente de retornar a la tierra”.
Se refirió también a los miembros del Gobierno, a los presidentes de altos tribunales, bancos y grandes empresas, sindicatos y partidos políticos a los que emplazó a “sumar políticas de cohesión y esperanza que vertebren la sociedad”.
Así mismo, requirió la bendición del Apóstol Santiago para el presidente de la Xunta y su Gobierno, “para que tenga éxito en la tarea de enderezar Galicia y seguir construyendo un proyecto de futuro en una sociedad democrática de sólidos valores”.
Y también para la oposición “para que cumpla su función institucional con vocación de servicio” porque dijo, “trabajar juntos y unidos por Galicia sin fanatismos ideológicos” es el objetivo, puntualizó.