‘De Lalín a Buenos Aires’, un relato con la aventura de un gallego emprendedor
El Pazo Provincial de Pontevedra acogió la presentación pública del libro ‘De Lalín a Buenos Aires. Benito Blanco un galego emprendedor’, que relata las vivencias y la trayectoria de Benito Blanco, un lalinense de Alfonselle que, como miles de gallegos, tuvieron que dejar su tierra natal para probar fortuna en otros lares. En este caso en Argentina. El acto estuvo presidido por el titular de la Diputación, Rafael Louzán, por el protagonista, Benito Blanco, y por la autora, Mariana Vicat, quien destacó que “esta publicación es un símbolo de la hermandad de ambos pueblos”.
Mariana Vicat recordó una frase de Gerardo Fernández Albor que dice “que hay un puente de plata que crearon los emigrados cuando fueron a Argentina y ese puente hay que mantenerlo sano y firme”. En este sentido, Vicat afirmó que “este libro contribuye a que ese puente se mantenga firme”.
Por su parte, el presidente de la Diputación, Rafael Louzán, destacó que el libro “es un homenaje a la emigración pues, como es sabido, detrás de cada gallego hay un ‘labrego’, un marinero o un emigrante”.
Louzán incidió en la honda relación de Pontevedra con Argentina y recordó las distintas personalidades oriundas de Pontevedra que triunfaron o dejaron su vida y una honda impronta en el Río de la Plata, desde Alfonsín a Pedro Cerviño, desde De la Rúa a Casimiro Gómez “y tantos y tantos que hicieron donaciones a sus familias o filantrópicas a sus pueblos de origen o dejaron bien alto el nombre de Galicia por el mundo”.
La publicación hace un recorrido por la vida de Blanco desde su nacimiento en Lalín, el 2 de agosto 1931, un escenario clave del relato, donde fue criado en el seno de una típica familia gallega.
Esta publicación tomó como punto de partida el testimonio de más de cincuenta personas. Las más emotivas son las anécdotas familiares.
Estos testimonios fueron complementados por más de mil fotografías. Según informó el propio Benito Blanco, “los beneficios de las ventas serán destinados a la organización Unicef”.
Benito Blanco quiso también dedicarle este libro a su pueblo de Lalín y a Argentina, que considera su segunda patria.
Como recoge el propio libro, la idea de emigrar no fue premeditada, un día los Blanco Álvarez recibieron una carta de una tía instalada en Buenos Aires que solicitaba que uno de los sobrinos se desplazase hasta la capital.
Visión para los negocios
Haciendo gala de su personalidad emprendedora e inquieta Benito se ofreció a hacer este viaje.
A partir de este momento, comenzó la trayectoria ascendente de Benito Blanco. Como recoge la biografía, nunca pensó en enriquecerse de la noche a la mañana. Con 20 años se empleó de lavacopas, pero su espíritu emprendedor y gran visión para los negocios lo llevaron a convertirse en un empresario de éxito.
Fundó la Minera Patagónica S.A. que, en su época de mayor apogeo, llegó a facturar más de tres mil toneladas por mes convertiéndose en la principal comercializadora de bentonita de Argentina.