Homenaje a Vázquez Portomeñe del Centro Galicia y el Colegio Santiago Apóstol
Víctor Vázquez Portomeñe, exconselleiro de Educación y Cultura de la Xunta, descubrió el jueves pasado una placa que da su nombre al aula magna del Instituto Gallego Argentino Santiago Apóstol. “Con esta iniciativa –señalaron las autoridades del colegio– queremos dar testimonio de nuestra gratitud por su invalorable aporte en la construcción y puesta en marcha del Colegio”. La ceremonia contó con la presencia del delegado del Gobierno gallego, Alejandro López Dobarro, responsables de la Fundación Galicia América en Argentina y del Centro Galicia, así como directivos del colegios, docentes y alumnos.
Portomeñe señaló que el colegio fue una apuesta por mantener viva la llama de la cultura gallega en el país. “Serán esta nuevas generaciones –reflexionó– las que dentro de unos años, cuando ocupen puestos de importancia en Argentina, las que recuerden a Galicia y a este colegio gallego que fue el que les dio sus primeras letras”. Por otro lado, consideró que la lengua es la seña de identidad gallega; “algo –avanzó– que no nos hace mejores pero que nos distingue de los demás y constituye también una aportación más a la cultura universal”.
Por su parte, el presidente del consejo administrativo de la Fundación Galicia América, Manuel Peleteiro, destacó que fue gracias al coraje de un grupo de dirigentes gallegos que tomaron la decisión de llevar adelante la construcción del primer colegio gallego en el exterior y a que Manuel Fraga Iribarne y Víctor Vázquez Portomeñe, que creyeron y apoyaron la empresa, que hoy existe el Instituto Educativo Santiago Apóstol de Buenos Aires.
Peleteiro recordó que varios años atrás, cuando viajaron a Santiago de Compostela para presentar el proyecto, “muy pocos creyeron en él”. “Nada fue fácil”, sopesó el directivo, ya que hubo momentos difíciles en lo económico para Argentina y Galicia que amenazaron la continuidad de las obras pero se pudo seguir adelante. “En uno de esos momentos más críticos –relató– acudimos a Vázquez Portomeñe que consiguió reunir el dinero que necesitábamos para poder continuar: un millón y medio de dólares, y seguimos adelante”.
Tras descubrir la placa, Vázquez Portomeñe –que viajó acompañado por su esposa, la escritora Otilia Seijas, y uno de sus hijos, el abogado Juan José Vázquez– se reunió con los directivos de los niveles inicial, primario y secundario del colegio, y, posteriormente, mantuvo un encuentro con alumnos del colegio.
Finalmente, el viernes pasado encabezó el acto de entrega de los diplomas acreditativos de la finalización de los estudios secundarios a la 3ª promoción del Instituto Educativo.
El Centro Galicia de Buenos Aires y el Colegio decidieron homenajear al exconselleiro, explicaron sus directivos, porque “aglutina en su talante los principios básicos de la identidad gallega de justicia, respeto y cooperación integradora”.
En su período como conselleiro de Educación y Cultura Víctor Vázquez Portomeñe, destacaron los directivos del Centro Galicia y del Colegio, trabajó firmemente en el fortalecimiento de la enseñanza en la Comunidad Autónoma Gallega con la creación de más de 100 centros educativos y la ampliación de muchos otros, lo que contribuyó en la escolarización plena de la sociedad gallega; impulsó el Instituto Santiago Apóstol de Buenos Aires, única institución educativa fuera de las fronteras administrativas de España que imparte de manera oficial y pareja a los centros educativos gallegos las asignaturas de lingua, literatura, historia y xeografía de Galicia; participó en la elaboración de la Lei de normalización lingüística del año 1983, que el Parlamento de Galicia aprobó de forma unánime, e intervino de manera intensísima en su desarrollo instaurando en el sistema formativo –a través de la Dirección Xeral de Política Lingüística englobada en su consellería– la materia de lingua galega, para la que se elaboró un programa propio y se creó un cuerpo de inspección específico. Todo esto, concluyeron los directivos de ambas entidades, unido a su labor en la difusión del Estatuto de Autonomía de Galicia, a muchas otras leyes transcendentes por él impulsadas –que la cámara autonómica aprobó en muchos casos por unanimidad– y al esfuerzo perenne en la consecución de una Galicia más unida, cooperativa y superadora de minifundios improductivos merecen, a criterio de los inspiradores de este reconocimiento, dicho homenaje.