EL FESTEJO, PREVISTO PARA EL 5 DE JULIO, SE SUSPENDIÓ POR LA GRIPE A
El Hogar Gallego para Ancianos cumplió su 66º aniversario
El Hogar Gallego para ancianos cumplió, el pasado 29 de junio, el 66º aniversario de su fundación. Este año, la celebración, prevista para el 5 de julio en la residencia de Domselaar, se suspendió en el marco de las medidas preventivas dispuestas por las autoridades sanitarias argentinas para evitar la expansión de la pandemia de Gripe A.
El Hogar Gallego para ancianos cumplió, el pasado 29 de junio, el 66º aniversario de su fundación. Este año, la celebración, prevista para el 5 de julio en la residencia de Domselaar, se suspendió en el marco de las medidas preventivas dispuestas por las autoridades sanitarias argentinas para evitar la expansión de la pandemia de Gripe A.
El Hogar Gallego para Ancianos fue fundado el 29 de junio de 1943. Tras conocerse la noticia de que una anciana orensana había muerto a causa del frío en la Avenida de Mayo, un grupo de gallegos radicados en el país decidieron organizarse con el objetivo de crear una casa de recogimiento y amparo para los ancianos desprotegidos.
El grupo inicial, que comenzó a reunirse todos los domingos, estaba formado por Horacio Bermúdez Abente, Miguel Portela, Luis Seoane y Gumersindo Sánchez Guisande, a quienes se les sumaron Arturo Cuadrado, los hermanos Jaime y Jacobo André, Antonio Baltar, Manuel Roel, Domingo Maza, Bernardo González Rey, Sergio Riveiro, Santiago González, Manuel Peón, Antonio Carballo, Francisco Blanco y Miguel Salgués.
No fue fácil hallar un terreno donde instalar el Hogar ya que se buscaba un espacio amplio y luminoso que contara con espacio suficiente al aire libre para recreo y esparcimiento a sus pobladores. Como no hallaron ningún sitio que cumpliera con todos esos requisitos en Capital Federal, finalmente compraron un terreno en Domselaar, Provincia de Buenos Aires. En 1947 el proyecto de la obra ya estaba aprobado pero como no contaban con recursos para iniciar los trabajos, éstos no comenzaron hasta el año 1957.
Hasta entonces la residencia contaba con cuatro dormitorios y un baño para 12 hombres; mientras que para las señoras se habilitó la vivienda que había pertenecido al administrador de la estancia. Edificio que actualmente se conoce como el hogar viejo.
En estos momentos, el Hogar Gallego cuenta con capacidad para albergar a un centenar de personas; con habitaciones de tres y cuatro camas con baño privado y calefaccionadas, atención médica, enfermera permanente, alimentación variada y controlada por una nutricionista. También dispone de una sala de kinesiología totalmente equipada y brinda asistencia odontológica, peluquería y podología.
El Hogar Gallego para Ancianos fue fundado el 29 de junio de 1943. Tras conocerse la noticia de que una anciana orensana había muerto a causa del frío en la Avenida de Mayo, un grupo de gallegos radicados en el país decidieron organizarse con el objetivo de crear una casa de recogimiento y amparo para los ancianos desprotegidos.
El grupo inicial, que comenzó a reunirse todos los domingos, estaba formado por Horacio Bermúdez Abente, Miguel Portela, Luis Seoane y Gumersindo Sánchez Guisande, a quienes se les sumaron Arturo Cuadrado, los hermanos Jaime y Jacobo André, Antonio Baltar, Manuel Roel, Domingo Maza, Bernardo González Rey, Sergio Riveiro, Santiago González, Manuel Peón, Antonio Carballo, Francisco Blanco y Miguel Salgués.
No fue fácil hallar un terreno donde instalar el Hogar ya que se buscaba un espacio amplio y luminoso que contara con espacio suficiente al aire libre para recreo y esparcimiento a sus pobladores. Como no hallaron ningún sitio que cumpliera con todos esos requisitos en Capital Federal, finalmente compraron un terreno en Domselaar, Provincia de Buenos Aires. En 1947 el proyecto de la obra ya estaba aprobado pero como no contaban con recursos para iniciar los trabajos, éstos no comenzaron hasta el año 1957.
Hasta entonces la residencia contaba con cuatro dormitorios y un baño para 12 hombres; mientras que para las señoras se habilitó la vivienda que había pertenecido al administrador de la estancia. Edificio que actualmente se conoce como el hogar viejo.
En estos momentos, el Hogar Gallego cuenta con capacidad para albergar a un centenar de personas; con habitaciones de tres y cuatro camas con baño privado y calefaccionadas, atención médica, enfermera permanente, alimentación variada y controlada por una nutricionista. También dispone de una sala de kinesiología totalmente equipada y brinda asistencia odontológica, peluquería y podología.