La hermana de la ‘agente electoral’ exhibe la prueba que desmonta la versión del PSdeG
María del Carmen Blanco, hermana de María Isabel Blanco –la mujer que reconoció haber actuado como agente electoral del actual alcalde de Muxía, el socialista Félix Porto–, presentó la pasada semana en el Juzgado de Corcubión la prueba que desmonta la versión dada por los ex altos cargos socialistas del anterior gobierno de la Xunta para justificar el viaje de María Isabel a Argentina en periodo de precampaña de las elecciones municipales de 2007. Los socialistas aseguran que le proporcionaron un billete de avión para visitar a su hermana, que se encontraba enferma.
Durante su comparecencia ante la juez que lleva el caso, el pasado miércoles, María del Carmen presentó el pasaporte donde consta que estaba en Galicia en la fecha en que su hermana se trasladó a Argentina con un billete de avión pagado por el anterior gobierno autonómico.
El documento acredita que María del Carmen salió de Argentina el 17 de enero de 2007 y que regresó al país el 18 de abril del mismo año. Por su parte, María Isabel Blanco –emigrante retornada, residente en la localidad coruñesa de Vimianzo– se desplazó a Buenos Aires el 2 de abril de 2007 y abandonó el país el 23 de mayo, dos días antes de las últimas elecciones municipales celebradas en España. Ambas coincidieron en la capital argentina durante poco más de un mes y durante ese tiempo, María Isabel se alojó en casa de su hermana, según dijo en la comisión de investigación que se abrió en el Parlamento gallego para conocer los detalles de la trama. También declaró que durante las primeras semanas permaneció en casa de la madrina de su hijo, debido a que su hermana se encontraba en Galicia.
La prueba presentada por María del Carmen echa por tierra la teoría esgrimida por los ex altos cargos socialistas para justificar el viaje al país austral de María Isabel. Dicha teoría se basó en afirmar que la mujer había podido disfrutar de un billete de avión gratis a la capital bonaerense por razones humanitarias –más concretamente, para visitar a su hermana, que se encontraba enferma– y no para actuar como agente electoral, como denunció el PPdeG –en aquellos momentos, en la oposición–y como corrobora la propia implicada.
María Isabel Blanco declaró en comisión parlamentaria que su viaje a Buenos Aires se programó con la intención de que recabara votos entre el electorado gallego en Argentina en favor del candidato socialista a la alcaldía de Muxía, Félix Porto, único imputado por este asunto y la persona que, según Blanco, le hizo el encargo de hacer campaña entre los naturales de Muxía en el país austral.
“Las mentiras plasmadas por escrito por el anterior conselleiro de Presidencia, José Luis Méndez Romeu”, y la prueba presentada por María del Carmen Blanco la pasada semana en el Juzgado de Corcubión “confirman –según el PPdeG– que los socialistas trataron de esconder algo cuando cerraron en falso un expediente informativo oficial”, que, ante la presión del partido de la oposición, mandó abrir el presidente gallego por aquel entonces, Emilio Pérez Touriño. “Ese algo es la supuesta financiación ilegal del PSOE, que pudo sufragar gastos de campaña con dinero público”, reiteran los ‘populares’.
María del Carmen Blanco también aseguró ante la juez que la única razón del viaje de su hermana a Buenos Aires fue recabar votos para la candidatura de Félix Porto. Asimismo declaró que antes de partir hacia América, María Isabel llamó desde Vimianzo a vecinos de Muxía en Argentina para avisarlos de que estaría en Buenos Aires días después y de que se presentaría en sus domicilios para retirarles el voto.
La hermana de la ‘agente electoral’ declaró también que asistió a la comida que Félix Porto celebró en Buenos Aires el 22 de mayo, mostró una foto en la que aparece con él, y dijo que durante el acto, el candidato socialista a la alcaldía de Muxía agradeció públicamente a María Isabel el trabajo desarrollado en la campaña.
El ‘caso agente electoral’ salió a la luz en febrero de 2008 después de que el PPdeG presentara pruebas de que María Isabel Blanco había viajado a Buenos Aires en periodo preelectoral con un billete proporcionado por la Secretaría Xeral de Emigración. La propia implicada reconoció que había sido enviada a Buenos Aires con el propósito de recabar votos para la candidatura de Félix Porto, pero los socialistas esgrimieron razones humanitarias para concederle el billete.
El caso propició la creación de una comisión parlamentaria para ahondar en la investigación, pero las conclusiones de la misma no convencieron a los ‘populares’ que decidieron poner el caso en conocimiento de la Justicia.
Hasta el momento, fueron citados a declarar, además de las hermanas Blanco, Darío Rodríguez y David Fernández Ojea, ambos responsables de ‘Viticultores do Castro’, la asociación que hizo un contrato laboral a María Isabel, y que los ‘populares’ califican como “organización tapadera” de desvío de fondos públicos del PSdeG. También fueron citados a declarar el ex secretario xeral de Emigración, Manuel Luis Rodríguez, y el ex director de Promoción do Emprego, Alvaro Ansias, los cuales deberán comparecer en el Juzgado el próximo 29 de diciembre. “No se pueden improvisar más excusas que no ocultan una realidad: que existe una trama organizada de desvío de fondos cuyos cerebros eran el anterior número dos del PSdeG, Ricardo Varela, y su relevo en la nueva dirección socialista, Pablo García”, aseguran los ‘populares’.
Problemas familiares
Los problemas familiares acosan a María Isabel Blanco, quien, a las trabas laborales a las que se tiene que enfrentar tras reconocer que actuó como agente electoral, añade ahora la preocupació por los serios problemas de salud que padecen dos miembros de su familia. Su madre, aquejada de demencia senil, sufre además las consecuencias de una trombosis, que la dejó paralizada del lado derecho, y su esposo se encuentra a la espera de recibir tratamiento por una enfermedad oncológica.
“Dicen que me vendí. Mira como me vendí al PP que todavía no me llegó [la ayuda] de la Ley de Dependencia”, se queja María Isabel Blanco, quien, en respuesta a los que apuntaban que se vendió al PP, asegura: “Este asunto lo único que me dio fue dolor de cabeza”.