Camba y Cristóbal acompañan a Fidel Domínguez, ‘emigrante del año’ en México
El madrileño de origen gallego Fidel Domínguez Patiño nació en 1929. En 1956 embarcó en La Coruña hacia México para probar fortuna. Allí se casó, tuvo tres hijos y fundó una fábrica de paquetería industrial. Su trayectoria humana y profesional fue reconocida por el Real Club España de México al ser elegido el emigrante español del año. El secretario xeral de Emigración de la Xunta, Santiago Camba, asistió al evento como invitado especial.
“El emigrante es un traje que nunca he dejado de llevar”. Esta frase define a la perfección al hombre que el 11 de septiembre por la noche recibió el reconocimiento como emigrante español del año por parte del Real Club España de México.
Fidel Domínguez Patiño nació en Madrid en 1929. Hijo de madre gallega y el mayor de tres hermanos, se graduó como ingeniero químico y trabajó en la industria farmacéutica. Con un gran afán de superación y de salir adelante, decidió trabajar fuera de España para probar fortuna.
En 1956 embarcó en La Coruña y tras hacer escala en New York, Miami y La Habana, llegó al puerto mexicano de Veracruz, donde una semana después conoció a la mujer con la que luego se casó y tuvo tres hijos y seis nietos.
Llegó a la Ciudad de México, donde trabajó en diversas industrias farmacéuticas. En 1961 fundó una fábrica de juntas y paquetes industriales. En 1970 ingresó al Real Club España y desde entonces no ha dejado de aportar su trabajo y entusiasmo a la asociación.
Fidel Domínguez ha estado siempre muy unido a la revista España, editada por el Club. Ha formado parte de la directiva durante años, ocupando cargos destacados en el área cultural, y ha participado activamente en obras teatrales y en el homenaje al emigrante español, evento que se celebra en el Club desde 1978.
Su biografía fue relatada en alto en el auditorio Miguel de Cervantes Saavedra, del Real Club España. El lugar estaba repleto. Lleno de amigos y de personalidades importantes, como el cónsul de España en México, Herminio Morales; el secretario xeral de Emigración de la Xunta de Galicia, Santiago Camba; y la directora de la Agencia Madrileña para la Emigración de la Comunidad Autónoma de Madrid, Victoria Cristóbal.
Tras el relato de su vida, llegó el momento al homenajeado de decir unas palabras.
“Lo más emocionante es ver juntos a tantos amigos. A tantas personas con las que siempre tuve algo que tratar. Desde que llegué al Club España me sentí como en mi casa. Estoy con mis amigos”, fueron sus primeras frases.
En un ambiente acogedor marcado por la emoción, Fidel Domínguez dijo que la vida le ofreció una nueva oportunidad hace seis años, cuando le dio un infarto. “Gracias a un extraordinario doctor y a compañeros del Club, que me dieron parte de su sangre, es que hoy puedo recibir este homenaje. Gracias a los de ayer, a los de hoy, a los de siempre”.
Tras el mensaje, todo el auditorio se levantó de forma espontánea y le aplaudió por más de un minuto.
Antes de este capítulo, el cónsul de España felicitó a Fidel Domínguez e hizo una semblanza entre los emigrantes españoles que se quedan a vivir en un país y los diplomáticos. “Nosotros somos aves de paso”, dijo, “mientras que los emigrantes se quedan en el país de destino y echan raíces, cosa que los honra”.
Uno de los momentos más entrañables del homenaje fue cuando una de las hijas del emigrante reconocido subió al escenario, donde leyó un poema dedicado a su padre.
A los discursos le siguieron mucho baile, música y fiesta.
En el evento, Santiago Camba coincidió con la directora de la Agencia Madrileña para la Emigración de la Comunidad de Madrid, Victoria Cristóbal, con quien charló de asuntos en común relacionados con la emigración española en el país americano.