Feijóo evoca a la emigración durante la toma de posesión de José Ramón Ónega
El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, apostó por un “galleguismo cordial”, durante la toma de posesión del nuevo director de la Casa de Galicia en Madrid, José Ramón Ónega. El delegado de la Xunta explicó que “ese galleguismo amable es el vínculo que mejor puede unir a los gallegos y lo que mejor nos puede impulsar a ser una voz decisiva en el presente y en el futuro de España”. Según dijo, Galicia nunca se dejó “limitar por el tiempo, por la geografía ni por las ideologías estrechas” y se caracteriza por “tener una visión de su tierra que no limita la geografía” y que se extiende “más allá de nuestro solar natal”.
Feijóo resaltó el aporte gallego a la capital, de entre “los innumerables aportes humanos de que esta hecha”. Previamente se había referido a otros dos momentos significativos de la expansión gallega por el mundo: la leyenda sobre la mítica participación de un gallego en la creación de Irlanda y la tangible e histórica emigración.
Se refirió a la emigración como una gesta que confirma la expansión gallega por América en la que “se combina la terrible necesidad con la aventura, pero en todo caso el resultado es una huella indeleble de Galicia en la cultura, la economía y la política americana”.
“Es difícil expresar el orgullo que siente un presidente de la Xunta cuando es recibido allá, en América, por nuestros paisanos. La gente que compone nuestra comunidad emigrante es otro reflejo de la galleguidad ambulante de la que les hablo, capaz de añadir sus energías a las de otros pueblos en pos de objetivos compartidos”, declaró.
En cuanto a la presencia gallega en Madrid, mantuvo que “entre los numerosos aportes humanos que recibe la ciudad está en lugar preferente el factor gallego” que, aseguró, lo ven como una extensión de su tierra y llegan a la ciudad “con el afán de ser partícipes de una tarea llamada España”, pues, mantuvo, no entienden lo gallego como un alejamiento de lo español, sino como una forma de ser español. “Nuestra peculiar forma de ser españoles es ser gallegos”, declaró.
Experiencia y sensibilidad
Del nuevo director destacó especialmente su amplia trayectoria en la Administración, a la que, dijo, suma la experiencia y la sensibilidad del escritor. El presidente también indicó que a las tareas propias de representación y fomento de la imagen de la economía gallega de la Casa de Galicia, que es la delegación de la Xunta de Galicia en Madrid, se une en este caso impulsar la celebración del próximo Xacobeo 2010.
Previamente, el director saliente, Alfonso S. Palomares, había pasado el relevo al actual director asegurándole a Feijóo que “acertó en el nombramiento”. Palomares, que se identificó como amigo de Ónega, dijo de éste que es un hombre con experiencia en la Administración, gran jurista y persona sensible, que “aquí es la parte importante”.
También le dijo a su sucesor que con sus cualidades le será fácil desempeñar el cargo, que definió como bonito, gratificante y agradecido. Apuntó además que la sociedad gallega en Madrid está vertebrada en distintas organizaciones y que la Casa de Galicia es una casa abierta y habitada, entre otros, por el talento de los artitas gallegos que exponen en ella.
Además del presidente de Galicia y del director saliente, en el acto de presentación de José Ramón Ónega como nuevo director de la Casa de Galicia se hallaban, entre otros, el ministro de Fomento y vicesecretario general del PSOE, José Blanco; la portavoz del PP en el Congreso, Soraya Sáenz de Santamaría; el ex ministro José Manuel Romay Beccaria, así como diputados, senadores, representantes de las asociaciones gallegas en Madrid, los anteriores directores de la Casa y el periodista Fernando Ónega, hermano del nuevo director.