Feijóo apela a la unidad y al esfuerzo para hacer frente a la crisis en este 2010
“El Xacobeo es una oportunidad única e histórica para mostrar al mundo una Galicia que trabaja unida para superar las dificultades actuales y ganar su propio futuro”. Así lo señaló el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, en su mensaje de Fin de Año, en el que hizo un llamamiento para agrupar en la unidad “a todo nuestro país, buscando puntos de encuentro y objetivos compartidos”. El mandatario autonómico destacó que es precisamente la unidad la que justifica el proyecto autonómico “que nos hizo germinar como nacionalidad histórica en la España democrática” y que también es la unidad “la que nos hace fuertes dentro y fuera”.
Feijóo añadió que “sin esa unidad práctica –tan necesaria–, Galicia quedaría fuera de la corriente mundial que está haciendo de la cooperación la gran fuerza de los nuevos tiempos”.
“Una Galicia unida no es una Galicia uniforme; porque unir no es lo mismo que uniformar”, destacó el mandatario autonómico, quien abogó, además, por que la unidad a la que apela no se quede “en un simple recurso retórico”.
El presidente de la Xunta apostó porque ésta se plasme en cuestiones concretas como la ordenación territorial, la coordinación de servicios, nuestro futuro financiero, en la recuperación económica o en una educación en las escuelas que sea “rica en conocimientos y rica también en valores como la cordialidad, la convivencia o la libertad”.
En esta línea, Feijóo indicó que existen problemas y soluciones “internacionales y nacionales”, pero también “problemas y soluciones gallegas” que, dijo, “exigen colaboración entre territorios, instituciones y partidos políticos”. “El labor del gobernante actual es recuperar conceptos que parecían olvidados, como bien común, interés general o participación social. Sólo así nuestro horizonte empezará a estar despejado”, explicó.
Seguir el ejemplo de generaciones pasadas
El mandatario autonómico remarcó el comienzo del Año Santo Xacobeo, un acontecimiento, explicó, que convertirá Galicia entera en protagonista de un hecho “que también refleja el sentimiento de unidad y cooperación”.
Feijóo no ocultó que se están atravesando tiempos difíciles pero insistió en que “esta tierra sigue en pie después de muchos siglos de venturas y desventuras” y que va a seguir en pie “si trabajamos juntos, siguiendo el ejemplo de las generaciones pasadas y de las nuevas. Ellas nos aportan sacrificio, generosidad e ilusión”, remarcó.
“Como todos los años –en estas fechas–, hijos, nietos, padres y abuelos comparten juntos recuerdos y esperanzas de manera que cada casa se convierte en una pequeña Galicia”, prosiguió Feijóo, señalando que estos encuentros familiares tienen “un gran valor” en estos tiempos “de dificultad y desasosiego” porque sirven “para darnos cuenta de que cada uno de nosotros es fruto de una hermosa historia humana de lucha y superación”.
“Porque detrás de cada gallego de hoy hay muchos gallegos de ayer que caminaron por tiempos muy difíciles. Y la prueba de que nunca se rindieron es que nosotros estamos hoy aquí”, añadió, recordando que, a pesar de que “algunos emigraron lejos y de que otros tuvieron que dejar su aldea para ir en la búsqueda de fortuna en las villas, todos pasaron necesidades pero ninguno aceptó la derrota”. Por eso, “cuando sintamos el desaliento por la crisis económica y el drama del desempleo debemos mirar para nuestros antepasados y escucharlos: ¿qué nos están diciendo? Que tenemos que ser dignos de su memoria”, añadió.
“Galicia forma parte de un mundo que avanza cooperando y aunando ideas. Por eso el 2010 llega con incertidumbres pero también con esperanzas. Unidos seremos más fuertes. Unidos podremos decirles a nuestros antepasados que su entrega sirvió para que nuestra tierra siga viva. En la búsqueda de este objetivo os invito a que invirtamos la implicación, el esfuerzo y el sacrificio que siempre nos caracterizó a todos los gallegos y que hagamos de este año que entra un año 10 para todas las familias de Galicia. Feliz y saludable Año Santo Xacobeo”, concluyó.