“La exigencia del pasaporte o del DNI fue una decisión desacertada porque fue tardía”
Tras ocupar durante más de un año el cargo de secretario xeral de Relacións Exteriores, Julio César Fernández Mato, repasó para ‘Galicia en el Mundo’ las acciones y las actividades dirigidas al colectivo de los emigrantes residentes en el exterior y desempeñadas desde su departamento durante la legislatura que acaba de terminar, así como las decisiones adoptadas a última hora para dar credibilidad a los votos emitidos desde el exterior. Fernández Mato también destacó la labor de la Fundación Galicia Europa y habló sobre las prioridades que se deben tener en cuenta en el futuro.
Pregunta. En esta legislatura, la Xunta ha abierto una delegación en Buenos Aires y otra en Montevideo que todavía no se ha inaugurado y no tiene delegado, ¿a qué se debe este retraso?
Respuesta. Eso no es un problema porque lo que queríamos era que la de Montevideo empezara a funcionar y a ser útil a los gallegos y eso lo hemos conseguido, pero lógicamente también queremos que tenga una inauguración con la solemnidad que se merecen nuestros conciudadanos de Montevideo. Lo que sucede es que no hemos querido, en un momento en el cual había un ambiente preelectoral, mezclarlo con una discusión más partidaria sobre la función de estas delegaciones.
Creo que ni este gobierno ni ningún gobierno va a cuestionar estas delegaciones que son una conquista estable y están configuradas en una línea de austeridad de recursos.
P. El líder de la oposición Alberto Núñez Feijóo, cuestiona el gasto de la oficina de representación de la Xunta en Buenos Aires y dice que en caso de llegar a gobernar no abriría ninguna oficina más y apostaría por utilizar las nuevas tecnologías, ¿qué opinión le merece?
R. Si el PP dice que no abrirían más, eso significa que de alguna manera están tragando todas sus críticas de cuando se hizo la apertura de las existentes. De alguna manera reconocen implícitamente que están bien abiertas y que son útiles a los gallegos. Entonces ya hemos avanzado en esta situación.
Si comparamos las delegaciones con la opinión del PP, que habla de grandes ahorros a veces disparatados porque habla incluso de reducir plantilla y hacer ERES en la Xunta, y después las comparamos con la red de delegaciones que tienen otras comunidades históricas como el País Vasco o Cataluña, que tienen muchos menos ciudadanos en el exterior que Galicia, pues la red es modesta ahí resistimos muy bien la comparación.
P. Hace escasos días mantuvo un encuentro con la viceconsejera de Asuntos Exteriores de la Generalitat de Cataluña, Roser Clavell, para establecer convenios de colaboración entre ambas comunidades, ¿cómo se beneficiará Galicia de esta relación?
R. Nosotros nos vamos a beneficiar, primero, con un intercambio de experiencias sobre el funcionamiento de las delegaciones y, en segundo lugar, hemos abierto una línea de colaboración para que puedan desarrollar actividades o actuaciones que interesen a Galicia o a Cataluña en los lugares donde ambas comunidades autónomas poseemos delegaciones, es decir, que si Cataluña nos pide el apoyo para organizar actividades, actuaciones o asesoramientos en Argentina o en Uruguay, pues nosotros, como con cualquier otra comunidad del Estado, lo apoyaríamos porque tenemos una visión solidaria e integral del Estado y lo mismo la comunidad catalana a través de Roser Clavell, que me manifestó su deseo de establecer esas líneas para que fuera recíproco en todas las delegaciones catalanas abiertas por el mundo.
P. El presidente Touriño manifestó su interés en que se abra una nueva delegación de la Xunta en Bruselas, ¿por qué no se ha hecho realidad?
R. La delegación de la Xunta en Bruselas es un deseo y una voluntad política del gobierno de coalición y no se ha hecho realidad simplemente por dar prioridad a otros gastos más directamente relacionados con las necesidades empresariales y sociales y de protección social que han sido las prioridades más importantes del presupuesto 2009.
En Bruselas, digamos que estas funciones de la delegación podríamos solventarlas con la representación de la Fundación Galicia Europa, aunque yo estimo que para el futuro es muy conveniente que haya una delegación para que asuma el cauce orgánico, administrativo y político de la Xunta en Bruselas. Esto es necesario porque la fundación, aunque tiene una mayoría pública, no asume esa representación y no tiene bajo su cargo ni los expedientes de ayudas, ni los de infracciones, ni otro tipo de representación.
P. El Partido Popular acusó al gobierno de que en las delegaciones existía cierto amiguismo, ¿cuál es su opinión?
R. El Partido Popular acusó de que había una red socialista de política en las delegaciones. Yo creo que esta acusación no se sostiene porque si el partido popular admite, porque lo ha practicado durante muchos años, que las delegaciones existentes en las cuatro provincias gallegas están abiertas a personas con una trayectoria política, aunque tengan capacidad para dirigir las delegaciones, yo me pregunto porqué no admiten que, siendo Montevideo o siendo Buenos Aires, estas personas puedan pertenecer a uno de los partidos más afines al gobierno.
Yo creo que todos asumirán que puedan tener esa responsabilidad personas que son competentes y, desde luego, si tienen una afinidad al Partido Socialista creo que combinan mejor la posibilidad de realizar las actuaciones del gobierno en estos sitios.
Es una concepción un poco anticuada de aquellos que piensan que por darles un aperitivo o nombrar allí una persona que tenga una afiliación política determinada y demás, van a condicionar su opinión política y su intención de voto. Creemos que el colectivo del exterior es un colectivo maduro que tiene una opinión clara y que políticamente la manifiesta y la cambia, pero que no depende de estos alicientes, en algunos casos tan pueriles que hay gente que piensa que esto funciona así.
P. Touriño se comprometió hace escasos días a estudiar la posibilidad de abrir una oficina de la Xunta en Lisboa, ¿sería prioritario o hay otros países que debido a su número de emigrantes tienen más posibilidades de contar con una delegación?
R. Touriño, en la reunión que tuvimos en Lisboa, así lo manifestó. La delegación de Lisboa tendría lógicamente la función de atención a los ciudadanos gallegos que residen en Portugal, pero ahí tenemos que hablar de contenidos económicos, culturales y de proximidad. Contenidos económicos porque el flujo de exportación e importación entre Galicia y Portugal es el segundo del mundo después de Francia y, si quitamos el efecto Citroën, quizá fuera el primero, y también porque la apuesta a través de la Agrupación Europea de Coordinación Territorial con el norte de Portugal nos coloca en una voluntad de afianzar esos lazos y de constituir de alguna manera una unidad de consumo, de mercado, de cultura y de infraestructuras con la que constituyamos una euroregión más capaz de competir en el concierto europeo y de la Península Ibérica por su dimensión y por su número de habitantes. Pero también es importante nuestra relación institucional y política, como se puso de manifiesto en las cumbres y en la visita del presidente Touriño, ya que tiene una amplitud de temas que van desde el medio ambiente al tema cultural, al político, a la especial inclinación y voluntad de nuestra política exterior de tener unas relaciones privilegiadas con el mundo lusófono.
P. ¿Qué opina sobre la exigencia de presentar el DNI o el pasaporte para que los gallegos residentes en el exterior puedan votar?
R. En mi opinión, fue una decisión que fue desacertada porque fue tardía y, de alguna manera, mi conocimiento de la emigración me permite saber que no es lo mismo pedir una fotocopia del carné de identidad en el interior de Galicia que a personas que para obtener el documento tienen que recorrer miles de kilómetros hasta el consulado más próximo y a veces pueden hacer la gestión en un mismo día o no y eso es una pérdida de tiempo para ellos, una dificultad añadida y un coste económico que no lo tiene el ciudadano del interior. Cambiar esas reglas del juego en un momento tan cercano a las elecciones creo que fue una decisión desacertada.
P. ¿Cómo puede afectar esta situación al resultado de las elecciones?
R. Pues no lo sé, pero desde luego no favorablemente a la participación. De alguna manera se ha disminuído este efecto admitiendo en una última decisión, todavía más precipitada, la fotocopia del certificado de inscripción en el registro consular.
P. La Fundación Galicia Europa nació hace 20 años para actuar como nexo de unión entre las políticas europeas y los intereses de la comunidad gallega, ¿sus funciones han sido las mismas desde entonces?
R. Sí, efectivamente nació hace 20 años con el gobierno tripartito y entonces se situaba en la vanguardia de las comunidades autónomas que tuvieron una representación en Bruselas y yo creo que ha ido evolucionando, camino de convertirse en un verdadero instrumento al servicio de la administración, junto con las entidades financieras gallegas, el Consorcio de la Zona Franca y las diputaciones provinciales y, por tanto, es un instrumento muy útil porque combina la administración pública y la sociedad civil.
P. Recientemente se ha creado el Centro de Negocios de la Fundación Galicia Europa con el objetivo de promover la salida al exterior de las pymes para que opten a la internacionalización e incursión en los mercados europeos. ¿Qué tipo de asesoramiento se ofrece al empresario gallego?
R. El Centro de Negocios pretende facilitar el salto de las pymes gallegas a la internacionalización mediante los gestores de exportación que se ocupan de analizar y gestionar las posibilidades que tienen de salir al mercado europeo y también tenemos una oficina en Bruselas y una oficina en Santiago a su disposición con un sistema de videoconferencia. Además, les damos una información más técnica y más detallada en lo que se refiere a convocatorias, licitaciones y proyectos europeos que convocan algunas de las direcciones generales.
P. ¿Pueden beneficiarse de estos servicios los empresarios gallegos residentes en el exterior?
R. Por supuesto. Estamos interesados en que participen en este salto al mercado europeo y que tanto los empresarios gallegos del interior vayan al exterior como los empresarios del exterior, especialmente los gallegos, inviertan en Galicia o en Europa.
Todos estos flujos de inversión creo que van a favorecer una corriente que es beneficiosa para todo el mundo y que, de alguna manera, va a crear un sistema empresarial que va a dar una especie de salto en lo que a emigración se refiere, ya que el concepto de emigración está cambiando en este terreno y este empresariado gallego que nació como empresas familiares va adquiriendo otra dimensión. Nosotros queremos abrir posibilidades a este empresariado para que se combine con las fuerzas empresariales de aquí y esto vaya creando un bloque de negocios importante que va a favorecer a los gallegos del exterior y a los gallegos del interior.
P. ¿Cuál es su balance con respecto a la política exterior que se ha desarrollado en esta legislatura?
R. Yo creo que el balance de nuestra política exterior es altamente positivo en el sentido de que se afianza una posición de Galicia en el exterior. Creo que cada vez tenemos mayor interlocución, que Galicia es de las pocas comunidades autónomas españolas que tiene una imagen en el mundo y eso es por la riqueza de tener muchos ciudadanos gallegos en el exterior.
Además, la evolución económica de Galicia ha permitido dos cosas: mantener las ayudas a los ciudadanos que están en desventaja social, pero también establecer una línea de colaboración y de actividades conjuntas con aquellos ciudadanos que o bien son empresarios u hombres y mujeres de la cultura o bien tienen inquietudes sociales y que van a ser la línea de relación con los gallegos en el exterior más potente y con más futuro de futuros gobiernos, y esta anticipación la hemos empezado a realizar a través de nuestra actuación con las delegaciones y con nuestras actuaciones tanto de exteriores como de política lingüística y de cultura.
P. ¿Es mucho lo que queda por hacer?
R. El mundo es muy grande y para Galicia aunque tiene ciudadanos en el exterior es un terreno inmenso y tenemos unos medios modestos, pero yo creo que precisamente por eso tenemos que concentrarnos en nuestra acción exterior en tres prioridades. Primero, en la nueva configuración de las comunidades gallegas como ciudadanos del exterior; segundo, en Europa que se convierte para las regiones en una cuestión de política interna porque hay decisiones, fondos, una corriente económica que nos afecta lo mismo que la de la administración central española y por tanto es algo que cotidianamente tenemos que trabajar; y tercero, en abrirnos a los mercados emergentes del mundo en los que hay que estar presentes.
Hemos iniciado nuestros contactos institucionales con el mundo asiático y para nosotros también son importantes los mercados del Este y Estados Unidos, que está dentro de nuestras perspectivas de política exterior, el mundo lusófono y también mantener una relación privilegiada con Brasil.