Europa premia a la Subdirección Xeral de Saúde Mental e Drogodependencias
El subdirector xeral de Saúde Mental e Drogodependencias del Servizo Galego de Saúde (Sergas), Víctor Pedreira, recibió el ‘Sello de Compromiso hacia la Excelencia Europea 200+’ concedido a esta Subdirección Xeral, del departamento que preside María José Rubio, por su sistema de gestión de acuerdo con la puntuación obtenida en la evaluación realizada siguiendo los criterios del modelo EFQM (European Foundation Quality Management) de Excelencia. José Fermín, auditor de Lloyds Register Quality, fue el encargado de entregar este galardón.
Este premio supone el reconocimiento al trabajo, en estos últimos años, de la Subdirección Xeral de Saúde Mental e Drogodependencias del Servizo Galego de Saúde. Cabe destacar que esta Subdirección Xeral fue la primera unidad administrativa de la Xunta de Galicia en optar y conseguir el sello europeo, en el año 2006.
En el acto, Víctor Pedreira recordó que, aunque el primer certificado es de 2006, el trabajo para conseguir esta acreditación empezó antes de esa fecha. Asimismo, declaró que en esta séptima legislatura hubo dos objetivos: revalidar el certificado de 2006 en el apartado de drogas y extenderlo al conjunto de la Subdirección Xeral. Además, incidió en la importancia, no sólo de las personas sino también de los equipos. Para terminar su intervención, alabó el esfuerzo tanto de los trabajadores dedicados a la salud mental como de los que desarrollan su trabajo en el área de las drogodependencias.
En estos dos últimos años, este departamento siguió trabajando para conseguir la renovación de la certificación, lo que es tan difícil o más que conseguirla por primera vez. Las auditoras y el Club de Excelencia en la Gestión exigen un nuevo examen cada dos años, se quiere mantener el sello, y eso supone un trabajo continuado por parte de la unidad, si no quiere perder ese reconocimiento.
Por lo tanto, este galardón llega después de haberse autoevaluado la mayor parte de los funcionarios que integran la Subdirección Xeral, un hecho muy importante, puesto que no es fácil conseguir la motivación del personal para implicarse en la calidad, por cuanto no supone incremento salarial ni mejoras económicas, sino el reconocimiento a su trabajo y a la mejora en la organización.
Esta autoevaluación permitió seleccionar, por consenso de todo el personal implicado, tres áreas de mejora que tienen que ser trabajadas para obtener el sello. En este caso, la Subdirección Xeral tuvo que diseñar y llevar a cabo una propuesta de reorganización interna de la oficina teniendo en cuenta la asignación de funciones y responsabilidades de los puestos de trabajo; un mapa de procesos y el correspondiente plan de gestión, y, en tercer lugar, un plan de comunicación interna.
Fue, por lo tanto, un trabajo intenso de mejora continua y de revisión interna. Para los directivos, en su papel de motivadores, y para el personal técnico y administrativo, por cuanto tuvo que adaptar su trabajo diario a nuevas formas de trabajo en equipo y corresponsabilizarse en la toma de decisiones.
Señalar, por tanto, que este logro va a repercutir, sin duda, en la mejora de la atención a las personas con problemas de drogodependencias y a sus familias, así como en general en la atención a la ciudadanía gallega.