EL PSOE SE QUEDA A APENAS 500 PAPELETAS DE ARREBATARLE AL PP EL ACTA NÚMERO 8 EN ESTA PROVINCIA
Un escaño de Ourense, pendiente del voto exterior
Los resultados electorales entre el censo de residentes en Galicia indican que el voto emigrante no influirá en la mayoría absoluta lograda por el Partido Popular (PP), aunque sí que podría estar en disputa el escaño número 8 de los populares en Ourense, ya que los socialistas se quedaron, con el 99,38 por ciento escrutado, a unos 500 votos de lograr en esta circunscripción su acta número cinco.
Los resultados electorales entre el censo de residentes en Galicia indican que el voto emigrante no influirá en la mayoría absoluta lograda por el Partido Popular (PP), aunque sí que podría estar en disputa el escaño número 8 de los populares en Ourense, ya que los socialistas se quedaron, con el 99,38 por ciento escrutado, a unos 500 votos de lograr en esta circunscripción su acta número cinco. El eventual baile de este escaño en favor del PSdeG-PSOE dejaría a los socialistas con los 25 diputados que obtuvo en 2005, pero el PP conservaría las 38 actas de diputado que le otorgan la mayoría absoluta, al tener los últimos escaños de las otras tres circunscripciones totalmente asegurados.
En las elecciones generales celebradas el año pasado, el PSdeG-PSOE fue la formación más votada entre los emigrantes originarios de Ourense, aunque la diferencia de votos con el PP fue inferior al del total de la comunidad. En esta provincia, los socialistas lograron el 51,6 por ciento de los sufragios, frente al 39,9 por ciento de los populares.
Sin embargo, hay que tener en cuenta que se trata de unos comicios estatales y en unas autonómicas las fuerzas entre los dos principales partidos pueden estar más parejas. En el 2005, el PP logró el 52 por ciento de los algo más de 20.000 votos emitidos en el extranjero con destino a esa provincia, frente al 39,8 por ciento de los socialistas, la diferencia más abultada en las tres circunscripciones en las que ganó el PP.
Los resultados del censo electoral de residentes ausentes (CERA) se harán. El próximo lunes 9, las Juntas Electorales Provinciales empezarán el recuento oficial que incluye el de las papeletas enviadas desde el extranjero, un escrutinio cuyo plazo termina el jueves 12. Antes se sabrá el nivel de participación entre los 335.452 emigrantes gallegos con derecho a voto, concentrados principalmente en países como Argentina, Suiza, Uruguay o Venezuela. Esta cifra de potenciales electores supone el 12,7 por ciento del censo total, de tal forma que los residentes ausentes aumentaron un 10 por ciento con respecto a las autonómicas del 2005, mientras que el número de personas con derecho a voto que reside en la comunidad se estancó, experimentando incluso un descenso testimonial.
Cambio de tendencia
Hasta la semana que comienza el día 9 no se sabrá por tanto por dónde respira el voto de la emigración gallega, que en las últimas autonómicas siguió apostando mayoritariamente por el PP (49,7 por ciento frente al 42,9 por ciento de los socialistas), aunque esta tendencia dio un vuelco en las generales del año pasado, donde el PSOE se convirtió en la fuerza hegemónica entre los electores de la emigración, con el 58,5 por ciento del total emitido en las cuatro circunscripciones gallegas, frente al 33,9 por ciento del Partido Popular.
La amplia diferencia en este caso se debe a la tradicional tendencia entre la emigración de apoyar al partido que ostenta el Gobierno central. No obstante, la historia del voto emigrante refleja el progresivo recorte de los socialistas a la amplia cuota de apoyo que el PP de Manuel Fraga Iribarne tenía entre la diáspora, cuyo techo se sitúa en las elecciones de 1997, con el 70 por ciento de los votos.
Queda por ver el efecto que tendrá en la participación el nuevo requisito de incluir el pasaporte en el voto. En el 2005 fue del 34,7 por ciento.
En las elecciones generales celebradas el año pasado, el PSdeG-PSOE fue la formación más votada entre los emigrantes originarios de Ourense, aunque la diferencia de votos con el PP fue inferior al del total de la comunidad. En esta provincia, los socialistas lograron el 51,6 por ciento de los sufragios, frente al 39,9 por ciento de los populares.
Sin embargo, hay que tener en cuenta que se trata de unos comicios estatales y en unas autonómicas las fuerzas entre los dos principales partidos pueden estar más parejas. En el 2005, el PP logró el 52 por ciento de los algo más de 20.000 votos emitidos en el extranjero con destino a esa provincia, frente al 39,8 por ciento de los socialistas, la diferencia más abultada en las tres circunscripciones en las que ganó el PP.
Los resultados del censo electoral de residentes ausentes (CERA) se harán. El próximo lunes 9, las Juntas Electorales Provinciales empezarán el recuento oficial que incluye el de las papeletas enviadas desde el extranjero, un escrutinio cuyo plazo termina el jueves 12. Antes se sabrá el nivel de participación entre los 335.452 emigrantes gallegos con derecho a voto, concentrados principalmente en países como Argentina, Suiza, Uruguay o Venezuela. Esta cifra de potenciales electores supone el 12,7 por ciento del censo total, de tal forma que los residentes ausentes aumentaron un 10 por ciento con respecto a las autonómicas del 2005, mientras que el número de personas con derecho a voto que reside en la comunidad se estancó, experimentando incluso un descenso testimonial.
Cambio de tendencia
Hasta la semana que comienza el día 9 no se sabrá por tanto por dónde respira el voto de la emigración gallega, que en las últimas autonómicas siguió apostando mayoritariamente por el PP (49,7 por ciento frente al 42,9 por ciento de los socialistas), aunque esta tendencia dio un vuelco en las generales del año pasado, donde el PSOE se convirtió en la fuerza hegemónica entre los electores de la emigración, con el 58,5 por ciento del total emitido en las cuatro circunscripciones gallegas, frente al 33,9 por ciento del Partido Popular.
La amplia diferencia en este caso se debe a la tradicional tendencia entre la emigración de apoyar al partido que ostenta el Gobierno central. No obstante, la historia del voto emigrante refleja el progresivo recorte de los socialistas a la amplia cuota de apoyo que el PP de Manuel Fraga Iribarne tenía entre la diáspora, cuyo techo se sitúa en las elecciones de 1997, con el 70 por ciento de los votos.
Queda por ver el efecto que tendrá en la participación el nuevo requisito de incluir el pasaporte en el voto. En el 2005 fue del 34,7 por ciento.