SU PRESIDENTE, MIGUEL SECO, LA RECIBIÓ DE MANOS DEL EMBAJADOR ESPAÑOL
Conceden al Centro Gallego de Lisboa la placa de honor de Isabel la Católica
El Centro Gallego de Lisboa recibió el pasado jueves, día 14, de manos del embajador español en Portugal, Alberto Navarro, la placa de honor de la Orden de Isabel la Católica, en reconocimiento a su labor como “punto de encuentro de los españoles en Portugal”.
El Centro Gallego de Lisboa recibió el pasado jueves, día 14, de manos del embajador español en Portugal, Alberto Navarro, la placa de honor de la Orden de Isabel la Católica, en reconocimiento a su labor como “punto de encuentro de los españoles en Portugal”.
La asociación, fundada en noviembre de 1908, se ha dedicado “durante sus cien años de existencia a divulgar la cultura, la historia y la gastronomía no sólo de Galicia, sino también de España”, explicó su presidente, Miguel Seco.
Entre sus objetivos, se encuentra mantener la relación entre el colectivo español y, en concreto, el gallego en Portugal, llevando a cabo actividades de baile, pandereta, sevillanas, exposiciones de pintura y presentaciones de libros.
Seco explicó que el perfil de las personas que se han acercado al centro en sus cien años de existencia ha ido cambiando con el paso del tiempo y, “mientras que a principios del siglo XX eran emigrantes, el concepto de gallegos y españoles en Lisboa ahora es generalmente de profesionales que permanecen en la ciudad por unos años enviados por sus empresas”.
El presidente del Centro Gallego de Lisboa también aprovechó para destacar que a principios del siglo XVIII casi el 25 por ciento de la población de Lisboa estaba formado por la comunidad gallega y subrayó la importancia del impulso gallego en la reconstrucción de la capital lusa tras el terremoto de 1755.
La comunidad gallega en Portugal está formada por varios miles de personas, en muchos casos afincadas o nacidas en territorio luso, de las que 3.000 están registradas en el Consulado español.
Los gallegos afincados en Portugal son, en un 80 por ciento, trabajadores por cuenta ajena y muchos en entidades administrativas, pero en un 57 por ciento son ya nacidos en Portugal, aunque mantienen, en el 78 por ciento de los casos, la nacionalidad española.
“Embajada de Galicia”
El actual presidente de la institución quiere que ésta se abra aún más a la colectividad y se convierta en una “embajada de Galicia” y “un punto de encuentro” para quienes llegan a Lisboa, ya sea por unos días o por muchos años.
El centro, que cuenta con 800 socios, ha recibido la visita de diversas personalidades de la Xunta de Galicia para participar en las celebraciones del aniversario el pasado noviembre.
En el acto celebrado el pasado jueves en la Embajada de España en Lisboa, también recibieron una condecoración de la Orden de Isabel la Católica la Sociedad Española de Beneficencia en Portugal debido a la ayuda y auxilio prestados a los más necesitados; Guillermo de Llera, por su labor de reconstrucción y reforma de la Casa de España en Lisboa; Miguel Peres de Lima y María Concepción González Idarrete.
La asociación, fundada en noviembre de 1908, se ha dedicado “durante sus cien años de existencia a divulgar la cultura, la historia y la gastronomía no sólo de Galicia, sino también de España”, explicó su presidente, Miguel Seco.
Entre sus objetivos, se encuentra mantener la relación entre el colectivo español y, en concreto, el gallego en Portugal, llevando a cabo actividades de baile, pandereta, sevillanas, exposiciones de pintura y presentaciones de libros.
Seco explicó que el perfil de las personas que se han acercado al centro en sus cien años de existencia ha ido cambiando con el paso del tiempo y, “mientras que a principios del siglo XX eran emigrantes, el concepto de gallegos y españoles en Lisboa ahora es generalmente de profesionales que permanecen en la ciudad por unos años enviados por sus empresas”.
El presidente del Centro Gallego de Lisboa también aprovechó para destacar que a principios del siglo XVIII casi el 25 por ciento de la población de Lisboa estaba formado por la comunidad gallega y subrayó la importancia del impulso gallego en la reconstrucción de la capital lusa tras el terremoto de 1755.
La comunidad gallega en Portugal está formada por varios miles de personas, en muchos casos afincadas o nacidas en territorio luso, de las que 3.000 están registradas en el Consulado español.
Los gallegos afincados en Portugal son, en un 80 por ciento, trabajadores por cuenta ajena y muchos en entidades administrativas, pero en un 57 por ciento son ya nacidos en Portugal, aunque mantienen, en el 78 por ciento de los casos, la nacionalidad española.
“Embajada de Galicia”
El actual presidente de la institución quiere que ésta se abra aún más a la colectividad y se convierta en una “embajada de Galicia” y “un punto de encuentro” para quienes llegan a Lisboa, ya sea por unos días o por muchos años.
El centro, que cuenta con 800 socios, ha recibido la visita de diversas personalidades de la Xunta de Galicia para participar en las celebraciones del aniversario el pasado noviembre.
En el acto celebrado el pasado jueves en la Embajada de España en Lisboa, también recibieron una condecoración de la Orden de Isabel la Católica la Sociedad Española de Beneficencia en Portugal debido a la ayuda y auxilio prestados a los más necesitados; Guillermo de Llera, por su labor de reconstrucción y reforma de la Casa de España en Lisboa; Miguel Peres de Lima y María Concepción González Idarrete.