DESCENDIENTE DE GALLEGOS, GANÓ CON LA SELECCIÓN URUGUAYA EL PRIMER MUNDIAL

Charla sobre el futbolista Pedro Cea, en el Patronato da Cultura Galega de Uruguay

En el Patronato da Cultura Galega de Uruguay se realizó una inusual charla sobre Pedro Cea, jugador de fútbol, integrante de la selección uruguaya, campeona olímpica en 1924 y 1928 y ganadora del primer mundial, en el año 1930.
Charla sobre el futbolista Pedro Cea, en el Patronato da Cultura Galega de Uruguay
 Fotos y documentos que se exhibieron en el salón de la charla.
Fotos y documentos que se exhibieron en el salón de la charla.
En el Patronato da Cultura Galega de Uruguay se realizó una inusual charla sobre Pedro Cea, jugador de fútbol, integrante de la selección uruguaya, campeona olímpica en 1924 y 1928 y ganadora del primer mundial, en el año 1930.
Lo que llevó a Manuel Capelán, funcionario del Museo del Fútbol Uruguayo, a desarrollar este tema es la condición de Cea de hijo de madre gallega y padre vasco.
Durante el acto narró que en un viaje con la selección por Galicia, en 1925, luego del primer triunfo olímpico, pudo conocer a su abuela materna, residente en Gondomar.


Visita a Galicia
La intención de mostrar los vínculos que desde siempre mantuvieron Galicia y Uruguay quedó de manifiesto con los datos mostrados por Capelán, tales como la recordada frase del periodista Manuel de Castro, quien escribiera en un diario de la época: “Por los campos de Coya pasó una ráfaga olímpica”, en alusión al pasaje de la selección uruguaya por Galicia, o un asombroso plebiscito del que Capelán daba cuenta en el que se recogieron miles de firmas a través del semanario ‘Hércules’ de A Coruña y de la revista ‘Olímpica’ de Valladolid para que la selección española de fútbol acudiera al primer mundial en 1930, hecho que finalmente no se concretó.
Todos estos datos fueron relatados con emoción por Capelán, quien no es sólo un estudioso del fútbol, sino un orgulloso hijo de gallego y exiliado en A Coruña y apoyado por fotos y diversos documentos que se exhibieron colgados en una de las paredes del salón.