Es una de las rutas de peregrinación urbana más relevantes de América Latina

Cerca de 250 peregrinos participaron en Santiago de Chile en una nueva edición de la Peregrinación de la Vía de los Andes

Cerca de 250 peregrinos provenientes de distintas comunas de Santiago, diversas regiones del país e incluso un matrimonio que viajó desde Perú, participaron, el sábado 28 de marzo, en una nueva edición de la Peregrinación de la Vía de los Andes.

Cerca de 250 peregrinos participaron en Santiago de Chile en una nueva edición de la Peregrinación de la Vía de los Andes
foto grupal de la peregrinacion
Foto de grupo de los participantes en la peregrinación.

Esta es una de las rutas de peregrinación urbana más relevantes de América Latina y la única oficialmente vinculada al Camino de Santiago fuera de Europa, organizada por el Círculo Chileno de Amigos del Camino de Santiago de Compostela.

La jornada comenzó en el histórico Templo de San Agustín, en pleno centro de la capital chilena, con una misa presidida por Domingo Tapia, OFM, comisario de Tierra Santa en Chile. Tras este momento inicial, cargado de recogimiento y entusiasmo, los peregrinos emprendieron un recorrido de 25 kilómetros que los llevó por barrios patrimoniales, zonas urbanas emblemáticas y espacios naturales, incluyendo largos tramos junto al río Mapocho, uno de los ejes geográficos y simbólicos de Santiago.

El trayecto concluyó en el Monasterio Benedictino de la Santísima Trinidad de Las Condes, donde los peregrinos fueron recibidos por el abad, R.P. José Luis Olivares OSB, y la comunidad monástica, quienes ofrecieron un rezo especial de Vísperas preparado para la ocasión. El ambiente de silencio, gratitud y emoción marcó un cierre profundamente significativo para los caminantes.

La peregrinación reunió a personas de todas las edades y perfiles: familias completas, jóvenes, adultos mayores, caminantes experimentados y quienes vivían su primera experiencia. A lo largo del día se respiró un ambiente de búsqueda interior, encuentro humano y valoración del patrimonio cultural y natural de la ciudad. A esta diversidad se sumaron también los primeros cuatro peregrinos de la Vía que, junto a sus dueños, completaron todo el trayecto, aportando un toque de alegría espontánea y cercanía que muchos peregrinos destacaron como parte del espíritu fraterno de la jornada.

Uno de los momentos más conmovedores de la jornada fue la participación de Eugenio Fuenzalida (2000), psicólogo y deportista en situación de discapacidad, quien logró completar los 25 kilómetros desplazándose de manera autónoma en su silla de ruedas. Su determinación, su ritmo constante y la ovación espontánea que recibió al llegar al Monasterio Benedictino se transformaron en un símbolo vivo de que la Vía está verdaderamente abierto para todos.

Eugenio expresó su gratitud al compartir que esta peregrinación le devolvió recuerdos entrañables de los veranos en que misionaba junto a sus compañeros de colegio. Tras terminar sus estudios y con la llegada de la pandemia, se fue alejando poco a poco de la Iglesia sin darse cuenta, y extrañaba profundamente aquellas vivencias espirituales. Participar en la Vía de los Andes en Chile le permitió reencontrarse con esa dimensión perdida: “Hoy estoy convencido de que este es el camino para reconectar con la espiritualidad y compartir la fe católica. Gracias de corazón a todas las personas que hicieron posible esta peregrinación: por su increíble coordinación, el cuidado de cada detalle, su profunda vocación de entrega y servicio, y, sobre todo, por traerme de vuelta”.

El presidente del Círculo Chileno de Amigos del Camino de Santiago, Francisco Javier de Almozara Valenzuela, expresó con alegría y emoción el impacto que la Vía de los Andes está generando en Chile: “El peregrinar no es mover el cuerpo de un punto a otro; es mover el corazón de un punto a otro. Y eso es precisamente lo que vivimos ese día. La Vía de los Andes quiere tocar el corazón de quienes la recorren, abrir nuevas miradas sobre la vida y sobre el prójimo, y recordarnos que la acogida —ese gesto simple y a la vez transformador— es el alma del Camino de Santiago y también de nuestro camino en Chile”.

Francisco Javier de Almozara añadió que “ver a tantas personas caminar juntas, acompañarse, cuidarse y celebrar la vida es una señal de esperanza. Cada peregrino que se suma confirma que este proyecto está vivo, que crece y que tiene la capacidad de unirnos en lo esencial.”

El presidente subrayó que la Vía de los Andes se desarrolla siguiendo rigurosamente las directrices entregadas por la Catedral de Santiago de Compostela, lo que ha permitido consolidar un proyecto serio, coherente y con proyección internacional.

La Vía de los Andes es actualmente la única ruta oficialmente reconocida por la Catedral de Santiago de Compostela fuera de Europa. Gracias a este estatus, los 25 kilómetros recorridos en Santiago se suman al cómputo oficial del Camino de Santiago en España, permitiendo a los peregrinos avanzar en su proceso hacia la obtención de la Compostela. Este reconocimiento ha situado a Chile en el mapa global del peregrinaje contemporáneo y ha fortalecido de manera significativa los vínculos culturales entre España, Chile y América Latina, renovando el puente histórico que une a ambos lados del Atlántico a través de la tradición jacobea.

En preparación para el Año Santo Compostelano 2027, la Vía de los Andes iniciará este año la instalación de losetas artesanales con la vieira, símbolo universal del Camino de Santiago. Las primeras comunas en incorporarlas serán Providencia y Vitacura, marcando oficialmente el trazado urbano y facilitando la experiencia de los caminantes.

Aunque el Círculo de Amigos del Camino anunció que durante 2026 se realizarán tres peregrinaciones masivas adicionales, la Vía de los Andes puede recorrerse en cualquier momento del año, ya sea en solitario o en grupos pequeños. La ruta está señalizada, disponible y diseñada para ofrecer una experiencia segura, accesible y profundamente significativa para quienes buscan un espacio de contemplación, conexión interior y descubrimiento cultural.