GASTRONOMÍA, CULTURA Y MÚSICA GALLEGA AMENIZARON UN EVENTO QUE LLEGÓ A SU 25º ANIVERSARIO

El Centro Gallego de Rosario se sumó a los actos de la ‘Fiesta de Colectividades’

El Centro Gallego de Rosario participó del encuentro y Fiesta Nacional de Colectividades que se realiza en el Parque Nacional a la Bandera de esta ciudad argentina, frente al Río Paraná.
El Centro Gallego de Rosario se sumó a los actos de la ‘Fiesta de Colectividades’
 Miembros de la agrupación folclórica del Centro Gallego de Rosario.
Miembros de la agrupación folclórica del Centro Gallego de Rosario.

El Centro Gallego de Rosario participó del encuentro y Fiesta Nacional de Colectividades que se realiza en el Parque Nacional a la Bandera de esta ciudad argentina, frente al Río Paraná. Gastronomía, cultura y música gallega se dieron cita en un evento que cumple 25 años y en el que participaron numerosos países, así como distintas regiones de España e Italia. Además, contó con la exhibición de la muestra ‘Nós mesmos’ que refleja la creación de los centros gallegos en todo el mundo, una muestra que el Consello da Cultura Galega está llevando a distintas comunidades de Europa y de América.

 

Con fotografías inéditas para la mayoría de los gallegos de la zona de Rosario, escrita en gallego y castellano, la muestra supuso un atractivo importante a la hora de recorrer el recinto.
Este año, con motivo del 25º aniversario, se presentó el libro ‘Vinimos y nos quedamos’, que tiene como finalidad homenajear a los inmigrantes que llegaron a la ciudad para contribuir a su progreso, desarrollo e identidad y además, rendir tributo a las diferentes culturas traídas por cada colectividad.
“…Quienes sentimos en lo más profundo de nuestro ser el orgullo de ser gallegos, ya sea por origen o por descendencia, hemos contraido el irrenunciable compromiso de aglutinarnos con las entidades que persiguen similares objetivos e ideales y, es por eso que, desde su inicio en 1985, el Centro Gallego participa de la Fiesta Nacional de Colectividades”, destaca el Centro Gallego, que añade: “El mayor estímulo para trabajar siempre estuvo dado en que allí podíamos disfrutar de nuestra música y sus bailes, apreciar muestras de la extraordinaria riqueza cultural, degustar comidas de su tradicional gastronomía y compartir recuerdos y la nostalgia “da nosa terra que levamos no máis fondo do noso corazón”.
En el recinto de la feria, y comenzando por los estands, se colocaron ‘La Torre de Hércules’, réplica de la ubicada a las puertas de A Coruña; ‘La Muralla de Lugo’ o el dolmen gigantesco a la entrada de la carpa de cultura, con el cartel que anticipaba lo que se encontraría dentro: ‘Galicia, Terra Única’.
Distintos grupos de baile con sus representaciones tuvieron cabida en una fiesta en la que también hubo cantos, gaitas y panderetas: muñeiras, jotas y foliadas animaron las sesiones.
Presentaciones de cultura, mostrando paisajes, libros de autores gallegos, artesanías, botafumeiros, hórreos, gaitas, réplicas de la Catedral, trajes y los mejores vídeos sobre Galicia y su gente también tuvieron cabida durante la celebración, en la que no faltaron disertaciones sobre Santiago, el Año Santo, Historia y Arte, Trajes, Música y Cocina Gallega y, por supuesto, la exhibición de la imagen del Santo Patrón Santiago Apóstol, realizada por el artista compostelano Caulonga y enviada por la Xunta de Galicia para que, por intermedio del Centro, se entregara a la capilla que lleva su nombre en Empalme Graneros.
La cocina gallega estuvo presente entre todos los asistentes a través de la empanada, los calamares, las rabas y el pulpo. Se trata de comidas realizadas por distintos cocineros, pero todos con exquisito gusto, mucho trabajo y con gran cariño.
Tampoco faltó la tradicional queimada, con el ‘conxuro’ para alejar los malos espíritus y, en los últimos años, con el brujo como parte de este ritual.
Del tema gastronómico surgió la anécdota que más trascendencia tuvo, no sólo a nivel del público, sino de los principales medios periodísticos de la ciudad y de Buenos Aires. Fue durante el transcurso del 10º Encuentro, y tuvo que ver con la desaparición de una importante cantidad de pulpo que debía ser utilizada para esa noche. Quien estaba al cuidado del estand aseguró haber malinterpretado la indicación de ‘tira los pulpos al agua’ (expresión que se utiliza para colocar el pulpo congelado en la olla de cobre con agua) y él los tiró al agua, pero del Río Paraná, lo cual nunca se pudo comprobar si realmente fue así. Pero la historia había tomado estado público, escuchándose cientos de relatos y comentarios, incluso hubo gente que sostuvo que esto había sido ‘marketing’ para que se conociera más la tradicional comida gallega.
Por último, cabe hacer mención al recuerdo de quienes visitaron los estands o disfrutaron de bailes, canto y música en los escenarios. Para algunos, un momento de mucha morriña, para otros de rememorar lo que sus padres o abuelos les contaban, y otros muchos, descubriendo Galicia, la de los antepasados y la Galicia actual, pero todos agradeciendo el esfuerzo y el trabajo mancomunado de las distintas comisiones del Centro Gallego y colaboradores, quienes año a año mantienen viva la ‘galeguidade’ en la ciudad de Rosario.