EN EL ‘DÍA DAS LETRAS GALEGAS 2009’

El Centro Gallego de Puerto La Cruz rindió homenaje a Ramón Piñeiro

El Centro Gallego de Puerto La Cruz (CGPLC) rindió homenaje al intelectual gallego Ramón Piñeiro López, el pasado 17 de mayo –día en el que también se celebraron los comicios al CRE de Venezuela en esa entidad– en sus instalaciones de Lechería, estado Anzoátegui.
El Centro Gallego de Puerto La Cruz rindió homenaje a Ramón Piñeiro
 Los pequeños danzan al ritmo de una ‘muiñeira’.
Los pequeños danzan al ritmo de una ‘muiñeira’.
El Centro Gallego de Puerto La Cruz (CGPLC) rindió homenaje al intelectual gallego Ramón Piñeiro López, el pasado 17 de mayo –día en el que también se celebraron los comicios al CRE de Venezuela en esa entidad– en sus instalaciones de Lechería, estado Anzoátegui.
Con un pequeño pero emotivo acto, a cargo de la secretaria de Cultura y responsable del Grupo Folklórico ‘Aires Galegos’, Mari Rúa de García, se realizó una muestra bibliográfica a la entrada del CGPLC, adornada con gaitas y cerámica de ‘Sargadelos’ donde los numerosos visitantes podían ojear diversos textos de la literatura gallega (unos 150 aproximadamente), como un facsímile de ‘Follas Novas’ de la siempre recordada Rosalía de Castro, sin duda alguna, una de las figuras más relevantes de la cultura gallega, al igual que un libro que reproducía dibujos de otro gallego universal, Alfonso Daniel Rodríguez Castelao, y por supuesto una copia de ‘Filosofía da Saudade’, del homenajeado con el ‘Día das Letras Galegas 2009’, Ramón Piñeiro López.
Ese soleado y caluroso domingo, los integrantes más jóvenes de ‘Aires Galegos’, ataviados con trajes típicos, al igual que su instructora, dieron lo mejor de sí, interpretando diversos bailes gallegos, como ‘muiñeiras’ y ‘xotas’ con los que deleitaron a todos los presentes.  
Tras la muestra cultural, los benjamines del Centro Gallego de Puerto La Cruz fueron premiados con una suculenta merienda, mientras que los adultos disfrutaron de platos típicos de la gastronomía galaica, esperando los resultados del CRE en la región.


Ramón Piñeiro
Tanto en Galicia como en este lado de Venezuela, recordaron su papel en la lucha por mantener la cultura gallega con motivo de la celebración del ‘Día das Letras Galegas’
Ramón Piñeiro López, de familia humilde y origen rural, fue uno de los intelectuales más importantes de Galicia. Tanto es así que la Real Academia Galega (RAG) acordó homenajear su figura con motivo de la celebración del ‘Día das Letras Galegas’ por su “dedicación total y desinteresada en defensa de Galicia y por su cultura, que debe ser una referencia moral indiscutible para las nuevas generaciones”.
A pesar de que no publicó muchos libros, sus escritos sobre la filosofía de la ‘saudade’ o sus traducciones de libros de Pokorny y Heidegger fueron “pasos decisivos en la normalización del gallego”, subrayó la Academia, y para lograr que dejase de ser sólo “un idioma rural y poético” como pretendían los intelectuales españoles de la posguerra. Asimismo,  destacó también por su trabajo como director literario de la editorial Galaxia, su colección Grial o la revista cultural del mismo nombre, ya que posibilitó la publicación de muchos libros en gallego antes de la Transición.


Sus orígenes humildes
Natural de Láncara (Lugo, 1915), Ramón Piñeiro era hijo de Vicenta López Fernández y de Salvador Piñeiro García y destacó desde muy pequeño por su curiosidad e inteligencia, puesto que antes de ir a la escuela, con seis años, ya sabía leer y escribir. Entre 1924 y 1928, cursó sus estudios de bachillerato en Lugo, donde tuvo su primer contacto con el mundo de la literatura, no sólo en castellano sino también en gallego, momento en el que se dio cuenta de que con la lengua de los campesinos, aquella que tanto se despreciaba en la escuela, se podía hacer poesía.
Debido a la precaria situación económica de su familia, Ramón Piñeiro tuvo que aparcar sus estudios para dedicarse a las tareas del campo. Poco después, se pudo trasladar a Sarria donde llevó la contabilidad del negocio de un amigo de su padre. Fue entonces, cuando mantuvo sus primeros contactos con el galleguismo.
A finales de 1931, Ramón Piñeiro volvió a Lugo para cursar el bachillerato superior. En ese momento creció su sentimiento galleguista y fundó, con otros compañeros del instituto, la ‘Mocidade Galeguista de Lugo’, en la que ocupó el cargo de secretario de cultura. Gracias a su entrega por la causa logró establecer contactos con los líderes del Partido Galeguista (PG). Finalmente fue elegido secretario del Comité Provincial del partido, motivo por el que se implicó especialmente en la campaña en favor del Estatuto de Autonomía.
Cuando se produjo el levantamiento militar en contra del Gobierno, el 18 de julio, Ramón Piñeiro participó como representante del PG en la comisión asesora del gobernador civil en defensa de la República. A partir del momento en que los sublevados se hicieron con el poder, su vida estuvo en peligro y por ello llegó a servir en su ejército donde sufrió una depresión ante la agonía que le supuso la posibilidad de tener una actitud deshumanizada. Fue a partir de este momento cuando comenzó su interés por la filosofía donde buscó el por qué de esta situación. Tras finalizar la guerra, Ramón Piñeiro estudió los años comunes de la carrera de Filosofía y Letras en Santiago y más tarde se trasladó a Madrid donde curso la especialidad de Filosofía.
En 1943 participó en la recontrucción clandestina del PG y entró a formar parte de su Comité de Dirección donde impulsó la toma de contacto con los galleguistas exiliados, con los nacionalistas catalanes y vascos y con el resto de las fuerzas antifranquistas clandestinas.
Con el fin de informarse sobre los planes del gobierno republicano en el exilio para derrocar a Franco y de conseguir que en el próximo gobierno existiese un ministro gallego y que éste fuese Castelao, Ramón Piñeiro viajó en 1946 a París, a través de los Pirineos y con ayuda de los nacionalistas vascos, para entrevistarse con el presidente del gobierno republicano en el exilio, José Giral. Sin embargo, tras este encuentro Piñeiro se dio cuenta de que sus planes eran ingenuos e irrealizables porque desconocían la situación de España.
A su regreso a la capital de España, Piñeiro fue detenido durante una reunión clandestina que mantenía con sus compañeros para informarles sobre sus gestiones en Francia. Fue condenado a seis años de cárcel de los que sólo cumplió tres.
Con la llegada de la democracia, tras 40 años de régimen franquista, acudió a las listas del PSdeG-PSOE como independiente y Gerardo Fernández Albor contó con su voto para ser investido como primer presidente de la Xunta de Galicia. Asimismo, fue académico numerario desde 1967 y participó en la creación en 1983 del Consello da Cultura Galega, una institución que presidió hasta su muerte, siete años después.