LA DELEGACIÓN DE LA XUNTA EN LA CAPITAL ACOGE LA UNDÉCIMA EDICIÓN DE ESTE CICLO DE CONFERENCIAS

El Camino de Santiago protagoniza un seminario en la Casa de Galicia en Madrid

La Casa de Galicia en Madrid acogió los días 21, 22 y 23 de noviembre la celebración de las conferencias centrales del ‘Seminario José Antonio Cimadevila Covelo de Estudios Xacobeos’, que en esta ocasión inauguró la doctora María Ángeles Fernández, quien ofreció una charla sobre la salud y la enfermedad en el Camino de Santiago.
El Camino de Santiago protagoniza un seminario en la Casa de Galicia en Madrid
 La doctora María Ángeles Fernández, acompañada por José Ramón Ónega y José Antonio Ortiz.
La doctora María Ángeles Fernández, acompañada por José Ramón Ónega y José Antonio Ortiz.

La Casa de Galicia en Madrid acogió los días 21, 22 y 23 de noviembre la celebración de las conferencias centrales del ‘Seminario José Antonio Cimadevila Covelo de Estudios Xacobeos’, que en esta ocasión inauguró la doctora María Ángeles Fernández, quien ofreció una charla sobre la salud y la enfermedad en el Camino de Santiago. Este acto contó con la presencia del delegado de la Xunta de Galicia en Madrid, José Ramón Ónega, y el presidente de la Asociación de los Caminos de Santiago de Madrid, José Antonio Ortiz. La última conferencia se celebraba este lunes, día 28.

 

El delegado de la Xunta de Galicia en Madrid, José Ramón Ónega, agradeció a la Asociación de Amigos de los Caminos de Santiago de Madrid el hecho de “elegirnos un año más para celebrar este Seminario en esta Casa; un Seminario que es muy importante, tanto por los temas que trata, como por los profesionales que participan en él, y que se celebra los días 21, 22, 23 y 28 de este mes”.
Por su parte, el presidente de la Asociación de los Caminos de Santiago de Madrid, José Antonio Ortiz, encargado de la presentación de la ponente, dio las gracias a la Casa, por la “siempre amable y cálida hospitalidad. Hospitalidad galaica y xacobea, con la que somos recibidos en cada nueva edición, desde el año 2001 que pusimos en marcha el Seminario”.
Mientras, la doctora María Ángeles Fernández, quien organiza desde 1996 un viaje a Santiago con enfermos crónicos de corazón, habló de esta gratificante experiencia.
El pasado martes fue el turno de la catedrática de Matemáticas de Instituto, María Victoria Veguín, quien expuso la ponencia ‘Una mirada matemática sobre el Camino de Santiago’.
La conferenciante inició su exposición comentando cómo había surgido la idea de buscar la relación entre las matemáticas y el Camino: “Yo solía decirle a mis alumnos que las matemáticas están en todas partes, y por supuesto el Camino no es una excepción”. El Camino ha sido lugar de difusión de literatura, ciencia, música y todo tipo de artes. También las matemáticas, en general, utilizaron el Camino para su difusión, y particularmente lo hizo el sistema de numeración decimal.
En otro momento de su disertación también habló del desarrollo matemático en la vida de los peregrinos. Hay que tener en cuenta que a lo largo de la ruta se habían instalado puntos de comercio para abastecer las necesidades de los viajeros. Utilizaban todo tipo de monedas y medidas, pues según la procedencia éstas cambiaban ya que no se habían unificado y era necesario establecer equivalencias, tanto en las medidas de longitud, capacidad, peso y moneda. En los primeros tiempos de los peregrinos, tampoco había mapas al uso y aunque se hablaba de las estrellas como referencia, las leguas, las jornadas, los pasos y otras medidas eran más fiables que caminar mirando al cielo.
Los calendarios eran diferentes y su uso era imprescindible para saber los feriados y especialmente el Domingo de Pascua. Nacieron los años Santos, cuando el día de Santiago caía en domingo y también este hecho es curioso al analizarlo porque sigue una periodicidad concreta, que se repite durante mucho tiempo, pero no continuamente.
Por último, el pasado miércoles se celebró la conferencia ‘Ingeniería romana en los Caminos de Santiago’, a cargo del ingeniero técnico de Obras Públicas Isaac Moreno Gallo, quien explicó que las magníficas vías romanas del norte de la península, en el Camino de Santiago, estaban preparadas tanto para el transporte rodado de grandes cargas como para el tránsito rápido de vehículos ligeros. Por ellas se llevó a Roma el oro de la Gallaecia, entraron productos de otras partes del mundo, transitó el propio Augusto y, entre otras cosas, se desplazó la peregrinación a Santiago.