EL SECRETARIO XERAL DE EMIGRACIÓN DIO UNA RUEDA DE PRENSA EN LA CAPITAL ARGENTINA

Camba asegura que van por buen camino las conversaciones para encontrar soluciones para el Hospital del Centro Gallego de Buenos Aires

Después de intensos días de reunión y seguimiento de la cuestión financiera y general que apremia al Hospital del Centro Gallego de Buenos Aires, el secretario xeral de Emigración, Santiago Camba, ofreció una conferencia de prensa el pasado sábado en la que dio a conocer la situación actual y los pasos a seguir.
Camba asegura que van por buen camino las conversaciones para encontrar soluciones para el Hospital del Centro Gallego de Buenos Aires
Camba explicó la situación actual del Hospital del Centro Gallego de Buenos Aires.
Camba explicó la situación actual del Hospital del Centro Gallego de Buenos Aires.

Después de intensos días de reunión y seguimiento de la cuestión financiera y general que apremia al Hospital del Centro Gallego de Buenos Aires, el secretario xeral de Emigración, Santiago Camba, ofreció una conferencia de prensa el pasado sábado en la que dio a conocer la situación actual y los pasos a seguir. Adelantó que se hará una auditoría y si de ésta se desprende una irregularidad en la gestión del Hospital del Centro Gallego, la cuestión se pondrá en manos de la fiscalía anticorrupción del Estado español. “En ese sentido no vamos a tener la más mínima duda de que quien la hace la paga, no podemos seguir tapando las irregularidades calamitosas”, aseguró enérgico el dirigente de la Xunta. Según el secretario xeral de Emigración, las conversaciones que se mantuvieron hasta el momento con el Centro Gallego van por buen camino, en vías de resolución y acuerdos, de las que se espera llegar finalmente a la solución.

 

Santiago Camba también aseguró que durante los tres últimos años se estuvo en una mentira permanente. Mientras se hablaba de un superávit, según Camba, se pasó de un déficit inicial de 30 millones de pesos, que al cabo de tres años ascendió a 90 millones.
También minimizó las acusaciones de privatización, considerando efectivamente al Centro Gallego como una institución privada y aduciendo que cuestionar eso en este momento no es más que una maniobra falaz para desviar la atención.
Insistiendo en la desacertada administración anterior habló de una expoliación grave del Centro Gallego, que puso en riesgo una institución referente de los gallegos en el exterior. Por estos motivos, se están buscando soluciones colegiadas a través de la Fundación Galicia Saúde. Recientemente, la conselleira de Sanidade, Pilar Farjas, inició el diálogo; y el motivo de este viaje de Camba fue avanzar en esas negociaciones, que, según sus palabras, han sido muy bien recibidas por el Patronato de la Fundación.
Según el secretario xeral de Emigración, las conversaciones que se mantuvieron hasta el momento con el Centro Gallego van por buen camino, en vías de resolución y acuerdos, de las que se espera llegar finalmente a la solución.
En relación a la incorporación de Ospaña en el entramado de la institución, el responsable gallego de Emigración entendió que aún es temprano para hacer una evaluación, pero, a la vez, se mostró confiado en que dicha unión será positiva en el mediano plazo. 
Camba también manifestó que la labor que se está haciendo es buena y la predisposición del Patronato es inmejorable. Asumió que posiblemente haya que hacer retoques en los contratos pero, al mismo tiempo, dijo que todos están trabajando para que el Hospital del Centro Gallego salga adelante y que hay que seguir trabajando para que el esfuerzo sea recompensado. “Nos apena la politización de este asunto. Nosotros fuimos excesivamente generosos y escrupulosos en la etapa anterior, aún sabiendo que había cosas de la gestión que no nos gustaban (…); fuimos escrupulosos en no meternos en algo en que no estábamos”.
En contraposición a esa actitud, que Camba resaltó, opinó que la oposición, y el PSOE en particular, no asume el haber perdido las elecciones y habló también de cierto rencor y formas que no acompañan el buen funcionamiento de la democracia. En la misma línea sostuvo que dicho partido no hace más que meterse en todo y criticar la buena salud de la que goza el Gobierno gallego apoyado por el pueblo.
Aún más crítico y convencido, dijo: “El PSOE cuando tuvo que hacer sus labores no las hizo; después que se intente presionar desde una embajada o una consejería, que en vez de representar los intereses de un estado represente los del partido en el exterior, nos hace pensar que España en política exterior se está convirtiendo en un país bananero”. 
Molesto ante las críticas, y también poniendo en duda la honestidad de algunos medios de comunicación que en nombre de directivos de la Fundación Galicia Saúde ponen declaraciones anónimas, aseguró que la intención de los directivos del Centro Gallego
(más allá de las inclinaciones políticas de cada uno) es sacar adelante la institución, que estuvo tocada por una mala gestión.
Ante la insistencia de los periodistas en declaraciones relativas al tema, Camba fue, una vez más, concluyente declarando que el Gobierno de España, antes de hablar del Centro Gallego, lo que debería hacer es mirar para adentro, ver qué hizo en estos últimos años en los que no invirtió ni un euro. “Que ponga el mismo dinero y el mismo esfuerzo que pone la administración autonómica y ahí nos sentamos a hablar”, afirmó Camba.
Respecto a los próximas conversaciones, el secretario xeral de Emigración adelantó que la reunión del Patronato no sería en esta semana entrante, tal como estaba prevista –para el día 9–, puesto que el propio Centro Gallego prefirió un aplazamiento en pos de explorar nuevas posibilidades y soluciones. Probablemente, la reunión se lleve a cabo la semana subsiguiente en Santiago de Compostela.
Santiago Camba también apeló a quienes calificó como los auténticos dueños del Centro Gallego: los socios. A ellos les envió un mensaje de tranquilidad, asegurando que se está trabajando, tanto desde el Gobierno autonómico como desde la Fundación, para sanear una mala gestión. Explicó que el compromiso no es sólo mantener la asistencia sino mejorarla para que sea de gran calidad.