El BNG constituye una comisión para diseñar su nueva estrategia política

El BNG constituye una comisión para diseñar su nueva estrategia política
El BNG constituyó el pasado martes la comisión redactora que elaborará el documento político que en la próxima asamblea extraordinaria, fijada para el 10 de mayo, marcará la estrategia a seguir en el futuro más inmediato de la organización.
Al acto asistieron 20 personas, y otras siete comunicaron su intención de participar en las reuniones, representantes de las distintas corrientes internos. Así, estarán todos los ‘pesos pesados’ del nacionalismo como Francisco Rodríguez, Xosé Manuel Beiras, Carlos Aymerich, Alberto Ansede, Ana Pontón o Bieito Lobeira, presentes el pasado martes, y Camilo Nogueira, Anxo Quintana, Francisco Jorquera o María Xosé Bravo, que anunciaron su presencia.
Esta comisión sólo tendrá como cometido el documento político, ya que la elaboración del reglamento que regirá en la asamblea extraordinaria dependerá de otra comisión.
Esta última decidirá el número exacto de delegados que participarán en la cita del 10 de mayo, aunque teniendo como punto de partida la propuesta de la ejecutiva en funciones de que sean alrededor de 2.500.
Beiras acudió a a la comisión tras haber firmado en un blog personal un documento muy crítico contra la actual estructura del Bloque y, singularmente, contra el formato de la ejecutiva impulsado por Anxo Quintana.
El ex líder nacionalista sostiene que el BNG no sólo no supo leer la “realidad social gallega”, ni los cambios registrados en los últimos años, ni el papel de los militantes, sino que intentó encorsetarlos en un modelo de partido totalmente inadecuado.
“En vez de explorar las mutaciones del cuerpo social, tomarle las medidas y rediseñar el traje de la forma más adecuada, se fueron a El Corte Inglés y le compraron un modelo de ejecutivo ‘made in USA’ para ponerlo a la moda”, aseguró.
Beiras también reprocha a la dirección del BNG, dimitida en bloque, que se aparte de los postulados sobre la autodeterminación, “hasta tal punto que ya ni pronuncian la palabra ni tan siquiera como jaculatoria ritual”.
Al ex portavoz nacional también le molesta y mucho que en una sola persona, como era el caso de Quintana, se concentraran funciones de “muy difícil conciliación”, como ser vicepresidente de la Xunta, vigilante del proyecto estratégico y piloto de la política institucional. “Napoleón en Liliput. Eso sí, postmoderno”, censuró.