“El ahorro en las delegaciones va a repercutir directamente en la atención a la colectividad gallega”
Jesús Gamallo, director xeral de Relacións Exteriores, defiende el traslado de las delegaciones de la Xunta en Argentina y Uruguay, así como el nombramiento de delegados de la comunidad que reside allí porque permitirá un ahorro importante que “va a repercutir directamente en la atención de la colectividad gallega, ya que es posible que reforcemos el personal técnico”. Para Gamallo los países que deben ser prioritarios para la Xunta son, además de la UE y Portugal, Brasil, México y los países del Cono Sur, así como las áreas emergentes del sudeste asiático y países de África.
Pregunta. A pesar del plan de austeridad del nuevo Gobierno se han mantenido separados los ámbitos de Exteriores y Emigración, ¿qué funciones tiene cada uno de estos organismos?
Respuesta. Lo primero que hay que decir es que la acción del Gobierno va a estar perfectamente coordinada en todos los ámbitos. Se ha mantenido la separación entre Emigración y Exteriores por una cuestión de operatividad y eficiencia. Emigración tiene la responsabilidad principal de atención a la colectividad gallega en el exterior y Exteriores tiene una serie de competencias que van desde los asuntos de la Unión Europea, que es un tema muy amplio; las relaciones bilaterales con Portugal, especialmente con su región norte y la comunidad de trabajo transfronteriza; todo lo que tiene que ver con la cooperación gallega al desarrollo y con los países definidos en el plan director de la cooperación gallega aprobado por el Parlamento; y todas las relaciones de carácter institucional que puedan afectar a Galicia con cualquier lugar en donde pueda haber un interés comercial, económico, de promoción del turismo y de promoción a la cultura.
Nosotros hacemos esta labor institucional de apoyo, fundamentalmente, al presidente y a la Consellería de Presidencia que, por sus competencias horizontales y transversales, es donde estamos ubicados.
P. Una de las primeras decisiones del Gobierno de Feijóo fue el traslado de la Delegación de la Xunta en Buenos Aires al Centro Galicia, ¿cuáles son las ventajas de este cambio?
R. Las ventajas son de dos tipos. Por una parte, hay una ventaja claramente económica, de ahorro. Estamos en una situación complicada de crisis económica y financiera en Galicia y por lo tanto el ahorro de costes y la priorización de gasto es una obligación del Gobierno. Se ha tomado, en mi opinión, la decisión correcta de trasladar la sede de la delegación de Buenos Aires porque los costes de mantenimiento de esta delegación –lo que tiene que ver con el alquiler, los impuestos y la comunidad– ascendían a unas cifras muy altas y había que tomar una decisión para ahorrar costes.
Efectivamente, el presidente de la Xunta en la campaña electoral se refirió a ello y en el programa habíamos dicho que haríamos una estimación de costes y luego actuaríamos en consecuencia. La estimación de costes se ha hecho y se ha tomado una decisión en consecuencia de ahorro.
Segundo, también va a haber ahorro en los gastos de personal, ya que los dos delegados nombrados residen en el lugar de la delegaciones y por lo tanto no hay que pagar la indemnización por expatriación que recoge el decreto.
El ahorro anual en salarios va a ser muy importante. En concreto, en Argentina la diferencia entre el sueldo de la anterior delegada y del actual asciende a casi 37.000 euros.
Este ahorro en las delegaciones va a repercutir directamente en la atención a la colectividad gallega, ya que es posible que reforcemos el personal técnico para atender a la colectividad gallega, hacerlo mejor y abordar otras áreas que hasta ahora no se venían haciendo.
En este sentido, los nuevos responsables de la delegaciones –Alejandro Roberto López Dobarro, en Buenos Aires, y Manuel Barros Rivadulla, en Montevideo– tienen un perfil adecuado para abordar las áreas que también recoge el decreto y que hasta ahora no se estaban haciendo como la promoción del comercio, los intercambios comerciales, la captación de inversiones, la promoción en el ámbito turístico, de juventud y de cultura.
Todas estas áreas tenemos la firme intención de abordarlas también en las delegaciones, hasta ahora no se venía haciendo y reforzar desde el punto de vista del personal, no en los primeros niveles pero sí personal técnico que contribuya a mejorar el servicio que dan estas delegaciones.
Una parte de este ahorro –que era necesario porque era desproporcionado el coste en Buenos Aires– lo canalizaremos para mejorar la atención.
Yo quiero insistir en dos ideas: No hay cierre de delegaciones y no hay alteración de su estatus jurídico, sino que simplemente hay una decisión de ahorro de costes de funcionamiento que tiene que ver con el local. Hay que pensar que estamos pagando casi 700 metros cuadrados que no sirven, que no están operativos y se está pagando el alquiler por esos metros, más los costes de comunidad y alquiler que se aplican sobre el total de metros cuadrados disponibles y esto no es razonable.
P. ¿En cuánto se estipula el ahorro con el cambio físico de delegación?
R. No tenemos aún el dato definitivo pero puedo contestar que con lo que pagamos de comunidad e impuestos de la anterior delegación probablemente podamos pagar todo ahora. El ahorro es muy importante.
P. ¿Qué va a pasar con la delegación de Uruguay?
R. El modelo que el presidente ha explicado se va a aplicar a las dos delegaciones, pero por una cuestión de tiempos primero estamos abordando el asunto de Buenos Aires y en un segundo momento abordaremos la cuestión de Montevideo.
El traslado de la delegación en Buenos Aires es un caso cerrado. Nuestra intención es primero que la delegación de la Xunta no deje de funcionar ningún día y el segundo objetivo tenerla operativa en la otra ubicación en septiembre.
P. Este traslado ha tenido acusaciones de clientelismo y partidismo.
R. No, yo tengo claro que cuando a alguien no le gusta la decisión, porque hay que reconocer que el Gobierno anterior se equivocó poniendo la delegación donde la ha puesto por el excesivo coste, que es insoportable, utiliza argumentos de lo más variado. Esto no va a ser así, no hay ningún tipo de clientelismo. Vuelvo a insistir, la delegación de la Xunta no cambia, ni se cierra, ni cambia su estatuto jurídico. De lo que se trata no es de tener una oficina maravillosa al lado de la Casa Rosada para poder enseñar con un despacho del presidente de la Xunta que abría dos veces al año cuando iba él, no se trata de estos gastos faraónicos, sino de ser operativos, de atender a la colonia, de hacer otras cosas que marca el decreto y no se han hecho. De ser conscientes de que estamos en un momento de crisis económica y el ahorro de gastos es imprescindible.
Termino como empecé, puedo entender que se critiquen de formas muy variadas las decisiones que se adoptan, sobre todo cuando es evidente que ellos se han equivocado y ahora utilizan argumentos de muy distinto origen.
P. Había previsiones de abrir en Bruselas y en Lisboa. ¿Se mantienen?
R. En este momento, las delegaciones oficiales van a ser Argentina y Uruguay. Bruselas está muy bien atendida la representación de Galicia –y lo digo porque lo conozco– por la oficina de la Fundación Galicia Europa. Es una oficina con una elevadísima cualificación técnica de las personas que trabajan allí. Insisto que alguien diga razonablemente qué ganaríamos teniendo una delegación ‘política’ por encima de toda la estructura de la Fundación Galicia Europa. Si a esto añadimos que también tendría un coste adicional, la respuesta es obvia: No hace falta. No es necesaria para atender el trabajo que se viene haciendo en Bruselas que, además, se hace con gente con mucha experiencia y muy cualificados técnicamente.
En cuanto a Portugal, estamos muy concienciados de la necesidad de mejorar nuestras relaciones con Portugal. De hecho, el presidente de la Xunta, como es sabido, estuvo estos días en Oporto y vamos a cambiar la Comunidad de Traballo Transfronteriza porque va a ser el referente político que va a vertebrar toda la cooperación transfronteriza en la Eurorregión. A través de la Comunidad de Traballo queremos vertebrar la cooperación que hacen las universidades, los empresarios, los sindicatos, queremos abordar temas del cluster del automóvil, del cluster del textil, abordar el ámbito del turismo, de la juventud.
Tenemos un programa y un proyecto muy ambicioso y es ahí donde vamos a concentrarnos junto con nuestra relación con Lisboa porque es evidente que Galicia no puede quedar al margen de una relación directa con el Gobierno de Lisboa porque allí no hay regiones como hay aquí.
Dicho esto, en lo que respecta a la apertura de delegaciones, a nosotros no nos consta que hubiese ningún precedente, no tenemos ni un solo papel. No hemos heredado nada que hable de que se ha iniciado o que se habría iniciado un procedimiento para abrir una delegación en Lisboa. Para nosotros fue un titular de prensa.
P. ¿Y no tienen pensando abrirla?
R. Por ahora vamos a concentrarnos en mejorar la cooperación poniendo en marcha nuevas iniciativas y nuevos ámbitos de actuación en el marco de la Comunidad de Traballo. Hay que pensar que en el mes de octubre o noviembre montaremos en Vigo la Agrupación Europea de Cooperación Territorial que es el brazo ejecutor, desde el punto de vista jurídico, de las políticas que se definan en el ámbito de la Comunidad de Traballo.
Ahora tenemos todo esto en marcha y, en este momento, no podemos plantearnos abrir más delegaciones con gasto de personal, mantenimiento y alquiler, porque no es prioritario.
P. Además de Portugal, ¿cuáles son los países prioritarios para incrementar las relaciones?
R. Hay muchos países prioritarios e interesantes para nosotros. Cuando alguien me pregunta cuales son las prioridades de las relaciones exteriores de Galicia siempre digo el ámbito de la Unión Europea porque en realidad ya no son relaciones internacionales sino que son relaciones que nos afectan al día a día en políticas muy sensibles como pesca, agricultura, medioambiente, infraestructuras, los planes de investigación, desarrollo e innovación, los planes de capacitación de trabajadores a través del fondo social.
Otra parte, como decía antes, es Portugal y hay una tercera que puede ser todo el ámbito de Latinoamérica y ahí hay países que nos interesan mucho. Queremos trabajar muy cerca de Brasil, que es un país con unas potencialidades enormes y unas capacidades de desarrollo de futuro inmensas que ya ofrece mucha capacidad de negocio en el presente.
Está México con enormes capacidades y con un mercado común con Estados Unidos y Canadá que nos puede permitir muchísimas capacidades. Y el Cono Sur –Argentina, Chile y Uruguay– siempre estarán ahí.
Aparte de los países de cooperación que son más Bolivia, Perú, Centroamérica, Paraguay con los que Galicia tiene una deuda histórica y unos lazos culturales y afectivos enormes y por eso son prioritarios para la cooperación gallega, hay otros países con los que podemos desarrollar actividades comerciales, de captación de inversiones y de trabajar juntos en muchos ámbitos.
Luego hay áreas destacadas como puede ser las áreas emergentes del sudeste asiático, el mercado chino –yo sé que las Cámaras de Comercio llevan años trabajando con este país– es una parte que hay que trabajar.
Hay áreas en África con las que tenemos intereses pesqueros importantes como puede ser Cabo Verde, Angola, Namibia y también tenemos que tener una relación privilegiada.
P. Éstas son las prioridades geográficas ¿cuáles son las temáticas?
R. Nosotros tenemos una competencia muy transversal. La prioridad temática, al margen de la Unión Europea y de las relaciones con Portugal, están los sectores prioritarios en materia de cooperación al desarrollo. Nosotros queremos concentrar la ayuda oficial de la Xunta al desarrollo por un criterio de eficiencia. Es decir, con los recursos que tenemos queremos hacerlo mejor y la manera de hacerlo es evitando la dispersión, evitando ese goteo de ayuda que al final no es eficaz porque resuelve problemas en destino y no es eficiente porque se utilizan recursos sin conseguir los objetivos.
En la medida de lo posible, nos gustaría concentrar la ayuda en los países prioritarios –que se definirán en el nuevo plan director que se va a aprobar en 2010 y en él estamos trabajando ya– y en sectores prioritarios. ¿Cuáles pueden ser? Está el sector de la pesca y acuicultura, donde tenemos mucho que decir; el sector forestal, que les interesa mucho a los países en desarrollo porque permite avanzar mucho; y luego todo el ámbito turístico.
Respecto a otros países y como competencia transversal, tenemos que apoyar la internacionalización de la empresa gallega, también en la Europa del Este; y la captación de inversiones en Galicia, ya que en los últimos años el porcentaje de inversión extranjera en Galicia respecto a la media nacional es muy baja.
P. Dentro de este ámbito empresarial, ¿qué papel juegan los empresarios gallegos del exterior?
R. Nosotros –y lo digo porque el secretario xeral de Emigración está en esta idea– lo que tenemos que hacer como país es utilizar el valor añadido que aporta el tener una colectividad gallega tan importante en el mundo. ¿Cómo hacerlo? Además de la atención que merecen como gallegos que son y que tienen los mismos derechos que los gallegos que vivimos en Galicia, utilizar su presencia en determinados países para fortalecer las relaciones económicas y comerciales de Galicia con esos países. Uno de los instrumentos que se van a seguir utilizando para fomentar el comercio, captar inversiones, hacer misiones comerciales,… es la red de empresarios de gallegos en el exterior.
P. ¿Cuáles son los principales proyectos que están poniendo en marcha?
R. Nosotros no hemos parado la gestión. En cooperación se han sacado las ayudas, los programas, … Ahora estamos avanzando en los mimbres para hacer un nuevo plan director de cooperación gallega que irá al Parlamento el año que viene, ya que el vigente termina en 2009.
Ya hemos estado en Bruselas, llevamos adelante todo lo que afecta a Galicia, queremos fomentar un ‘lobby’ de intereses gallegos en Bruselas, estamos trabajando en eso. Mi intención es que el Consello de la Xunta apruebe antes de agosto la creación del Consello Galego de Acción Exterior, un órgano de consulta, asesoramiento e impulso a las relaciones exteriores de la Xunta, integrado no sólo por representantes de la Xunta, sino por universidades, sindicatos, organizaciones empresariales y por la Cámara de Comercio, entre otros. Es un órgano que va a tener como misión fundamental asesorar, impulsar, favorecer el intercambio de ideas, provocar el trabajo en red de todo lo que significa la acción exterior de Galicia y en su seno se podrán crear grupos de trabajo específicos para determinadas áreas, de manera que se trata de un compromiso de implicar a la sociedad civil gallega en el diseño y ejecución de la acción exterior de Galicia. Es una idea que ha tenido muy buena entrada y acogida con los diferentes sectores que podrían estar en este proyecto.
P. ¿Tiene previsto algún viaje?
R. Tengo previsto ir a Argentina y Uruguay para verificar y comprobar el traslado efectivo de la delegación en Buenos Aires. En principio, está previsto para finales de agosto y principios de septiembre.