AL ENCUENTRO ASISTIERON 35 PERSONAS, CASI TODAS PROCEDENTES DE LA REGIÓN DEL RUHR

Viaje cultural y seminario de formación de la Coordinadora en Hamburgo

La Coordinadora Federal del Movimiento Asociativo (CFMA) celebró en Hamburgo un seminario, orientado a la formación de animadores socioculturales para la atención a personas mayores en asociaciones y centros españoles en Alemania.
Viaje cultural y seminario de formación de la Coordinadora en Hamburgo
 Parte del público asistente al seminario.
Parte del público asistente al seminario.

La Coordinadora Federal del Movimiento Asociativo (CFMA) celebró en Hamburgo un seminario, orientado a la formación de animadores socioculturales para la atención a personas mayores en asociaciones y centros españoles en Alemania. Al encuentro, que tuvo lugar del 24 al 27 de noviembre, asistieron 35 personas, casi todas procedentes de la región del Ruhr. El programa incluyó actividades formativas y culturales, una visita guiada a la ciudad hanseática, así como la participación en la fiesta de inauguración del nuevo local del centro intercultural juvenil AGIJ.

Al AGIJ pertenece la Federación de Asociaciones Juveniles y de Alumnos en Alemania –FAJA–.

El proyecto ¡Adentro! como modelo
La CFMA tiene proyectado realizar una serie de seminarios con el mencionado fin durante el próximo año 2012, para lo que este primer encuentro en Hamburgo serviría como divulgación de la idea y primera toma de contacto con personas potencialmente interesadas en formarse como animadores socioculturales, pero también para captar qué temas, entre un catálogo de propuestas, despertaban mayor interés entre los participantes e integrarlos en los programas de futuros seminarios. 
El sociólogo español José Sánchez Otero, experto en temas migratorios y consejero de la Coordinadora, actuó como ponente, presentando a los participantes el proyecto ¡Adentro!, de la Academia Española de Formación, como ejemplo de lo que puede hacerse, un proyecto del que él mismo fuera primer coordinador durante los tres años de la fase modélica del mismo (1994-1997).
Tras una breve introducción, Sánchez Otero comenzó con la proyección del video ‘Caminos’, del mencionado proyecto, al que siguió un coloquio con los asistentes sobre la situación de los jubilados españoles en la República Federal Alemana y sobre la necesidad progresiva de atención a ese colectivo por parte de las instituciones responsables, pero también, a nivel individual, por parte de personas de su entorno y confianza, para lo que sería necesario ofrecerles una formación adecuada. Esto cobraría mayor importancia ante el aumento de personas españolas que se jubilan y, finalmente, deciden quedarse en Alemania porque “descubren que en este país les han pasado cosas importantes”, dijo el sociólogo. Serían los hijos y nietos y las redes sociales que habían ido creando en el país de inmigración lo que hacía que, llegado el momento de la jubilación, la idea del retorno hubiera perdido su importancia inicial.

Cualquiera puede formarse
La Coordinadora ofrece la oportunidad de formarse a cualquier persona interesada en dedicar parte de su tiempo libre al voluntariado social, siempre que sus condiciones físicas y psíquicas se lo permitan. No se exigen conocimientos previos, “en principio se puede cualificar a cualquier persona, no se exige titulación”, subrayó Sánchez, explicando a la vez que la Animación Sociocultural es una disciplina académica y que puede estudiarse también en la Universidad. En este sentido, recordó que para personas mayores existe la posibilidad de inscribirse en cursos universitarios aunque no tengan el bachillerato.

Tres áreas de actuación
Los seminarios de formación planeados comprenden tres áreas formativas: La primera se orienta a temas de tipo sociolaboral y médicosocial, ofreciendo asesoramiento sobre temas como los seguros de pensiones, el seguro de cuidados y las modalidades de atención a personas con algún tipo de dependencia, y también información sobre las ayudas con las que se puede contar en caso de necesitar asistencia ambulatoria, en régimen de internado o en el seno de la familia. Este área incluye, además, enseñanzas sobre los procesos de envejecimiento y los cambios biológicos, sociales y psíquicos que éstos llevan consigo.
La segunda área estaría dedicada al fomento de la salud física y mental. Como recursos, Sánchez se refirió a la organización de grupos de gimnasia y bailes para mayores, yoga y tai-chi, meditación y entrenamiento de la memoria. El aprendizaje de un idioma sería un buen ejercicio, por ejemplo. El trabajo político en los gremios de mayores en los municipios (Seniorenbeiräte) o los servicios sociales voluntarios, ofrecerían también un amplio campo de actividad.
En la tercera área sería relevante la formación cultural y artística, teniendo en cuenta que muchas personas mayores no pudieron dedicar tiempo a esos intereses durante su vida laboral activa, aunque muchos poseerían cualidades para ello que no habían sido descubiertas. Detectar ese potencial y activarlo sería labor de los animadores socioculturales. Entre las actividades que podrían ofrecerse en ese sector, mencionó la fotografía y filmación de vídeos, la lectura, el cine-forum,  cursos de dibujo o pintura, clases de guitarra, excursiones y visitas guiadas culturales, así como la posibilidad de participar en coros y grupos de teatro. Cursos sobre el manejo de nuevas tecnologías, como el móvil o internet y cursos de cocina, costura o bricolaje, podrían completar la oferta.
Dentro de esta área, el sociólogo resaltó la importancia de realizar una biografía personal, para que cada uno analice su situación, de forma individual, y tome conciencia de lo que fue su vida hasta ese momento y cómo quiere que sea en el futuro.

La participación de parejas
El proyecto de la Coordinadora es que las actividades se desarrollen en nueve jornadas, que pudieran ser de un día, los sábados, de 11.00 h. a 17.00 h., o seminarios de fin de semana, de viernes a domingo. El número ideal de participantes sería de unas veinticinco personas y se facilitaría la participación de parejas, lo que evitaría posibles conflictos a causa de las ausencias periódicas que conlleva la asistencia a los seminarios. Las personas interesadas en formarse tendrían que comprometerse a participar en todas las actividades, pues, de otro modo, la formación sería incompleta y “no tendría sentido”, advirtió el experto.
La idea sería abrir el proyecto a la participación de gente de todas las edades,  propagarlo entre la gente joven interesada en orientar su trabajo a la atención de los mayores y certificar la enseñanza.