Aseguró que el Gobierno está dotando a los consulados de los recursos para atender las peticiones de nacionalidad

Pilar Cancela: “La derogación de voto rogado y la Ley de Memoria  Democrática han venido a subsanar una injusticia”

La secretaria de Estado de Cooperación Internacional de España y responsable de las agrupaciones el Partido Obrero Socialista Español (PSOE) en el Exterior, Pilar Cancela valoró, en la capital argentina, la sanción de la leyes de Memoria Democrática y  la derogación del voto rogado.

Pilar Cancela: “La derogación de voto rogado y la Ley de Memoria  Democrática han venido a subsanar una injusticia”
Pilar Cancela recibió el saludo de la gente durante su estancia en Argentina.

Cancela, que viajó al país para participar en la XV edición de la Conferencia Regional sobre la Mujer de América Latina y el Caribe, aseguró es un “muy buen momento para la ciudadanía” en el exterior y que las nuevas normativas han venido a “subsanar una injusticia”.

Durante su estancia de una semana en el país, la Secretaria de Estado desarrolló, en paralelo, una agenda institucional y política que también contempló un encuentro con afiliados y simpatizantes.

Pilar Cancela se reunió con la presidenta de la Agencia Argentina de Cooperación Internacional al desarrollo, que se creó hace unos meses, para reforzar el  trabajo conjunto que ambos países vienen haciendo juntos desde hace muchos años; mantuvo una entrevista de trabajo con la ministra argentina de la Mujeres y participó en un encuentro con la colectividad feminista local. Asimismo, en el ámbito  de la Cumbre, participó en reuniones bilaterales con las ministras de Colombia y Honduras para  avanzar en temas de cooperación desde la perspectiva feminista.

Como responsable del PSOE en el exterior, Pilar Cancela participó, en la sede de la agrupación socialista en Buenos Aires, en un encuentro que contó con la participación  de afiliados y simpatizantes socialistas, así como representantes de partidos afines con quienes debatieron sobre dos hitos reivindicados durante mucho tiempo por la colectividad española en exterior: la derogación del voto rogado y la Ley de Memoria Democrática, que amplía la posibilidad de adquirir la nacionalidad española a nietos de emigrantes.

Pregunta. Usted siempre apoyó el reclamo de la agrupación del PSOE en Buenos Aires en su reivindicación del reconocimiento de la nacionalidad para los nietos y la derogación del voto rogado

Respuesta. Creo que fue una apuesta inteligente, de saber leer que era una necesidad que era de justicia y sobre todo que era una vindicación que ya habíamos hecho con la ‘Ley de Memoria Histórica’ y que debía encajar perfectamente en nuestro planteamiento  político que fuéramos también nosotros los que de alguna manera respondiéramos a eso.

Afortunadamente, ahora son realidad los dos reclamos. Las anteriores veces que había venido eran un desiderátum y creo que  ahora se abre una nueva etapa, positiva, distinta, que requiere que sigamos trabajando porque se ha abierto una expectativa muy grande en relación con los supuestos de nacionalidad. Cada caso es un caso distinto. Cada caso tiene sus propias circunstancias y eso exige también un procedimiento muy exhaustivo, un procedimiento muy reglamentista pero también muy garantista.

P. La administración española en el exterior enfrenta un desafío importante en relación a la demanda creciente que tendrán que atender, ¿Se van a reforzar los consulados con mayores recursos?

R. Entiendo la ansiedad porque se llevaba esperando por ello mucho tiempo pero también pido una cierta paciencia porque cada caso tiene que estudiarse, comprobarse, porque hay tantos casos como personas. Lo importante es que el derecho está. También es cierto que no podemos frustrar expectativas, que es necesario que las personas interesadas vean también una respuesta, en cuanto a las solicitudes y por ello el Gobierno está trabajando para dotar a los consulados de los recursos necesarios para atender las peticiones de nacionalidad.

P. ¿Qué valoración hace de la derogación del voto rogado?

R. Por fin ya no hay  ciudadanía de primera y de segunda. Creo que es algo de justicia y afortunadamente también habrá que posibilitar y poner en marcha todos los medios para que ese ejercicio  del derecho sea el mismo en España que si estás en Buenos Aires

P. ¿Qué expectativas tienen en relación al incremento de la participación?

R. Yo creo que eso es una incógnita. Hacer un vaticinio al respecto es arriesgado. Hay que tener en cuenta que en un  momento que el porcentaje de participación era altísimo y sin embargo en las últimas elecciones no llegaba al 4%.

Estamos hablando de un suelo y ahora no sabemos cuál será la participación. Yo creo que lo importante será la disposición de los medios, la disposición de las capacidades, de los recursos, que se cumplan los plazos, que haya también una actualización del CERA (Censo de Españoles Residentes Ausentes) que es tremendamente importante porque lleva tiempo sin actualizarse. La propia ‘Ley de Memoria Democrática’ establece que, una vez que entre en vigor, en un lapso de 6 meses ese censo tiene que ser actualizado.

Como se hará de oficio, habrá un requerimiento de comprobación de datos. Seguramente desde los consulados se hará un llamamiento para que cada quien corrobore que los datos de la dirección son los mismos, pues como se hace en España que es lo habitual. Creo que en ese sentido habrá una comunicación directa con la ciudadanía como se hace en cualquier provincia española. Creo que de lo que se trata es de tratar a los colectivos en el exterior como si fueran una provincia española más. Creo que ese es el gran paso y la gran diferencia. Creo que es un  momento bonito. Un momento de justicia también.

P. ¿Podría decirse que a nivel mundial se vive un momento especial también?

R. Sí, yo creo estamos viviendo un  momento muy especial en general; un momento de incertidumbre. Aún no hemos salido de los efectos de una pandemia tan brutal y nos acaban de impactar de una forma muy intensa las consecuencias de la guerra de Ucrania. En ese sentido, es un momento complicado porque los índices de inflación se están incrementando en la inmensa mayoría de los países y eso a la ciudadanía también le repercute en primera persona. Ahí es donde está la diferencia y la responsabilidad de cada quien, de cómo responde a esas situaciones. Si lo haces desde una perspectiva social, de escudo social y sobre todo de las clases trabajadoras y de las clases medias que son quienes más lo padecen o si lo haces de otra manera.

P. ¿Hay sectores que entienden que eso es un gasto?

R. Me parece absurdo pensar que la protección social es un gasto innecesario. Una de las conquista de la social democracia es la creación del estado de bienestar. Yo creo que el refuerzo de lo público es fundamental porque al final lo público es lo que queda a la gente que no tiene recursos económicos. Es  lo público lo que te sostiene, lo que te garantiza que tienes acceso a una pensión, lo que te garantiza que tienes acceso a una educación pública fuerte, para todos, gratuita, lo que te garantiza la sanidad y una atención. Entonces no es una cuestión baladí el estado de bienestar.

La pandemia nos demostró que en aquellos países con su sistema de salud público fuerte  se respondió muchísimo mejor; sino pregunte a los Estados Unidos donde hay que tener una seguro de salud privado para poder ser atendido, por ejemplo. Y estamos hablando de una de las economías más fuertes del mundo.

Creo que nunca pasa  de moda la reivindicación de un estado de bienestar fuerte y sobre todo de un Estado fuerte. Sobre todo en las situaciones de crisis tan intensas, crisis que viene de fuera y que nos impactan en nuestra vida del día a día.

Creo que  eso es  lo que marca la diferencia, el que nadie se sienta abandonado, que siempre tenga la igualdad de oportunidades, que no importe la situación económica de tu familia, de tu entorno, que siempre haya un ascensor social que no te impida mejorar tu situación económica, optar a unas condiciones de vida, de promoción profesional, de dignidad. Creo que eso aunque a algunos les parezca idealista, naif, es la cosa más profunda que se puede decir.

P. Hay quién asocia la idea de un estado fuerte con populismo, ¿usted qué opina?

R. Yo  creo que muchas veces para descalificar esas opciones de contenido social, que hablan de cohesión social, de justicia social, de progreso social, de reparto y redistribución de la riqueza, de la progresión impositiva, se las tacha de populista. Bueno, para ti es populismo, para mi forma es parte central de la acción política y de lo que tiene que hacer un gobierno en una situación de crisis donde tiene que velar por aquellos que lo necesitan, porque quienes tienen recursos no necesitan de la protección del estado. Ya tienen recursos propios. Creo que esa es la salida más fácil, decir ‘eso es populista’. Depende, como decimos en Galicia. Yo creo que lo importante es tener argumentos para definir y para defender esos conceptos y eso se hace con la política, con las medidas concretas y con un respaldo presupuestario concreto.

P. España presidirá la Unión Europea en el segundo semestre del año próximo, ¿Cree que sería posible establecer un diálogo fructífero entre la UE y los países de América Latina y el Caribe?

R. Yo creo que si hay algo que nos ha enseñado la pandemia es la necesidad de replantearnos cómo respondemos a estos retos brutales que estamos viviendo y que además no van a cesar. La guerra de Ucrania no se va a resolver de una manera inminente. La situación del cambio climático es una realidad cada vez más impactante. Lo que pasa en un punto del planeta tiene un impacto en el otro punto del planeta. Quiero decir que al final cuestiones como la inseguridad alimentaria a nivel global y todas estas cuestiones, solo las vamos a poder atender de manera solidaria y conjunta, con políticas globales y de respuesta global. Es cada vez más importante la suma multilateral, los organismos de participación como Naciones Unidas, la CEPAL (Comisión Económica para América Latina y el Caribe) y la UE que tiene que tener un rol muy importante, en este sentido. Creo que Europa con las señas de identidad que la definen, como sus valores de cohesión y justicia social, de respeto a los de derechos humanos, de valores democráticos tiene que jugar un papel fundamental y de equilibrio en determinados posicionamientos. Creo que es una gran oportunidad y desde luego vamos a dar mucha capacidad, mucha presencia a América Latina y el Caribe.

O sumamos para salir de estas situaciones  entre todos o nadie solo podrá hacerlo. Entonces, cada vez es más importante el ámbito multilateral, el que haya planteamientos globales, el que podamos tener la capacidad de sumar.

Pilar Cancela: “La derogación de voto rogado y la Ley de Memoria  Democrática han venido a subsanar una injusticia”