TRIBUNA ABIERTA DE FÉLIX BARBERO

Un nuevo entuerto a la emigración. Reflexiones sobre el derecho al voto

Después de los sucesos de las elecciones generales del día 20 de noviembre, es importante hacer las siguientes reflexiones en las que creo transmitir el malestar vivido por nuestro colectivo. Pude haber solicitado desde España con la planilla bajada por internet el voto rogado, pero pensé que no era lo justo y que debía de hacerlo en igualdad de condiciones como cualquier español residenciado en Venezuela.
Un nuevo entuerto a la emigración. Reflexiones sobre el derecho al voto
Después de los sucesos de las elecciones generales del día 20 de noviembre, es importante hacer las siguientes reflexiones en las que creo transmitir el malestar vivido por nuestro colectivo. Pude haber solicitado desde España con la planilla bajada por internet el voto rogado, pero pensé que no era lo justo y que debía de hacerlo en igualdad de condiciones como cualquier español residenciado en Venezuela.
Considero que los centros electorales están en la obligación de facilitar el derecho a voto a sus ciudadanos en las mejores condiciones y fue así que el día 21 de octubre me llegó la solicitud del voto rogado a mi residencia junto con la de mis hijos –sé de otros a los que les llegó tarde y otros que no les ha llegado– y ese mismo día sin perder un minuto lo enviamos por correo con la copia del pasaporte y pagando el certificado del envío. No nos exoneraron de dicho pago de franqueo como se afirmaba en publicación leída del Consulado General de España en Caracas, lo hicimos sin privilegio alguno y como debe de ser en igualdad de condiciones como cualquier ciudadano. No sabemos si llegaría a su destino pues no tenemos ninguna respuesta.
Una de las primeras cuestiones que no se entiende es que para rogar un voto se tenga que anexar copia de un documento, cuando lo lógico es en el momento de votar. Por otro lado debo agregar la ausencia de información al colectivo de la “reforma llevada a cabo al voto emigrante”.
Según información del Consulado General de España en Caracas, hay un total de 144.845 ciudadanos españoles inscritos en el Censo Electoral de Residentes Ausentes (CERA) que pueden ejercer su derecho al voto, la pregunta es si hay cerca de 180.000 españoles inscritos en el Consulado de Caracas, ¿por qué un 24% de ciudadanos españoles no están inscritos en el CERA?
Pero una vez más se obtuvo como resultado lo que en documentos todos los años la Federación de Centros Españoles de Venezuela (Feceve) planteó a nuestras autoridades de los problemas y anormalidades que se presentaban en las elecciones por el sistema de voto por correo. No nos escucharon y lo que hicieron no sólo es ratificar el sistema de correo sino extenderlo más al incluir el voto rogado, por eso la Federación desde el año 2004 propuso que para dar garantía y transparencia en el proceso se debía ejercer el voto en urna (repetitivamente enviada solicitud año tras año en documentos).
Para ello había que llevar a cabo ciertas condiciones que facilitaran y agilizaran este sistema, como sugerir tal vez a los que se encargan de manejar este proceso que el sufragante imprimiera la papeleta de un ordenador que tenga a disposición registradas todas las alternativas por autonomías. En el caso de Venezuela podrían a más ordenadores la preferencia a Galicia y Canarias que es el mayor número del colectivo de estas comunidades que habita en este país. Posteriormente se llevaría a cabo el depósito del voto en urna, el cierre y conteo de votos y, por último, el acta de cierre y entrega de los resultados certificada por internet y darla públicamente a conocer. Esto verdaderamente es el voto en urna, cuyo proceso saldría más barato; el voto en urna no es un saco diplomático de correos y no asegurar transparencia, ni garantía del voto.
El resultado nuevamente como sabemos es vergonzoso. Solo 175 ciudadanos acudieron al consulado a votar, ¿lo llamaremos un milagro? Digno de ser analizado uno a uno es cómo lo lograron y quiénes son. O sea, el voto en Venezuela lo ejerció el uno por mil; nos preguntamos entonces si ésta es la garantía y transparencia del voto de los ciudadanos españoles en el exterior que nos ofrecían nuestros principales partidos políticos, el PP y PSOE, cuando llevaron a cabo esta reforma inconsulta con la emigración de la Ley Orgánica del Régimen Electoral General (Loreg).
Es vergonzoso y ofensivo ver cómo nos tratan los gobiernos de España, cuando los emigrantes españoles han sido el pozo que ha tenido España para recurrir en todas sus emergencias.
Aún así, el día 20 observé por TVE cómo los ciudadanos en España ejercían su derecho al voto y debo manifestar mi sorpresa ante cómo los extranjeros con una extraordinaria complacencia ejercían este derecho y me pregunté qué pasa que a nosotros los ciudadanos españoles en el exterior ya nos impiden votar en nuestras localidades y nos han complicado la participación en los demás comicios rogando el voto, dejándonos fuera de la fiesta democrática. No nos quieren, decía para mis adentros, y habiendo tantos no defino el calificativo que refleje mi sentimiento y el de mis compatriotas.
No entendemos qué ha motivado que nuestros representantes de las principales fuerzas políticas hicieran lo imposible para restringir la participación de nuestro colectivo español en su derecho legítimo al sufragio como lo contempla la Constitución y el Estatuto de la Ciudadanía Española en el Exterior, fomentado aún más la discriminación. Nos preguntamos si tendrán la valentía y voluntad de corregir este entuerto.
Hoy más que nunca, pensamos dentro de la Feceve, se debe llevar a cabo una profunda reforma de la Loreg que facilite y agilice el voto de todos los ciudadanos españoles en el exterior en todos sus comicios, en igualdad de condiciones con los que residen en España y donde se contemple la participación y representación en el aparato democrático de la emigración como una circunscripción más.

Félix Alfonso Barbero Martín, presidente de la Federación de Centros Españoles de Venezuela (Feceve).