FEDERICO TAGLE, LA NUEVA VOZ DEL GÉNERO LÍRICO
“Mis abuelos eran de Barcelona y, casualmente, amantes de la Zarzuela”
Federico Tagle se presentó el mes pasado ante la colectividad española, más específicamente junto a ‘Amigos de la Zarzuela’, la Asociación Cultural cincuentenaria que actualmente dirige Marta Rey Císter.
Federico Tagle se presentó el mes pasado ante la colectividad española, más específicamente junto a ‘Amigos de la Zarzuela’, la Asociación Cultural cincuentenaria que actualmente dirige Marta Rey Císter. Tras su buena repercusión, el joven cantante, de veintiséis años, volverá a presentarse junto a la citada Asociación, el 23 de agosto a las 20.30 horass en el Club Español de Buenos Aires. A la vez, Federico ha montado recientemente un espectáculo de dos funciones en el Centro Cultural Borges en el que se presentó con el acompañamiento musical de la cantante María Belén Rivarola y el pianista Tomás Bellicora.
Estas actuaciones se concibieron como un homenaje a “la madre patria” a través de “Zarzuela, Romanzas y Dúos”, teniendo en cuenta que éste es un género netamente español, que combina drama, amor, picardía, y sentimientos.
Durante ambas funciones, el clima íntimo de la sala del C.C. Borges fue propicio para apreciar la voz del cantante, su perfecta dicción y el destacado brillo de sus graves. Luego de la función de más de una hora, Federico Tagle habló en exclusiva con Galicia en el Mundo y contó desde sus comienzos hasta su presente.
Pregunta. ¿Cuál es su vínculo con España, además de este género que tan bien interpreta ?
Respuesta. Por varias ramas de mi familia tengo descendencia española, así mismo de otras partes de Europa, pero de España principalmente. Mis bisabuelos fueron dos inmigrantes españoles, provenientes de Barcelona, y que casualmente eran profundamente amantes de la zarzuela y cantaban en el Orfeón de su ciudad. Luego, por motivos de la profesión de mi padre me tocó vivir seis años en Madrid, desde que tenía cinco hasta los once años de edad. Eso marco notablemente mi desarrollo y visión hacia Europa y especialmente España.
P. ¿Cuándo comenzó su formación artística?
R. Mi formación artística comenzó a los 14 años en Santiago de Chile, cuando por inquietudes musicales, me acerqué al mundo del canto a través de una maestra, a quien siempre recuerdo con mucho cariño, Inés Delano. Cabe destacar que estaba en Santiago de Chile por motivos del trabajo de mi padre.
P. ¿Quién lo motivó?
R. Nadie, surgió de mí. Ya desde pequeño decía que quería tocar el piano pero no me llevaron mucho el apunte entonces tomé este otro camino
P. ¿Cómo llegó al género lírico?
R. Mi gran pasión cuando entré en contacto con la música clásica era la música de cámara y la música sinfónica. Al venir a vivir a Buenos Aires, ya teniendo 18 años, entré más en contacto con el genero lírico, propiamente, a través de la ópera, gracias a mi Maestro Alejandro Sewrjugin. Además sigo estudiando, creo que hasta el último día seré un estudiante.
P. ¿Cómo se logra esa dicción tan buena que, al menos cantando zarzuela, logra un acento muy español?
R. Al haber vivido en España, tengo facilidad para interpretar esta forma de hablar, de hecho, al llegar a Buenos Aires, a mis 11 años, me decían el “gallego”, que aquí es la forma coloquial de referirse a un español. Igualmente creo que una buena técnica vocal poseer como condición ‘sine qua non’ una pronunciación adecuada.
P. ¿A quién admira o quiénes son sus referentes?
R. Son varios mis referentes. Desde mis maestros hasta grandes intérpretes. Por citar algunos, puedo mencionar a Plácido Domingo, Franco Corelli, Alfredo Kraus, Mirella Freni, Piero Cappuccilli, Hermann Prey e incluso músicos que no son necesariamente cantantes, pero que logran hacer una transmisión empática hacia el público, como directores de orquesta, entre ellos, Sergiu Celibidache, Herbert von Karajan, Leonard Bernstein y hoy en día Christian Thielemann
P. ¿Cómo se proyecta en el futuro y cuáles son sus aspiraciones?
R. Me proyecto con tranquilidad y pensando en dar cada día un paso adelante, sabiendo que es una carrera sumamente compleja. Aspiro a llegar al mejor nivel posible dentro de mi naturaleza y ojala que ese nivel me permita realizar con plenitud este arte que tanto quiero.
P. Recientemente se presentó junto a Amigos de la Zarzuela, ¿cómo fue esa experiencia?
R. Me sentí recibido con mucho calor humano y fue muy placentero cantar en el gran salón que poseen, donde la acústica acompaña de maravilla a la interpretación (haciendo referencia al Salón Imperial del Club Española). Una mención especial a la señora Marta Rey, que demostró la mejor disposición e hizo entre otros factores y personas, de mi participación allí, algo muy ameno.
P. Respecto a su espectáculo de Zarzuela, ¿quién seleccionó el repertorio?
R. Lo seleccionamos entre todos, María Belén, Tomás y yo, acorde a lo que era propio para nuestras voces y a lo que puede interesar a un público “zarzuelero” y a otros que no estén tan interiorizados en el género.
P. ¿Qué evaluación hace de estas dos funciones que hizo en el C.C Borges?
R. Cada una de las funciones tuvo una repercusión especial. Puedo decir que la primera, como todo debut, fue la sorpresa y el descubrir cosas positivas y otras a mejorar. La segunda fue, a mi opinión, la más completa, el concierto fue muy completo en todos los niveles, logramos una conjunción musical que nos daba ya plenitud en el escenario.
Tras estas dos funciones me siento mejor que antes de ellas, y eso para mí es algo muy importante. He aprendido y he disfrutado, creo que es la conjunción que siempre busco encontrar.
Estas actuaciones se concibieron como un homenaje a “la madre patria” a través de “Zarzuela, Romanzas y Dúos”, teniendo en cuenta que éste es un género netamente español, que combina drama, amor, picardía, y sentimientos.
Durante ambas funciones, el clima íntimo de la sala del C.C. Borges fue propicio para apreciar la voz del cantante, su perfecta dicción y el destacado brillo de sus graves. Luego de la función de más de una hora, Federico Tagle habló en exclusiva con Galicia en el Mundo y contó desde sus comienzos hasta su presente.
Pregunta. ¿Cuál es su vínculo con España, además de este género que tan bien interpreta ?
Respuesta. Por varias ramas de mi familia tengo descendencia española, así mismo de otras partes de Europa, pero de España principalmente. Mis bisabuelos fueron dos inmigrantes españoles, provenientes de Barcelona, y que casualmente eran profundamente amantes de la zarzuela y cantaban en el Orfeón de su ciudad. Luego, por motivos de la profesión de mi padre me tocó vivir seis años en Madrid, desde que tenía cinco hasta los once años de edad. Eso marco notablemente mi desarrollo y visión hacia Europa y especialmente España.
P. ¿Cuándo comenzó su formación artística?
R. Mi formación artística comenzó a los 14 años en Santiago de Chile, cuando por inquietudes musicales, me acerqué al mundo del canto a través de una maestra, a quien siempre recuerdo con mucho cariño, Inés Delano. Cabe destacar que estaba en Santiago de Chile por motivos del trabajo de mi padre.
P. ¿Quién lo motivó?
R. Nadie, surgió de mí. Ya desde pequeño decía que quería tocar el piano pero no me llevaron mucho el apunte entonces tomé este otro camino
P. ¿Cómo llegó al género lírico?
R. Mi gran pasión cuando entré en contacto con la música clásica era la música de cámara y la música sinfónica. Al venir a vivir a Buenos Aires, ya teniendo 18 años, entré más en contacto con el genero lírico, propiamente, a través de la ópera, gracias a mi Maestro Alejandro Sewrjugin. Además sigo estudiando, creo que hasta el último día seré un estudiante.
P. ¿Cómo se logra esa dicción tan buena que, al menos cantando zarzuela, logra un acento muy español?
R. Al haber vivido en España, tengo facilidad para interpretar esta forma de hablar, de hecho, al llegar a Buenos Aires, a mis 11 años, me decían el “gallego”, que aquí es la forma coloquial de referirse a un español. Igualmente creo que una buena técnica vocal poseer como condición ‘sine qua non’ una pronunciación adecuada.
P. ¿A quién admira o quiénes son sus referentes?
R. Son varios mis referentes. Desde mis maestros hasta grandes intérpretes. Por citar algunos, puedo mencionar a Plácido Domingo, Franco Corelli, Alfredo Kraus, Mirella Freni, Piero Cappuccilli, Hermann Prey e incluso músicos que no son necesariamente cantantes, pero que logran hacer una transmisión empática hacia el público, como directores de orquesta, entre ellos, Sergiu Celibidache, Herbert von Karajan, Leonard Bernstein y hoy en día Christian Thielemann
P. ¿Cómo se proyecta en el futuro y cuáles son sus aspiraciones?
R. Me proyecto con tranquilidad y pensando en dar cada día un paso adelante, sabiendo que es una carrera sumamente compleja. Aspiro a llegar al mejor nivel posible dentro de mi naturaleza y ojala que ese nivel me permita realizar con plenitud este arte que tanto quiero.
P. Recientemente se presentó junto a Amigos de la Zarzuela, ¿cómo fue esa experiencia?
R. Me sentí recibido con mucho calor humano y fue muy placentero cantar en el gran salón que poseen, donde la acústica acompaña de maravilla a la interpretación (haciendo referencia al Salón Imperial del Club Española). Una mención especial a la señora Marta Rey, que demostró la mejor disposición e hizo entre otros factores y personas, de mi participación allí, algo muy ameno.
P. Respecto a su espectáculo de Zarzuela, ¿quién seleccionó el repertorio?
R. Lo seleccionamos entre todos, María Belén, Tomás y yo, acorde a lo que era propio para nuestras voces y a lo que puede interesar a un público “zarzuelero” y a otros que no estén tan interiorizados en el género.
P. ¿Qué evaluación hace de estas dos funciones que hizo en el C.C Borges?
R. Cada una de las funciones tuvo una repercusión especial. Puedo decir que la primera, como todo debut, fue la sorpresa y el descubrir cosas positivas y otras a mejorar. La segunda fue, a mi opinión, la más completa, el concierto fue muy completo en todos los niveles, logramos una conjunción musical que nos daba ya plenitud en el escenario.
Tras estas dos funciones me siento mejor que antes de ellas, y eso para mí es algo muy importante. He aprendido y he disfrutado, creo que es la conjunción que siempre busco encontrar.