HA VIVIDO “CUATRO AñOS FANTáSTICOS, INOLVIDABLES E IRREPETIBLES”

Marcos Rodríguez se despidió de colegas y amigos al finalizar su ciclo como cónsul adjunto en Buenos Aires

Tras cuatro años como cónsul adjunto en el Consulado General de Buenos Aires, Marcos Rodríguez Cantero fue asignado a su próximo destino diplomático, en Madrid; y antes de su partida se despidió de colegas y amigos con un agasajo en el Club Español de Buenos Aires.

Marcos Rodríguez se despidió de colegas y amigos al finalizar su ciclo como cónsul adjunto en Buenos Aires
Depedida Cónsul y esposa 1
Marcos Rodríguez Cantero, junto a su esposa, Michele Weissgerber, en el agasajo de despedida, en el Club Español de Buenos Aires.

Tras cuatro años como cónsul adjunto en el Consulado General de Buenos Aires, Marcos Rodríguez Cantero fue asignado a su próximo destino diplomático, en Madrid; y antes de su partida se despidió de colegas y amigos con un agasajo en el Club Español de Buenos Aires.

Una canción le pidió especialmente que interpretara para sus amigos al cantante Ariel Zamora: ‘Mi Buenos Aires querido’, el tango que escribió Alfredo Le Pera y que inmortalizó Carlos Gardel.

Luego, junto a su esposa, Michele Weissgerber, y su hijo Bruno, Marcos Rodríguez valoró su estancia en Argentina como “cuatro años fantásticos, inolvidables e irrepetibles en nuestro querido Buenos Aires”.

“Nos ha llegado el momento de tener que regresar a nuestra casa, a Madrid –dijo–, donde nos aguarda una familia; pero siempre vamos a dejar aquí detrás un montón de momentos, recuerdos, personas, lugares y situaciones entrañables que quisiéramos llevar con nosotros”.

Haciendo un balance de lo vivido, valoró “la infinidad de cosas” que se llevan con ellos. “Todos los momentos únicos vividos, la belleza de las cataratas del Iguazú, las calles de Buenos Aires, la cordillera, las salinas de Salta y Jujuy, el vino malbec, los jacarandás en su segunda floración tan sorprendente, la brisa de las mañanas en los bosques de Palermo, el choripán del mediodía, la primera vez que te dan chichulines y todas esas cosas, pero sobre todo cómo olvidar las muchas atenciones que recibimos”.

Aunque españoles y argentinos hablamos el mismo idioma, aseguró que se lleva en su haber nuevas experiencias y expresiones idiomáticas como “el uso de los bancos”. “Yo te banco o bancame tal cosa”, dijo y avanzó: “o el uso del adverbio mal como sinónimo de cantidad”: “Hoy he ganado dinero mal”, “esta mina me gusta mal” o “me reputeo mal”, añadió provocando la risa de todos los presentes.

No faltó en su breve intervención un recuerdo a los momentos deportivos, como el ascenso del Deportivo Español de Buenos Aires. “El equipo de nuestro corazón, que el año pasado, en un partido memorable en La Plata le ganó al Cambaceres”, rememoró.

También recordó “cómo celebramos la segunda Eurocopa, en el año 2012, que vivimos y disfrutamos en Buenos Aires, la décima del Real Madrid y ese campeonato del mundo en Brasil que casi gana Argentina, salvo por un percance que ocurrió al final y nosotros estábamos con la camiseta albiceleste puesta de todo corazón”.

“Todos esos momentos no hubieran sido así de bellos, así de irrepetibles, si no hubieran estado todos vosotros con vuestra inteligencia, con vuestra alegría y buen humor, con vuestra simpatía e ingenio”, manifestó, para terminar su afectuosa y entrañable despedida diciendo que “los amigos, aunque no siempre se vean, siempre están ahí como las estrellas”. “En nuestro cielo estará siempre un recuerdo de todos vosotros, de vuestra amistad”, dijo, y brindó por el reencuentro en algún lugar de Argentina, de España o del mundo.

Más de doscientas personas, de la Cancillería, del Consulado, de las asociaciones españolas y de entidades de Argentina, compartieron la velada en el salón Imperial del Club Español de Buenos Aires, el jueves pasado para despedir al cónsul adjunto. Tras su partida, ocupará su lugar Silvia Cosano Nuño.

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