Llegan a España los cinco ciudadanos españoles liberados en Venezuela “como un paso positivo en la nueva etapa” del país
Los cinco españoles que han aterrizado en el aeropuerto madrileño de Barajas lo han abandonado por la pista sin exponerse, a pesar de que se esperaba que saliesen por la terminal. El ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y de Cooperación, José Manuel Albares, ha asegurado que está pendiente de que pueda haber alguna liberación más de presos españoles de las cárceles venezolanas. Albares se ha mostrado discreto sobre quiénes podrían ser los nuevos liberados, pero sí ha señalado que “hay una persona en concreto sobre la que tenemos esperanzas que pueda ser puesta en libertad de las próximas horas o en los próximos días”. Sobre los cinco que acaban de regresar a España, el jefe de la diplomacia española ha explicado que todos le han trasladado estar “en estado de shock porque pensaban que iban a permanecer encarcelados un tiempo indefinido y han sido liberados”. Albares ha agregado que “físicamente se encuentran bien, ninguna de ellos mal de salud”, salvo “alguna pérdida de peso”.
Los liberados son Andrés Martínez Adasme y José María Basoa Valdovinos (de origen vasco con 32 y 35 años, respectivamente), Miguel Moreno Dapena (marino y periodista de origen canario de 34 años), Ernesto Gorbe Cardona (valenciano de 52 años), y la ciudadana hispano-venezolana Rocío San Miguel Sosa (59 años). Todos han abandonado el aeropuerto de Barajas poco después de aterrizar, por la pista, para evitar exponerse a la gran cantidad de medios que esperaban su llegada.
Albares dio la noticia
Cuidando cada palabra de sus declaraciones, el propio ministro español de Asuntos Exteriores, Unión Europea y de Cooperación, José Manuel Albares Bueno, fue quien dio a conocer la noticia en España, manifestando: “La información que llevo siguiendo a lo largo de todo el día es que esas liberaciones se están produciendo, tal y como ha anunciado el presidente de la Asamblea Nacional de la República Bolivariana de Venezuela, Jorge Rodríguez Gómez, y que, “con todas las cautelas”, hay ciudadanos españoles “entre las liberaciones”.
El máximo responsable de la diplomacia española ha agregado que, de confirmarse, “será un paso muy positivo” por parte de la nueva presidenta encargada, Delcy Eloína Rodríguez Gómez.
Posteriormente, el Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y de Cooperación ha difundido el siguiente comunicado: “El Gobierno de España saluda la liberación hoy en Caracas de cinco españoles, uno de ellos ciudadana con doble nacionalidad, que se preparan a viajar rumbo a España asistidos por nuestra Embajada en Caracas. El Gobierno de España traslada su alegría a estos ciudadanos, sus familiares y amigos. El ministro Albares Bueno ha podido hablar con todos ellos personalmente. España, que mantiene relaciones fraternales con el pueblo venezolano, recibe esta decisión como un paso positivo en la nueva etapa en la que se encuentra Venezuela”.
Los ciudadanos españoles excarcelados salieron el jueves 8, sobre las 18:00 horas de Venezuela, desde el Aeropuerto Internacional ‘Simón Bolívar’ de Maiquetía, estado de La Guaira, que sirve a Caracas, en el vuelo de la aerolínea ‘Laser’ número QL2981, arribando al Aeropuerto Internacional ‘El Dorado’ de Santa Fe de Bogotá, dos horas después, sobre las 19:00 horas de Colombia. Desde la capital colombiana, los ciudadanos españoles liberados siguieron ruta hacia la capital española, saliendo a las 22:00 horas en el vuelo 10 de la aerolínea ‘Avianca’, que llegó al Aeropuerto Internacional ‘Adolfo Suárez’ de Barajas, que sirve a la ciudad de Madrid, sobre las 13:50 horas.
‘Crónicas de la Emigración’ pudo conocer a través de fuentes diplomáticas españolas que estos cinco ciudadanos, al poco de ser liberados, “se encuentran bien de salud, acaban de despegar y continuarán su viaje a través de Bogotá”. Este medio de comunicación también conoció que los españoles estuvieron asistidos y acompañados en todo momento por el embajador y el cónsul general de España en Caracas, Álvaro Albacete Perea y Ramón Molina Lladó, respectivamente.
Según las mismas fuentes diplomáticas, todavía quedan detenidos otros 18 ciudadanos con doble nacionalidad hispano-venezolana, esperando que sean puestos en libertad en cuestión de días y si es posible en pocas horas.
‘Crónicas de la Emigración’ ha seguido de cerca los esfuerzos que han realizado y siguen efectuando en este proceso las autoridades diplomáticas y consulares españolas en la asistencia a todos los detenidos.
Liberados españoles
Andrés Martínez Adasme y José María Basoa Valdovinos son dos jóvenes de origen vasco que se encontraban de turismo en el estado de Amazonas cuando fueron detenidos tras las elecciones del pasado 28 de julio. Se les acusó de ser agentes del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), lo que el ente español negó, y de formar parte de una conspiración terrorista para “matar” al presidente, Nicolás Maduro Moros, “organizada por la Agencia Central de Inteligencia (CIA)” por la que también fueron detenidos ciudadanos americanos y de otras nacionalidades.
Miguel Moreno Dapena, de origen canario, fue capturado en junio pasado junto a los demás tripulantes del buque cazatesoros ‘N35’ cuando exploraba los fondos marinos en aguas que Venezuela reivindica como propias. Asimismo, Ernesto Gorbe Cardona, originario de la Comunidad Valenciana, residía hace tiempo en Venezuela y fue detenido en 2024 acusado de estar en situación ilegal por haberle caducado el visado de turista.
Rocío San Miguel Sosa, con doble nacionalidad española y venezolana, es una defensora de los derechos humanos y directora de la ONG Control Ciudadano. También es profesora de la Universidad Central de Venezuela (UCV), quien fue detenida en febrero de 2024, “no tuvo acceso a abogado y fue atendida tardíamente de una fractura que debe ser operada”, según denunció Amnistía Internacional (AI), que exigió su inmediata liberación.
Se comentó que había sido también liberada Sofía María Sahagún Ortiz (55 años), política doble nacional hispano-venezolana, aprehendida el 23 de octubre de 2024 en el Aeropuerto Internacional ‘Simón Bolívar’ cuando esperaba abordar un viaje hacia Madrid para visitar a su madre, pero esto fue desmentido y se espera su pronta puesta en libertad.
Valoraciones
El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, ha saludado las liberaciones con un mensaje a través de las redes sociales. “Celebramos la liberación de los españoles que han pasado más de un año retenidos en Venezuela. Es un acto de justicia y un paso necesario para impulsar el diálogo y la reconciliación entre los venezolanos”, ha escrito el jefe del Ejecutivo en su cuenta de X.
Horas antes, el presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, Jorge Rodríguez Gómez, había anunciado la excarcelación de un “número importante” de presos, “desde este mismo momento”, sin especificar su número. “Es un gesto de paz unilateral y no fue acordado con ninguna otra parte”, aseguró.
Rodríguez Gómez, hermano de la presidenta encargada, Delcy Eloína Rodríguez Gómez y jefe de la delegación negociadora, agradeció las tareas de intermediación del expresidente español José Luis Rodríguez Zapatero –“quien desde hace diez años viene sumando todas sus capacidades para trabajar en conjunto por la connivencia nacional”, según sus palabras–, del primer mandatario de la República Federativa Brasil, Luiz Inácio Lula Da Silva, y del Gobierno del Emirato de Catar.
“Considérese este gesto del Gobierno Bolivariano de amplia intención de búsqueda de la paz como el aporte que todos y todas debemos hacer para lograr que nuestra república continúe su vida pacífica y en búsqueda de la prosperidad”, afirmó Rodríguez Gómez, en una comparecencia ante la prensa retransmitida por el canal estatal Venezolana de Televisión (VTV).
Según la ONG Foro Penal, en Venezuela hay 863 presos políticos; entre ellos 86 extranjeros o con doble nacionalidad.
Otros excarcelados
Entre los excarcelados venezolanos se encuentran el empresario Rafael Tudares Bracho (yerno del diplomático y excandidato presidencial venezolano asilado en Madrid Edmundo González Urrutia); el también excandidato presidencial Enrique Márquez Pérez; Biagio Pilieri Gianninoto, político, periodista, empresario y exdiputado por el estado de Yaracuy, con doble nacionalidad venezolano-italiana; Juan Pablo Guanipa Villalobos, abogado y político, exgobernador electo del estado de Zulia; Javier Tarazona Sánchez, profesor y director de la fundación de derechos humanos Fundaredes; Perkins Rocha Contreras, abogado y político venezolano, asesor de María Corina Machado Parisca; Roland Carreño Gutiérrez, periodista, presentador y político; Josnars Baduel Oyoque, hijo del difunto exministro de Defensa, Raúl Isaías Baduel; Henry Alviárez, abogado y político, coordinador de Organización del Partido Vente Venezuela; Dignora Hernández Castro, educadora y secretaria política del partido Vente Venezuela; Nakary Mena Ramos, periodista del portal ‘Impacto Venezuela’; Nicmer Evans, politólogo y editor fundador del Movimiento por la Democracia y la Inclusión; María Andreína Oropeza Camacho, abogada y política coordinadora del Comando ConVenezuela; Lewis Mendoza Villegas, político y coordinador de Somos Trujillo; Jesús Armas Monasterios, político director de ‘Monitor Ciudad’ y de la ONG ‘Ciudadanía Sin Límites’, y Carlos Luis Rojas, periodista, entre otros.
Para Felipe VI, “se trata de un salto atrás de más de un siglo”
El Rey Felipe VI ha defendido que no se puede permitir “ni con la palabra ni con el silencio” la “conculcación sistemática” que se está produciendo del Derecho Internacional, al tiempo que ha expresado su “esperanza” en que en la República Bolivariana de Venezuela se abra “una verdadera transición democrática” después de la operación militar estadounidense en la que fue capturado el presidente, Nicolás Maduro Moros.
El monarca ha querido iniciar su intervención en la clausura de la Conferencia de Embajadores en el Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y de Cooperación con unas “reflexiones” sobre lo ocurrido en Venezuela.
A su juicio, “es fundamental” que más allá de este “caso concreto”, se mantenga “nuestro apoyo, firme e inequívoco, al respeto del Derecho Internacional”. “No podemos, ni con la palabra ni con el silencio, asumir su conculcación sistemática”, ha recalcado, lamentando que “es eso lo que vemos, con demasiada frecuencia, en nuestros días”.
Para Felipe VI, “se trata de un salto atrás de más de un siglo: a un tiempo de vacío normativo que, con el agravante de la tecnología actual, plantea inquietantes escenarios de futuro”.
El Rey ha sostenido que “es innegable que los estados que más han hecho por levantar esa arquitectura normativa e institucional son las democracias” y, por tanto, ha añaddo, “en ellas reside una especial responsabilidad ética a la hora de preservar ese mundo basado en normas frente al otro basado en el ejercicio ilimitado de la fuerza y movido por intereses muchas veces excluyentes o incompatibles”.
En este punto, ha incidido en que, “por perfectible que sea, un mundo fundado en el Derecho, abierto a la cooperación y al diálogo, siempre se acercará más que cualquier otro al objetivo de la paz, la estabilidad y el desarrollo”.
Así las cosas, ha esgrimido que “este tiempo que vivimos es el tiempo de los diplomáticos” porque ellos son “un traductor de mundos” y “nunca como ahora hemos tenido tanta necesidad de leer bien, de comprender las claves y las motivaciones subyacentes a todo lo que sucede”.
Porque la seguridad global, ha dicho el monarca, “está en peligro a partir de sus mismos cimientos” como se ha visto en Palestina, Ucrania o ahora en Venzuela. “Lo vemos también en la carrera armamentística y las grietas en la arquitectura de no proliferación, en la persistencia del terrorismo y las amenazas híbridas, o en las vacilaciones para enfrentar tantos desafíos globales, donde los juegos de suma cero equivalen a la derrota de todos”, ha añadido.
“Necesitamos seguir reivindicando el Derecho Internacional, como bien hacéis”, les ha dicho al más de un centenar de embajadores destinados por todo el mundo. El Rey ha sostenido que “hablar de Derecho Internacional no es un ejercicio de ingenuidad, es un recordatorio obligado del faro ético del que se ha dotado la comunidad internacional para asegurar una convivencia pacífica y próspera”.
En opinión de Felipe VI, en estos momentos hace falta “grandes dosis de pericia y coraje diplomático” para poder preservar el vínculo transatlántico, “ese indispensable marco de referencia, para Europa y para América” que surgió tras la Segunda Guerra Mundial y que “ha propiciado el florecimiento de nuestras democracias, nos ha traído estabilidad y crecimiento y ha contribuido de manera decisiva a la génesis y desarrollo del multilateralismo”.
En este sentido, Felipe VI se ha felicitado por la liberación de cinco españoles por parte de las nuevas autoridades que encabeza ahora Delcy Rodríguez Gómez y de otros ciudadanos que “se hallaban igualmente retenidos”.
Para el Rey, y en línea con lo manifestado por el Gobierno, “supone un necesario paso en la dirección que anhelamos y que el pueblo venezolano merece, que no puede ser distinto al de recuperar plenamente las libertades”.