Una jornada de verso, música y flamenco en el Centro Andaluz de La Habana para festejar el Día de Andalucía
La celebración, cuidadosamente organizada, logró un equilibrio perfecto entre la tradición de la madre patria y los acentos caribeños que la enriquecen en la isla.
El acto comenzó con un homenaje lírico a la diversidad de Andalucía. Los asistentes fueron testigos de un recital poético que recorrió las ocho provincias andaluzas. Cada poema fue seleccionado con esmero para reflejar la idiosincrasia de cada rincón, desde la lírica más clásica hasta la más contemporánea.
Seguidamente, el presidente del Centro Andaluz, Isidro Jiménez, tomó la palabra para dirigirse a los invitados. En su discurso, cargado de emoción y agradecimiento, destacó el papel de la institución como nexo de unión entre la cultura andaluza y la cubana.
También habló Argel Calcines, editor general fundador de la revista ‘Opus Habana’ y editor personal del eterno historiador de la ciudad Eusebio Leal Spengler, que desde la historia y las vivencias dio a conocer aspectos interesantes del centro y su trayectoria.
Asistieron Argel Calcines, junto a Sergio González de la Oficina del Historiador; Yahima Solís, coordinadora de Cultura de la Federación de Sociedades Españolas de Cuba; Renato García Egusquiza, presidente de la Asociación Vasco Navarra de Beneficencia, y la secretaria de la misma, Nancy; y Yuricel Antonio Romero, creador digital, periodista, guionista y productor de la emisora Radio Taíno. Por el Centro Andaluz, junto al presidente, estuvieron María de los Ángeles, coordinadora general de Cultura; Bertha y Zobeida, de la junta Directiva, Magda como socia y los trabajadores del mismo que disfrutaron de la tarde.
Desde Andalucía llegó Gildo, un amigo sevillano que no sintió la ausencia de su tierra, pues el calor de esta tarde lo transportó a su región.
Las delicias gastronómicas estuvieron a cargo de Azul Bufet, un equipo multidisciplinario que derrocha elegancia, buen gusto y sabor para deleite de todos.
Si algo distingue a las celebraciones del Centro Andaluz es la capacidad de integrar la cultura local sin perder la esencia. En esta ocasión, la parte musical contó con un nombre propio: Patricia. La joven cantante, con su cálida y afinada voz, interpretó un repertorio de música cubana que hizo vibrar a los asistentes.
Como cierre por todo lo alto, el público fue testigo de la actuación de la compañía insignia del centro, Nirvana Flamenco. Formado por talentosos bailaores y músicos de la casa, tomó el escenario con la fuerza y el duende que caracteriza al flamenco bien hecho. Taconeos precisos, brazos que dibujaban emociones y el quejío de la guitarra llenaron la sala de un magnetismo especial. La energía de Nirvana Flamenco fue el colofón perfecto para una jornada que no solo celebró el 28 de febrero, sino que reafirmó el compromiso del Centro Andaluz de La Habana con la preservación de la cultura andaluza, demostrando que, en Cuba, Andalucía siempre tendrá una casa abierta.