El Centro Andaluz de La Habana vibra con el arte más joven, con el duende de los alumnos de la peña ‘A Compás Flamenco’
Es un espacio donde los estudiantes de las compañías flamencas y de las otras manifestaciones artísticas demuestran su quehacer y todo lo aprendido con sus profesores.
La directora de la compañía, Lisandra, agradeció al presidente del Centro Andaluz, Isidro Jiménez, y su colectivo de trabajo la oportunidad y destacó al finalizar el evento el esfuerzo colectivo y la alegría de estar en el Centro Andaluz y haber sido la primera en participar en esa peña que promete cada cuarto sábado de mes una experiencia artística diferente.
El espectáculo, concebido como una clase magistral abierta al público, destacó por el nivel de baile avanzado de la escuela. Los estudiantes abordaron un repertorio complejo que incluía alegrías y bulerías, mostrando una madurez escénica sorprendente para artistas en formación.
La cuidada selección musical, con un violín en vivo, permitió que los jóvenes bailaores pudieran lucir su capacidad de danzar y su conexión con el género. La puesta en escena, sobria y centrada en la luz que favorecía los desplazamientos y el juego de mantones, permitió apreciar al detalle el trabajo del zapateado y los brazos.
El público, que abarrotó el salón de actos del centro, fue testigo de un recorrido por los palos más emblemáticos del flamenco. Desde la solemnidad de la soleá hasta la alegría desbordante de las bulerías, los alumnos hicieron gala de una técnica depurada y, lo más importante, de una entrega emocional que arrancó numerosos ‘olés’ de corazón.
Y para culminar, la Compañía Nirvana Flamenco dio un cierre a la actividad, momento propicio para unirse estudiantes y profesora y acompañar el arte desde la experiencia y el alma que brindan los grandes artistas de Nirvana.
La cita sirvió no solo para exhibir los frutos del trabajo de meses, sino también para reforzar los lazos de la comunidad flamenca en el Centro Andaluz, consolidándose como un espacio vital para la difusión de este arte. Fue una tarde para recordar, donde el flamenco sirvió como excusa perfecta para celebrar el esfuerzo, la constancia y el talento de los más jóvenes.