Opinión

La obra artística de Castelao en el Museo de Pontevedra

“En Galicia. Diario de Vigo, además de deseñar a tipografía da súa cabeceira, colaborou con numerosísimas caricaturas que foi publicando baixo diferentes denominacións, ata que adoptou maioritariamente a de Cousas da Vida”, escribe José Manuel Castaño García en el libro titulado Esenciais. Castelao en el Museo de Pontevedra, editado por el propio Museo –cuyo director es José Manuel Rey García–, con diseño y maquetación a cargo de ‘Táktika Comunicación’, Vigo, 2021.

La obra artística de Castelao en el Museo de Pontevedra

Recordemos que durante 1925 Castelao envió al diario Galicia los dibujos de la serie ‘Os Homes’: un acervo de setenta creaciones que se conservan en este Museo pontevedrés. En 1930, con una antología de cincuenta de ellas, daría a luz el libro Cincuenta homes por dez reás. “Os espectadores que contemplan estes debuxos –agrega el profesor José Manuel Castaño– poden observar como os pés manuscritos que os acompañan amosan enmendas e riscadas”. El Museo, asimismo, alberga los dibujos de la serie ‘As Mulleres’, un grupo mucho menos numeroso. En octubre de 1926, al cabo de un mes del cierre del diario Galicia, Castelao inicia una periódica colaboración en el diario Faro de Vigo, con buena asignación económica, merced a dos dibujos a la semana. Colaboración que finalizaría el 9 de abril de 1933.

Si ahora consideramos a Castelao como artista y escritor, he aquí las ilustraciones que acompañaron a los relatos de dos libros de Cousas –publicados en 1926 y 1929– y su novela Os dous de sempre, de 1934. Igualmente, las dos versiones manuscritas de la obra teatral Os vellos non deben namorarse, cuyo estreno tuvo lugar en 1941 en Buenos Aires. Acerca de la obra Un ollo de vidro –su primer libro publicado en 1922 en Ferrol por la Editorial ‘Céltiga’–, el Museo conserva, aparte de un original mecanografiado, muchos dibujos y bosquejos preparatorios para la cubierta, hechos a lápiz y tinta con diversas representaciones de calaveras, al igual que los dibujos de O enterrador meu amigo y de Vampiro, la primera y la última de las ilustraciones interiores del libro.

Contemplo ahora ‘La aldea esquecida’, tinta a pluma y pincel. Con la misma técnica, ‘O profundador’. Sobre un fondo de aguada y tintas, realizado con pluma y pincel, heme aquí ante la escena que aparece descrita en ‘A carón da natureza’, el prólogo de Cousas: “O irmán pino, sentido o momento relixioso e en homenaxe á Sagrada Forma do Viático, acendeu as súas velas nas pólas da árbore”.

Ante nuestra mirada, las ilustraciones del relato ‘No mar había un afogado’ y del ‘Bruxo da montaña’, pertenecientes al segundo libro de Cousas. También, cuatro ilustraciones de Os dous de sempre. Un ejemplar especial coloreado a mano de este último libro, así como la dedicatoria manuscrita del mismo ejemplar.

Nos detenemos ante los diseños para la escenografía de Pimpinela, incluida en la primera versión manuscrita de Os vellos non deben namorarse. ¿Y cómo no? Dos de las máscaras diseñadas y pintadas por Castelao para el estreno en el Teatro ‘Mayo’ de Buenos Aires de Os vellos no deben namorarse, el 14 de agosto de 1941. El escultor Domingo Maza fue el encargado de modelarlas. Tampoco nos olvidamos de su colaboración con Valle-Inclán para Divinas Palabras.

La obra artística de Castelao en el Museo de Pontevedra
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