Opinión

Mar del Plata, la música del tango y Mariano Mores

Mar del Plata, la música del tango y Mariano Mores

Con del don de la música y el piano, prestigioso compositor internacional, Mariano Mores en todo tiempo y lugar mantuvo una incomparable relación con la hermosa ciudad argentina de Mar del Plata. Inefables paisajes y veraniegos aplausos marplatenses, cuando volvía a ella juntamente con su familia. Chalé donde, adornado por su sincera hospitalidad, recibía con los brazos abiertos a sus fieles amigos, a la vez que realizaba entrañables almuerzos, alegrándose del espíritu humano, a escasas cuadras de una pletórica naturaleza –¡oh celestes retazos poéticos de Alfonsina Storni!– del viento y del mar acunado por los sonidos de Claude Debussy.

Evocando las melodías del rosario Ariel Ramírez y los poemas de Félix Luna, el gran Mariano Mores acá, en Mar del Plata, descansaba de sus interminables giras, que lo condujeron por muchos y varios países de América y Europa, e incluso Japón, donde el tango siempre tuvo una artística y memorable resonancia. “Cada vez que vengo a Mar del Plata, me siento nuevo”, así afirmaba el hace pocos meses desaparecido Mariano Mores en la postrer entrevista concedida al diario ‘La Capital’ de la gran ciudad de Mar del Plata el 16 de febrero de 2011, a escasos días de cumplir sus 93 años y un año antes de su despedida de los escenarios.

Mores tuvo su residencia veraniega en Mar del Plata a lo largo de 30 años: el chalé ‘Ave María’ de las calles Alem y Gascón, declarado de “interés histórico” por la institución cultural argentina. “No tengo edad, siempre vivo la vida como cuando tenía quince años, pretendo seguir dando todo lo mejor de mí”, declaró durante aquella inolvidable entrevista, llevada a cabo en su propia casa. “Estoy con mucha fuerza cada vez que regreso a mi entrañable Mar del Plata, con mi querida familia y tantos imborrables amigos. Así que me siento renovado, pleno de inspiración. Tengo esta casa en la que quisiera vivir durante todo el año. Pero, claro, no es posible porque cada uno mantiene sus compromisos”, reveló respecto al amor por su familia, la cual secundaba sus movimientos y los sostenía en aquella etapa vital.

En aquellas palabras publicadas por ‘La Capital’ marplatense Marianito ni siquiera pensaba en retirarse de los escenarios. “No”, respondió a la pregunta del redactor: “¿Es ésta una despedida?”. Tras un brevísimo silencio, agregó: “Sigo firme hasta morir. Es el contacto que tengo con el público, que lo recibe todo. Tengo con ellos una intercambio físico. Eso ayuda a mi cerebro. Es mi fuente de eterna juventud”.

¡Vieja casona que Mores y su familia ocupaban hasta hace un tiempo durante sus estadías de verano en Mar del Plata¡ Entre las calles Alem y Gascón, fue vendida hará como dos años. Si bien no será demolida, está previsto que en su entorno se levante una torre de 19 pisos. “Ver la casa abandonada y haberme enterado de la muerte de Mariano, me hacer sentir una gran tristeza”, confesó Cristina Minni, quien posee una vivienda a pocos metros de la que fuera de Mores. “Se despidió poco antes de cumplir 96 años. Luego ya no vino más a ‘Mardel’, concluyó. Pablo Pascualini, quien desde hace 15 años vive en una casa frente a la que fuera del imperecedero artista, señaló: “Aunque no tuve demasiado trato, lo recuerdo a Mores como una persona muy amable, agradable y sencilla. Lamento mucho su muerte. Una figura muy reconocida de la música nacional”.

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