NO FALTARON LAS EMPANADAS NI EL VINO
Velada con ‘queimada enxebre’ en el Patronato da Cultura Galega, en Montevideo
A pesar del frío invernal, se vivió en el Patronato da Cultura Galega de Montevideo una cálida velada con motivo de la clásica ‘queimada enxebre’.
Un elevado número de amigos del Patronato se dio cita en el acto agotando los tickets puestos en venta y la capacidad locativa del Patronato.
A pesar del frío invernal, se vivió en el Patronato da Cultura Galega de Montevideo una cálida velada con motivo de la clásica ‘queimada enxebre’.
Un elevado número de amigos del Patronato se dio cita en el acto agotando los tickets puestos en venta y la capacidad locativa del Patronato.
Entre empanadas, refrescos y vino se escucharon las alegres interpretaciones del coro de la institución, acompañadas de las palmas de los presentes en tanto se elaboraba la queimada.
Llegó el aguardado momento de la queimada, el conjuro y la alegría puesta de manifiesto por las meigas, quienes no pudieron eludir la justa mundialista que se está viviendo estos días. Ya sea invocando a los espíritus para que ayuden a las selecciones uruguaya y española o llamando vuvuzelas (trompetas usadas en Sudáfrica) a unas pequeñas gaitas que cargaban en sus bolsos.
Finalmente tuvo lugar un brindis por la amistad y otro por los abuelos, de los que se celebraba su día, el sábado 19. Tampoco faltaron las tradicionales rosquillas y el fin de la fiesta tal como empezó, con el canto. Un gran corrillo se formó para interpretar los más diversos temas populares gallegos, que fue acompañado por todos los asistentes.
La fiesta supuso una nueva muestra de que los presididos por Fina Pérez tienen intención de mantener vivas las costumbres, y que lo folklórico y lo cultural pueden ir de la mano con lo social y lograr eventos plenos de alegría como el que se vivió la pasada semana en el Patronato de la Cultura Galega.
Un elevado número de amigos del Patronato se dio cita en el acto agotando los tickets puestos en venta y la capacidad locativa del Patronato.
Entre empanadas, refrescos y vino se escucharon las alegres interpretaciones del coro de la institución, acompañadas de las palmas de los presentes en tanto se elaboraba la queimada.
Llegó el aguardado momento de la queimada, el conjuro y la alegría puesta de manifiesto por las meigas, quienes no pudieron eludir la justa mundialista que se está viviendo estos días. Ya sea invocando a los espíritus para que ayuden a las selecciones uruguaya y española o llamando vuvuzelas (trompetas usadas en Sudáfrica) a unas pequeñas gaitas que cargaban en sus bolsos.
Finalmente tuvo lugar un brindis por la amistad y otro por los abuelos, de los que se celebraba su día, el sábado 19. Tampoco faltaron las tradicionales rosquillas y el fin de la fiesta tal como empezó, con el canto. Un gran corrillo se formó para interpretar los más diversos temas populares gallegos, que fue acompañado por todos los asistentes.
La fiesta supuso una nueva muestra de que los presididos por Fina Pérez tienen intención de mantener vivas las costumbres, y que lo folklórico y lo cultural pueden ir de la mano con lo social y lograr eventos plenos de alegría como el que se vivió la pasada semana en el Patronato de la Cultura Galega.