‘Los Santamaría’ se exhibe en el Festival de Integración Cultural Cubano-Gallego
El documental ‘Los Santamaría’, editado por el ‘Grupo de Comunicación de Galicia en el Mundo’, abrió los actos del Festival de Integración Cultural Cubano-Gallego que la pasada semana se celebró en el auditorio de Vilagarcía. Al acto acudió el intelectural gallego Neira Vilas, quien participó en una charla-coloquio sobre la emigración gallega en Cuba. La anécdota de la jornada la protagonizó un conserje del auditorio, quien, tras la intervención de Neira Vilas, interrumpió el acto por considerar que era hora de cerrar e impidió la proyección de un cortometraje del realizador cubano Pepe Ronda.
Las diez de la noche es un momento sagrado para el personal del auditorio de Vilagarcía y, pasada esa hora, no hay motivo para continuar la actividad en el interior del inmueble. Ni siquiera si en él se encuentra a esa hora participando en una charla-coloquio uno de los personajes enseña de la cultura de Galicia, como es el escritor Xosé Neira Vilas.
El lunes de la pasada semana el conserje del auditorio de Vilagarcía sorprendió a propios y extraños durante la celebración del Festival de Intercambio Cultural Gallego-Cubano al proponer el desalojo del local llegada la hora de cierre. El coloquio se había prolongado más de lo previsto –habida cuenta del interés mostrado por los asistentes a la charla de Neira Vilas– y todavía quedaba por proyectar el cortometraje ‘El final’, de 10 minutos de duración, del realizador cubano Pepe Ronda. Sin embargo, no hubo opción a más. Llegadas las 10 de la noche había que echar el cierre y los actos ya quedarían para mejor ocasión.
La anécdota, que no pasó de eso, dejó perplejos a los asistentes, entre ellos, Neira Vilas, quien asistió al Festival como invitado especial.
Su disertación sobre la emigración gallega en Cuba despertó el interés esperado, ya que Neira Vilas, quien residió en La Habana durante 30 años, lleva 28 años investigando sobre la presencia gallega en la capital cubana.
Los lazos que unen a la sociedad gallega con la cubana van mucho más allá de los símbolos. Se remontan, según Neira Vilas, siglos atrás en el tiempo y no resultaría exagerado decir que han contribuido en gran medida al desarrollo sociocultural de la población gallega.
El autor de ‘Memorias dun neno labrego’ aseguró que “el 80% de las 310 escuelas creadas en Galicia entre 1905 y 1930 fueron financiadas por emigrantes gallegos en Cuba”, e informó de que, en 1910, se formaron en Cuba 64 Sociedades de Instrucción que permitieron a los emigrantes hacer llegar a sus localidades natales dinero, material escolar y mobiliario para poner en marcha colegios, para cuya construcción en muchos casos se encargaron incluso de adquirir los terrenos necesarios y de abonar mensualmente el salario de sus maestros.
Aunque toda la geografía gallega se benefició de esta iniciativa, la provincia de Lugo fue la que vio proliferar un mayor número de colegios, pues de allí partieron la mayor parte de los emigrantes gallegos a La Habana.
Este afán formativo se debió, según dijo, a la voluntad de superación de los emigrantes de antaño. “Muchos salían de aquí casi analfabetos, y decidieron crear escuelas para conseguir que nadie se burlase de sus niños cuando éstos tuviesen que salir de sus pueblos”.
Neira Vilas habló también de la reciprocidad de los beneficios formativos de la relación gallego-cubana, ya que, tras el triunfo de la revolución cubana, en 1959, se crearon en esa isla numerosas escuelas de pesca “que tuvieron como germen a pescadores gallegos que faenaban en el Golfo de México, en aguas de la Florida y de Yucatán”.
Sobre el documental ‘Los Santamaría’ habló el realizador Lois Pérez Leira. El documental es un recorrido por la vida y la obra de la familia Santamaría, quienes emigraron a Cuba en los inicios del siglo pasado. También es un reconocimiento a la participación activa de varios de sus integrantes en las luchas revolucionarias que se iniciaron en la segunda mitad del siglo XIX.