LA INTERPRETACIÓN DE LA SOPRANO Y ACTRIZ LUCENSE NOEMI MAZOY CERRÓ EL PROGRAMA DEL AÑO 2010
Más de cien personas en el Concierto de Navidad de la Casa de Galicia en Madrid
La soprano y actriz lucense Noemi Mazoy ofreció en la Casa de Galicia en Madrid el concierto ‘Tiempo de Navidad’, al que asistieron cerca de 150 personas, entre ellas, tres de las pequeñas protagonistas del musical ‘Annie’ –actualmente en cartel en Madrid–, para disfrutar de “un concierto para todos los públicos, en todos los sentidos”, pues así lo sugirió la artista invitada, ya que gracias a su versatilidad pudo ofrecer una gran variedad de tipos de registros, de estilos y músicas.
La soprano y actriz lucense Noemi Mazoy ofreció en la Casa de Galicia en Madrid el concierto ‘Tiempo de Navidad’, al que asistieron cerca de 150 personas, entre ellas, tres de las pequeñas protagonistas del musical ‘Annie’ –actualmente en cartel en Madrid–, para disfrutar de “un concierto para todos los públicos, en todos los sentidos”, pues así lo sugirió la artista invitada, ya que gracias a su versatilidad pudo ofrecer una gran variedad de tipos de registros, de estilos y músicas.
El acto estuvo presidido por el delegado de la Xunta en Madrid y director de la Casa, José Ramón Ónega López, quien, tras las palabras de bienvenida, “en esta noche lluviosa pero que la amistad y el amor por la música nos ha permitido citarnos aquí, en la Casa de todos los gallegos”, recordó que este recital es el broche, “el último de los más de 200 actos, culturales, económicos, jurídicos, institucionales… y de toda índole que hemos celebrado en este año Xacobeo, que finaliza”.
Ónega, tras su intervención, cedió la palabra al coordinador de Actividades Culturales de la Casa Ramón Jiménez, para la presentación de Mazoy, de cuyo amplísimo currículum destacó sólo algunas pinceladas.
“De su etapa de formación como cantante y actriz en los distintos centros, sólo mencionaré que fue brillante, con un premio extraordinario incluso en el conservatorio ‘Arias Maceín’ de Madrid. Es, sin embargo, a mi juicio la vida profesional de Noemi la que me parece más asombrosa, pues a tenor de la misma podemos concluir que Noemi Mazoy ya es una consagrada en el mundo al que desde niña siempre aspiró, pues desde muy temprana edad tuvo contacto directo con el escenario”, dijo Jiménez y destacó que, “ahora, a estas alturas de su vida, puede decir ya que ha hecho teatro, que ha actuado en óperas como ‘Aída’ (en la que representó el papel de la Sacerdotisa) y ‘La Bohème’. También en la opereta ‘Tratado de armonía’ y en zarzuelas como ‘Non chores Sabeliña’ (en el papel de Sabeliña, por supuesto), ‘Los Gavilanes’, ‘Gigantes y Cabezudos’ (donde hacía de Pilar), ‘La Corte del Faraón’ (donde era Raquel), ‘La verbena de la Paloma’ (aquí representaba el papel de Casta), ‘Luisa Fernanda’, ‘La tabernera del puerto’ y ‘Doña Francisquita’. Ha actuado asimismo en numerosos musicales, y cito ‘Godspell’, ‘Estamos en el aire’, ‘Jeckyll & Hide’, ‘El fantasma de la Ópera’, ‘El diario de Ana Frank’ y ‘Víctor o Victoria’, donde interpretó el papel de Norma junto a Paloma San Basilio y Francisco Valladares. Actualmente, por cierto, pueden ustedes verla en el musical ‘Annie’, en cartel en el teatro Nuevo Alcalá de Madrid en el papel de Grace”, dijo Jiménez.
En el concierto de la Casa, Noemi Mazoy hizo de su interpretación, acompañada al piano por el asturiano Alberto Lozano, un acto participativo, ameno y entrañable en el que, junto con fragmentos de ópera, zarzuela, musicales y villancicos, fue intercalando experiencias personales y profesionales que los asistentes agradecían con frecuentes, espontáneos y extensos aplausos que arroparon la actuación en todo momento. “Ha sido una actuación de lujo”, era la expresión más escuchada entre el público asistente, que demostraba su admiración, tanto por el nivel profesional de Mazoy como por su calidad personal.
El acto estuvo presidido por el delegado de la Xunta en Madrid y director de la Casa, José Ramón Ónega López, quien, tras las palabras de bienvenida, “en esta noche lluviosa pero que la amistad y el amor por la música nos ha permitido citarnos aquí, en la Casa de todos los gallegos”, recordó que este recital es el broche, “el último de los más de 200 actos, culturales, económicos, jurídicos, institucionales… y de toda índole que hemos celebrado en este año Xacobeo, que finaliza”.
Ónega, tras su intervención, cedió la palabra al coordinador de Actividades Culturales de la Casa Ramón Jiménez, para la presentación de Mazoy, de cuyo amplísimo currículum destacó sólo algunas pinceladas.
“De su etapa de formación como cantante y actriz en los distintos centros, sólo mencionaré que fue brillante, con un premio extraordinario incluso en el conservatorio ‘Arias Maceín’ de Madrid. Es, sin embargo, a mi juicio la vida profesional de Noemi la que me parece más asombrosa, pues a tenor de la misma podemos concluir que Noemi Mazoy ya es una consagrada en el mundo al que desde niña siempre aspiró, pues desde muy temprana edad tuvo contacto directo con el escenario”, dijo Jiménez y destacó que, “ahora, a estas alturas de su vida, puede decir ya que ha hecho teatro, que ha actuado en óperas como ‘Aída’ (en la que representó el papel de la Sacerdotisa) y ‘La Bohème’. También en la opereta ‘Tratado de armonía’ y en zarzuelas como ‘Non chores Sabeliña’ (en el papel de Sabeliña, por supuesto), ‘Los Gavilanes’, ‘Gigantes y Cabezudos’ (donde hacía de Pilar), ‘La Corte del Faraón’ (donde era Raquel), ‘La verbena de la Paloma’ (aquí representaba el papel de Casta), ‘Luisa Fernanda’, ‘La tabernera del puerto’ y ‘Doña Francisquita’. Ha actuado asimismo en numerosos musicales, y cito ‘Godspell’, ‘Estamos en el aire’, ‘Jeckyll & Hide’, ‘El fantasma de la Ópera’, ‘El diario de Ana Frank’ y ‘Víctor o Victoria’, donde interpretó el papel de Norma junto a Paloma San Basilio y Francisco Valladares. Actualmente, por cierto, pueden ustedes verla en el musical ‘Annie’, en cartel en el teatro Nuevo Alcalá de Madrid en el papel de Grace”, dijo Jiménez.
En el concierto de la Casa, Noemi Mazoy hizo de su interpretación, acompañada al piano por el asturiano Alberto Lozano, un acto participativo, ameno y entrañable en el que, junto con fragmentos de ópera, zarzuela, musicales y villancicos, fue intercalando experiencias personales y profesionales que los asistentes agradecían con frecuentes, espontáneos y extensos aplausos que arroparon la actuación en todo momento. “Ha sido una actuación de lujo”, era la expresión más escuchada entre el público asistente, que demostraba su admiración, tanto por el nivel profesional de Mazoy como por su calidad personal.