CONCEDIÓ UNA ENTREVISTA A LA PERIODISTA MARÍA XOSÉ PORTEIRO

Manuel Cordeiro recuerda su vida y su obra dedicada al pueblo gallego

“Yo reconozco que me rebalsa ese sentimiento profundo de la gente del pueblo gallego al que dediqué mi vida y el que, además, me dio la posibilidad de pertenecer a la colectividad y sus instituciones, en Argentina”, reflexionó Manuel Cordeiro.
Manuel Cordeiro recuerda su vida y su obra dedicada al pueblo gallego
 Manuel Cordeiro.
Manuel Cordeiro.
“Yo reconozco que me rebalsa ese sentimiento profundo de la gente del pueblo gallego al que dediqué mi vida y el que, además, me dio la posibilidad de pertenecer a la colectividad y sus instituciones, en Argentina”, reflexionó Manuel Cordeiro e indicó que “en definitiva, yo soy galego-argentino porque yo soy de Argentina, que es el país donde vivo, pero en mis pinturas solo puedo mostrar lo que llevo adentro, lo que a mí me rebalsa y que no puedo cambiar, es imposible y por eso no puedo hacer otra pintura que no sea gallega”, reflexionó Manuel Cordeiro durante la entrevista que le realizó María Xosé Porteiro en el marco de la exposición de sus obras en el espacio de arte de ‘El Viajero’.
El martes pasado, en un encuentro entrañable, la periodista y escritora María Xosé Porteiro dialogó con el artista plástico y dirigente gallego, sobre su pintura, sus sentimientos profundamente galeguistas, sus sueños y anhelos.
A modo de introducción, el presidente de Xeito Novo, Gustavo Fernández, le dio la bienvenida a Porteiro y recordó que hace unos tres años, cuando ella aún era delegada del gobierno gallego en Argentina, tomó la decisión de hacer un homenaje “en vida” a Maruxa Boga. Para Fernández ese fue uno de los hechos históricos más importantes de la colectividad en los últimos años. “Fue importante –precisó– porque ella estaba viva y pudo dar su testimonio. Cuando la persona fallece ya no puede hacerlo y los homenajes pierden bastante sentido, incluso, a veces, hacen pensar que se espera para hacer los reconocimientos justamente para que no puedan dar testimonio”.
Comenzando con las preguntas, María Xosé Porteiro señaló que una de las cosas que tenía previsto realizar durante su gestión al frente de la Delegación gallega, pero que le quedó pendiente, era hacer un homenaje a Manuel Cordeiro. “Me he quedado con la tristeza de no haberte podido recibir en la casa de Galicia con la alfombra roja y gaitas”, contó durante su breve paso por Buenos Aires.
Anécdotas, recuerdos y reflexiones sobre su infancia, las pinturas y la galleguidad poblaron el encuentro que reunió a familiares y amigos, que desde sus butacas asentían identificados con esas vivencias tan profundas de la emigración.