“Me llama la atención la actitud hacia el emigrante y la discriminación por países”
‘Volver a Galicia’ es un compendio de investigación, cuentos y poemas. El cruce de estos géneros lleva al lector de la información a la emoción, pasando por un torrente de sensaciones y permite a muchos nativos, hijos o nietos de gallegos, sentirse tocados por historias de nostalgia, sacrificio y de fuertes lazos entre dos tierras. Su autora, María González Rouco, es licenciada en Letras y lleva décadas investigando sobre inmigración.
Centrada en las colectividades celtas, María González ha prestado particular atención al colectivo gallego. La obra, por un lado, es una didáctica investigación que incluye artículos periodísticos, fotos y testimonios de inmigrantes y de sus descendientes. Por otro, el costado literario reluce con cinco cuentos y cinco poemas capaces de que el lector imagine a esos personajes –como tantos, llenos de morriña– que han pasado su vida tratando de volver.
Esta modesta edición, que es sólo una selección del prolífico de González Rouco, puede adquirirse en Librería Le Nautilus (en el barrio de Belgrano) o leerse en formato digital.
A pocos días de su lanzamiento, la autora se complace de haber recibido muy buenas críticas y repercusión tanto a nivel nacional como en Galicia. Además ha sido invitada por el director de la Cátedra España, Manuel Cao Corral, a brindar próximamente una conferencia.
Pregunta. ¿Desde cuándo viene investigando y escribiendo, de modo más literario, sobre el tema migratorio?
Respuesta. Primero investigué sobre la emigración. En 1983, hice un trabajo sobre la obra de Eugenio Cambaceres, pero él ahondaba en los franceses, españoles e italianos. Mi primer trabajo sobre tema gallego fue publicado en 1985 en la prensa, y allí analicé la visión de la emigración desde Rosalía de Castro. Abarqué diferentes géneros y colectividades, pero siempre dándole más importancia a la emigración gallega.
P. ¿El interés del tema migratorio comenzó a partir de su formación universitaria?
R. Tiene que ver más con mi historia personal, cuando era chica yo no sabía que había gente que había escrito sobre eso, para mí era cosa de mis abuelos (provenientes de Lugo y La Coruña) pero a medida que fui estudiando me di cuenta que había gente que había vivido lo mismo y lo llegó a escribir, entonces eso me abrió los ojos; primero me llevó a leer lo que habían escrito los demás y después a escribir mis propias creaciones. Además, me llamó mucho la atención las actitudes que hubo hacia el emigrante, por qué fue querido en una época y en otra no, o la actitud de los gobiernos hacia la emigración y cómo había una discriminación de acuerdo a qué país provenían, por ejemplo, al gallego no se lo quería tanto como al escocés o al inglés.
P. Esas valoraciones hoy siguen existiendo y a propósito, ¿estudia también sobre las comunidades que ingresaron recientemente a Argentina, en los años 90?
R. No, yo me remito a 1810-1960 y sobre los colectivos que más escribo es sobre el gallego y asturiano, irlandés y escocés, las colectividades celtas y anteriormente hice un trabajo profundo sobre los italianos. Básicamente esta elección es porque fue la época de mis abuelos y de ahí partió mi interés.
P. Hay algunos cuentos, por ejemplo, que incluyó en el libro que los escribió hace ya tiempo, ¿qué le llevó a publicarlos?
R. Este libro salió en internet en 2005, año en el que también saqué mi trabajo más importante que es ‘Inmigración y Literatura’, un tratado de cuatrocientas páginas. Muchas veces la gente me decía que no lo podía leer de internet –por no estar familiarizados con el soporte– y esto me impulsó a sacarlo en papel. Lo que quiero aclarar es que lo que hay en el libro es una mínima parte, mi trabajo completo está en la web, se puede leer en http://volveragalicia.galeon.com/
P. ¿A futuro proyecta hacer una edición integral en papel?
R. Es un problema económico, si consigo a alguien que me ayude en la publicación podría sacarlo completo, en esta edición me hice cargo yo y por eso es de sólo ciento y pico páginas.
Sin embargo, después de su lectura, queda demostrado que en ‘Volver a Galicia’ la calidad está, una vez más, por encima de la cantidad.