Heriberto A. Fuertes Bacelar, una vida dedicada a la colonia

Natural de A Cañiza, se ve obligado a emigrar a Salvador de Bahía después del fallecimiento de su padre, integrante del partido de Casares Quiroga, y tras una vida dura al estallar la Guerra Civil
Heriberto A. Fuertes Bacelar, una vida dedicada a la colonia
Heriberto Fuertes Gómez, el padre de Heriberto Fuertes Bacelar.

Heriberto Alejandro Fuertes Bacelas nació en A Cañiza el 14 de septiembre de 1929. Fueron sus padres Heriberto Fuertes Gómez y Nazareth Bacelar Queimadelos. Su padre era médico forense, hombre de gran cultura y de ideales progresistas. Su madre procedía también de una familia culta. Era descendiente de Teodosio Vesteiro Torres, aquel famoso poeta y escritor vigués que pone fin dramáticamente a su vida en Madrid.
Con el triunfo de la Segunda República el 14 de abril de 1931, su padre se incorpora al partido de Casares Quiroga, ORGA, que, más tarde, se fusionará con el partido del presidente Azaña, conformando Izquierda Republicana. Heriberto Fuentes Gómez tenía el carné nº 1 de aquella comarca y encabezó las listas municipales en varias oportunidades.
Por aquellos tiempos las ideas republicanas y agraristas calarán hondamente en A Cañiza. En su aldea se respiraba un ambiente de entusiasmo en relación al futuro. La alegría durará poco tiempo. Cuando Heriberto cumplió los siete años se desató la Guerra Civil. En su aldea, la alcaldesa, una mujer con mucho carácter, de nombre María Gómez, organiza la resistencia. Convoca a un grupo de hombres armados para marchar hacia Vigo con el fin de ayudar a los que resistían. En el camino, las tropas alzadas los hacían desistir del intento y regresaron a la aldea.
Los leales, encabezados por la alcaldesa, se reúnen en los locales del ayuntamiento. Hasta allí llega un teniente con varios guardias de asalto y detienen a los republicanos. Los detenidos serían, en su mayoría, fusilados y comienza la ‘Longa Noite de Pedra’ de la cual nos hablará Celso Emilio Ferreiro. El padre de Heriberto es detenido y encarcelado en Vigo.
La vida de esa familia fue muy dura. El padre de Heriberto fue apartado de la profesión. La Guardia Civil y la Falange controlaban todos los movimientos de la familia. Fueron momentos muy difíciles. En el año 1948 murió su padre siendo todavía un hombre joven. Las necesidades, la tristeza y el exilio aceleran una muerte prematura.
“Partí para la emigración desde el puerto de Vigo el 19 de abril de 1958. El barco era el ‘Alcántara’, que hacía su último viaje con destino a Brasil y Argentina. Al llegar a Lisboa, el barco se averió, estando tres días en el puerto, después al pasar el Trópico tuvo una avería en las calderas... El trayecto hacia nuestro destino estuvo muy accidentado, hasta en algunos momentos lo viví con cierto miedo. El 6 de mayo, por fin, llegamos a Salvador. Desde el barco, cuando entrábamos de madrugada por la bahía, me llamó la atención ver toda la blanca zona de Itapoan, dándome la impresión de que era nieve, siendo dunas de arena blanca que, infelizmente, hoy están desaparecidas...”.
Al llegar, se fue a vivir a una pensión en la calle del Pazo, de nombre ‘Pensión de Marieta’. Durante varios días, Heriberto se quedó encerrado en aquel hotelucho oloroso donde el calor le producía un malestar generalizado. Por su cabeza pasaban los recuerdos de la aldea, sus familiares preciados. Tenía ganas de salir corriendo. Huir nuevamente hasta el puerto y regresar a Galicia.
Desde 1958 comenzó a trabajar en una firma de muebles, ‘Casa Fernández’, que era propiedad de un paisano suyo, hasta 1965, que se independiza. En 1967 se casa con la bahiana Sonia María Lins Fuertes y del matrimonio nacen dos hijas: Nazareth Mónica, abogada y economista, y Heriberto, abogado.
En la actualidad, Heriberto es socio, junto a Manuel Antas Fraga, de la empresa funeraria ‘La Decorativa’. También es propietario de una empresa de construcción que lleva su nombre.
“Al igual que muchos otros compatriotas, llegamos a esta hospitalaria ciudad de Salvador en la década de 1950, empeñado en trabajar y progresar. Encontré gente bondadosa, que tanto a mí como ya antes a otros gallegos nos acogieron con cariño y sin ningún tipo de discriminación. Encontré una colectividad unida que hacía de nuestra comunidad una de las más elogiadas y respetadas que Galicia tiene en el mundo”.
Heriberto, desde su llegada, se acercó a la colonia gallega, participando activamente de sus instituciones. “Desde mi llegada a Salvador, participé en los movimientos de la colectividad, siendo en 1960 uno de los fundadores de la liga deportiva del Centro Español. Participé también como secretario y fundador de la Federación Bahiana de Joquei, siendo en este periodo reelegido consejero del Galicia Esporte Clube, ocupando este cargo vi al equipo campeón bahiano de la primera división. En 1965 me nombraron director de Deportes del Centro Español, permaneciendo en el cargo de tesorero en la construcción de la nueva colonia española, donde ocupé el cargo de secretario”.
En 1963 realiza su primer viaje a Galicia con el fin de encontrarse con su tierra. “Así como llegué –comenta Heriberto– me cita el sargento de la Guardia Civil para que me presente en la sede del cuartel a las ocho de la mañana. Allí llegué con mucha preocupación y algo de miedo sin saber el motivo de aquella cita. Al llegar, el sargento no estaba. Me senté a esperar en aquel frío lugar presidido por símbolos falangistas y el retrato de Franco. Fueron pasando las horas y el sargento no llegaba... ya me estaba poniendo muy nervioso, hasta que a las 12 entró en su despacho, donde me invitó a pasar. Allí sentado en su escritorio con cara seria y voz acostumbrada al ordeno y mando, me dijo: usted conoce a Heriberto Fuertes Gómez, claro que lo conozco, fue mi padre –le contesté–. Sabe usted que fue el afiliado nº 1 de Izquierda Republicana en A Cañiza, añadió el sargento. Pero mi padre murió –le respondió Heriberto, como si se tratara de calmarlo o señalarle que ya no era un peligro para el gobierno–. Mientras, el sargento añadía: ¡Ándese con cuidado!”. Aquella mañana, por boca de la propia Guardia Civil, Heriberto se entera de la importancia política de su padre, a pesar del tiempo transcurrido, el régimen sospechaba hasta de los muertos y sus descendientes.
Heriberto Fuertes fue un incansable luchador por los derechos de los emigrantes, participó del Primer Congreso de Instituciones Españolas del Cono Sur, realizado en Punta del Este en julio de 1975. En 1980 fue elegido presidente del Centro Español hasta 1984. Participa en el Consejo de Residentes Españoles ocupando varios cargos, entre ellos el de presidente y secretario. El propio Heriberto nos sigue contando su larga trayectoria: “Fui presidente de la Sociedad Benéfica Santa Teresa de Ávila y también del Consello Deliberativo del Hospital Español”.
En la actualidad, ocupa los cargos de consejero del Hospital Español y Centro Español, así como de secretario del Consello Deliberativo de ‘Caballeros de Santiago’. Forma parte también de la Irmandade da Santa Casa da Misericordia de Bahía, institución benéfica fundada hace más de 400 años.
El Gobierno español le otorgó la Medalla de la Emigración en 1982. Posee también el título de Amigo de la Aeronáutica, Benemérito del Programa Península Ibérica, Socio Benemérito del Centro Español desde 1985 y el título de Cidadán de Salvador otorgado por la Cámara Municipal en 1992.  
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