360.000 gallegos del exterior se quedan sin voto en las municipales del 22 de mayo
El voto emigrante dejará de tener protagonismo en las elecciones municipales, después de que el Senado aprobara el miércoles de la pasada semana la proposición de ley que modifica la Ley Orgánica de Régimen Electoral General (Loreg). La norma se hará efectiva en los comicios municipales que se celebrarán en España el 22 de mayo próximo y los más de 360.000 gallegos inscritos en el CERA no podrán, por vez primera, ejercer su derecho a voto. Atrás quedan los tiempos en que era necesario esperar al recuento del voto exterior para ratificar o desbancar alcaldes. Como contrapartida al recorte de derechos, la reforma contempla la posibilidad del voto en urna en consulados y embajadas en las generales y autónómicas.
Los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) correspondientes al mes de noviembre de 2010 hablan de un total de 365.172 gallegos registrados en el CERA (Censo de Españoles Residentes Ausentes), de los cuales, la mayoría, 127.580, proceden de A Coruña. Pontevedra, segunda provincia por número de inscritos de la emigración, registra 105.798, mientras que Lugo y Ourense contabilizan 49.991 y 81.803 personas incluidas en el censo del exterior, respectivamente. Galicia está pues a la cabeza de las comunidades con más peso del voto emigrante, ya que el 13,7% de sus posibles electores residen en el exterior, frente al 4% que se da en el conjunto del Estado.
Además, la modificación de la Loreg será significativa, ya que los residentes ausentes suponen más de una cuarta parte de los censos electorales en la mitad de los 315 ayuntamientos gallegos y, en el caso de municipios ourensanos como Avión o Bande, los electores en el extranjero superan a los vecinos con derecho a voto que residen en estas localidades.
Entre el 1 de enero y el 1 de diciembre de 2010, el CERA autonómico recibió 18.242 nuevas inscripciones, lo que supone una media de 55 cada día –1.660 al mes–, una cifra que multiplica por tres las altas contabilizadas en 2007, año de las últimos comicios locales, en el que se registró 615 nuevos inscritos al mes.
Desde las municipales de 2007, el número de gallegos inscritos en el Censo Electoral de Residentes Ausentes (CERA) se disparó un 14,4%, lo que indica que unos 1.100 gallegos se dieron de alta cada mes en el censo emigrante.
El número de altas en el CERA es todavía mayor si se analizan los dos últimos años, periodo en el que entró en vigor la ley de nacionalidad histórica y que abrió las puertas al pasaporte español y por tanto al derecho de sufragio a miles de hijos y nietos de emigrantes.
La proposición de ley que hace efectiva esta modificación legal llegó al Senado tras dos años de trabajo de una subcomisión creada en el Congreso, presidida por el socialista Alfonso Guerra. La norma, además de impedir el voto a los residentes ausentes que no estén censados en un municipio español, incluye entre sus novedades la posibilidad de voto en urna en consulados y embajadas para los emigrantes.
También desactiva el papel clave de los tránsfugas en las mociones de censura locales, mejora el sistema de concejo abierto que rige para los pequeños municipios o adelanta el censo válido para unas elecciones evitando empadronamientos de conveniencia.
Reacciones de los partidos
Los tres partidos con representación en el Parlamento gallego –PPdeG, PSdeG y BNG– coinciden en destacar que la reforma de la ley electoral supone el cierre de las puertas “a la incoherencia” de que ciudadanos que no residen en los ayuntamientos de la Comunidad, y que ni siquiera los conocen en muchos casos, puedan decidir sobre los futuros gobernantes, aunque los nacionalistas sostienen que resulta “insuficiente”.
Las visiones varían, sin embargo, con respecto a los efectos electorales que puede tener. El coordinador de los diputados gallegos del PP en el Congreso, Celso Delgado, auguró, que el que podría salir “más beneficiado” en Galicia es el BNG por ser la fuerza política “con menos apoyo exterior”. En cuanto a su partido y al PSOE, incidió en que “afectará a unos y a otros” y que, en consecuencia, tendrá “un efecto neutro”.
El portavoz parlamentario del PP, Manuel Ruiz Rivas, destacó que el PP siempre defendió dar mayor transparencia al sufragio emigrante a través de mejoras en sistemas como el voto en urna, por lo que calificó la reforma de “importante avance”.
Rivas considera que hay que seguir facilitando el voto en las elecciones en que se debatan “intereses propios de su condición”, en las elecciones autonómicas y estatales, y recordó que, con la reforma, los residentes ausentes no podrán votar en las municipales si no están censados pero, apuntó que esta misma situación se da para los gallegos que residen en otras partes de España, por lo que la reforma supone una equiparación.
Por su parte, el líder del PSdeG, Pachi Vázquez, destacó que la reforma fue muy debatida y constituye un acuerdo entre los partidos, por lo que la acatan “absolutamente”. “Me siento perfectamente representado” en las posturas que defendió el PSOE en Madrid, señaló Vázquez, para quien se trata de un “momento importante”, ya que ahora se trata de demostrar “si nuestro interés por la emigración, sobre todo en políticas municipales, era una cuestión de votos o de sentimientos y país”.
Finalmente, indicó que es preciso “seguir trabajando más que nunca, haya o no interés” electoral defendiendo “los intereses de nuestros emigrantes”.
“Claro que influirá, sobre todo en los ayuntamientos con mayor porcentaje de residentes ausentes”, dijo el secretario de Organización del PSdeG, Pablo García. El dirigente socialista subrayó que su partido afronta “con total tranquilidad” esta novedad, aunque destacó que los socialistas “nunca pusieron en duda el voto emigrante”.
Por su parte, el líder del BNG, Guillerme Vázquez, manifestó que los nacionalistas apoyan la reforma, pese a que su grupo reclama también cambios en las votaciones para las elecciones generales y autonómicas.
En todo caso, los cambios introducidos vienen a corregir algo que no era normal, ya que en las municipales deben votar, dijo, quienes “residen, viven, trabajan y están censados” en un Ayuntamiento determinado, con independencia de donde hayan nacido. La reforma, dijo Vázquez, “va en la dirección adecuada”, pero, en su momento, los nacionalistas plantearán la conveniencia de nuevas reformas, ya que consideró que no es razonable que personas que no hayan nacido o no estén vinculadas a Galicia puedan llegar a decidir un Gobierno autonómico.
Con independencia de lo que digan las urnas el 22-M, el diputado del BNG en la Cámara baja Francisco Jorquera se mostró convencido de que el veto a los residentes en el exterior es “lo lógico” y “un paso adelante”, aunque reiteró que, a ojos de los nacionalistas, la reforma de la ley electoral se quedó “corta”.
“Nosotros éramos partidarios de regular también el voto en las autonómicas y en las generales”, ha aclarado el parlamentario del BNG.