Galicia impulsa la recogida separada de biorresiduos para avanzar en economía circular y mejorar el reciclaje
La materia orgánica representa cerca del 40% del peso de los residuos domésticos, por lo que su correcta separación resulta determinante para reducir el volumen de residuos que acaban en vertedero y para obtener compost de calidad que pueda volver al suelo como fertilizante natural.
En este sentido, Galicia cuenta con un importante grado de implantación del sistema de recogida separada de la fracción orgánica: 295 ayuntamientos disponen ya de sistemas específicos para la recogida de biorresiduos, bien sea mediante el contenedor marrón o a través de sistemas puerta a puerta, así como los modelos de compostaje doméstico y comunitario.
Este avance responde a la planificación recogida en el Plan de Xestión de Residuos Municipais de Galicia, que establece como una de sus prioridades mejorar la recogida separada de materia orgánica para aumentar las tasas de reciclaje y reducir la eliminación en vertedero.
La recogida separada de biorresiduos permite que estos residuos puedan ser tratados mediante procesos de compostaje o valorización biológica, generando compost que puede utilizarse posteriormente en agricultura o jardinería, cerrando así el ciclo de la materia orgánica dentro del modelo de economía circular.
Más recursos para ayudar a los municipios
La implantación de estos sistemas requiere inversiones importantes por parte de los municipios, tanto en contenedores y vehículos como en campañas de sensibilización o infraestructuras de tratamiento.
Para facilitar esta transición, la Xunta de Galicia viene desarrollando desde hace años una política sostenida de apoyo a las entidades locales en materia de gestión de residuos municipales.
Entre 2018 y 2025, la Administración autonómica ha destinado más de 37,6 millones de euros en ayudas a municipios para mejorar la recogida separada de residuos, modernizar infraestructuras y avanzar hacia un modelo de economía circular.
Dentro de estas inversiones, la implantación de la recogida separada de biorresiduos constituye uno de los ejes prioritarios, con más de 22 millones de euros movilizados específicamente para proyectos vinculados a la recogida y tratamiento de la fracción orgánica.
Las convocatorias de ayudas han permitido financiar actuaciones como: la implantación del contenedor marrón en nuevos municipios, la compra de vehículos para la recogida de materia orgánica, el desarrollo de programas de compostaje doméstico y comunitario o mejoras en puntos limpios y otras infraestructuras municipales.
La nueva convocatoria de ayudas para 2026 refuerza esta línea de trabajo con más de 5,1 millones de euros adicionales, concentrando una parte importante de los recursos en la recogida y tratamiento de biorresiduos.
Compostaje y participación ciudadana
Junto al despliegue del contenedor marrón, Galicia ha apostado también por modelos complementarios como el compostaje doméstico y comunitario, especialmente en municipios rurales o con baja densidad de población.
En la actualidad, 232 ayuntamientos gallegos participan en programas de autocompostaje impulsados por Sogama, en los que también colaboran centros educativos y colectivos sociales. En total, se han distribuido más de 23.000 composteros de forma gratuita para facilitar que la materia orgánica pueda ser tratada directamente en el lugar donde se genera.
Los resultados comienzan a reflejarse en los datos de recogida. De hecho, solo en el último año, la cantidad de materia orgánica depositada en el contenedor marrón creció un 282%, alcanzando más de 3.000 toneladas entregadas en las plantas de tratamiento de biorresiduos.
Este incremento evidencia la creciente implicación de la ciudadanía y de los concellos en la separación correcta de residuos, una práctica que permite mejorar el reciclaje, reducir costes de gestión y avanzar hacia un modelo más sostenible.
Un paso clave para cumplir con los objetivos europeos
La Unión Europea establece objetivos cada vez más exigentes en materia de reciclaje y reducción del vertido. Para alcanzarlos, es imprescindible mejorar la separación en origen y aprovechar mejor los residuos orgánicos.
La recogida separada de biorresiduos es una de las herramientas más eficaces para lograrlo, ya que permite transformar un residuo en un recurso útil para la agricultura y la recuperación de suelos.
Por ello, desde la Consellería de Medio Ambiente e Cambio Climático se insiste en la importancia de la colaboración entre administraciones, sector productivo y ciudadanía.
El avance en la recogida separada de biorresiduos demuestra que la economía circular no depende solo de grandes infraestructuras, sino también de pequeños gestos cotidianos, como separar correctamente los residuos en el hogar.