El frío ensombrece la romería del Centro Galicia de Buenos Aires
Apenas un chiringuito, el de los dueños de cla asa, ocupó la tradicional Avenida Galicia en el Centro Galicia de Buenos Aires donde estaba previsto que se realizara una gran romería gallega –según anunciaba el programa de actividades organizadas por la Unión de Asociaciones Gallegas y varias entidades regionales– como cierre de los festejos por el Mes de Galicia.
El pasado 31 de julio, aunque soleado fue muy frío y quizá por eso tampoco hubo público, más que algunos pocos dirigentes de sociedades gallegas, la presidenta del CRE de Buenos Aires, María Teresa Michelón, y, por supuesto, los anfitriones que participaron en la tradicional procesión y misa celebrada al medio día en honor a Santiago Apóstol.
Por la tarde, el conjunto de música del Centro, dirigido por Daniel Pazos, ofreció un espectáculo en la pista principal que solo acompañaron una poquitas parejas atraídas por el sonido de las gaitas.
Consultado al respecto por ‘Galicia en el Mundo’, el presidente del Centro Galicia de Buenos Aire señaló que “tengo la impresión de que estamos en una transición en la que se está readecuando el funcionamiento de la colectividad de cara al futuro”, y avanzó que “estamos dejando atrás una etapa interesantísima y bellísima como es la colectividad compuesta por los emigrantes para pasar a otra –si es que lo logramos– que inevitablemente va a ser de descendientes de emigrantes, es decir de personas nacidas en Argentina”. Y concluyó que “hay una fuerte presencia e impronta del emigrante y aunque esa presencia con el tiempo dejará de ser física tendrá que ser siempre espiritual”.
Por otra parte, el dirigente consideró que las asociaciones tendrán que organizarse para no superponerse en los actos y generar actividades que tengan convocatoria y que generen en sí mismas interés para los medios de comunicación.