Un total de 31 grupos de entidades gallegas amenizan con su música y sus bailes la capital compostelana

El folclore del exterior se congrega por sexta vez en el Obradoiro

Galicia está “de celebración”. Estos días, con la presencia en la comunidad autónoma de un millar de integrantes de las entidades folclóricas que conservan las tradiciones en el exterior, en Galicia “estamos de celebración”, recordó el secretario xeral de Emigración, Antonio Rodríguez Miranda, durante el discurso que esta mañana pronunció en la capilla del Hostal de los Reyes Católicos, en la compostelana Praza do Obradoiro, con motivo del acto institucional de acogida a los asistentes al VI Día da Galicia Exterior.

El folclore del exterior se congrega por sexta vez en el Obradoiro
Casa Galicia Nueva York 7078
Los miembros de la Casa Galicia, durante el pasacalles por Santiago.

Autoridades del país, entre los que se encontraban sus principales representantes –Alfonso Rueda, presidente de la Xunta, y Miguel Santalices, presidente del Parlamento–, dieron la bienvenida a los asistentes a una jornada festiva que, como viene sucediendo en cada Año Santo compostelano, se organiza para visibilizar la aportación de estos grupos a la difusión de la cultura gallega fuera de las propias fronteras. Vestidos con los trajes típicos de la región y acompañados por los instrumentos del folclore tradicional, los integrantes de un total de 31 agrupaciones de América, Europa y también de España se dieron cita en la ciudad del Apóstol, representando a la colectividad en sus países correspondientes.

Llamadas a la solidaridad, a la unión y al retorno fueron una constante en las disertaciones públicas de los dirigentes, que se encargaron de recordar, como lo hizo el propio Rueda, que Galicia está hoy en disposición de acoger a los descendientes de aquellos gallegos que un día abandonaron su tierra en busca de nuevas oportunidades.

La jornada se mostró propicia para recordar el sentir que, con los gallegos que van por el mundo, expresó en su tiempo la poetisa gallega Rosalía de Castro, quien, en su poema ‘Airiños, airiños, aires’, refleja el ansia de los emigrantes por volver a su tierra. Rodríguez Miranda, hizo alusión a ello en su discurso, así como también a todos los presentes, especialmente “a los miembros de las entidades que acogen a toda nuestra gente” y a Vicente Risco, quien consideraba que “Galicia es un mundo”.

La conselleira do Mar, Rosa Quintana; la primera teniente de alcalde de Santiago, Mercedes Rosón; el ex director general de Migraciones del Gobierno central, Ildefonso de la Campa; el exconselleiro de Emigración y ex director general de Migraciones, Aurelio Miras Portugal; el exdiputado autonómico y expresidente del Consejo General de la Ciudadanía Española en el Exterior, José Manuel Castelao Bragaña, así como los integrantes de la Comisión Delegada del Consello de Comunidades Galegas y representantes de las entidades folclóricas que participaron en la jornada festiva, estuvieron también presentes en este primer acto de la mañana, en el que se entregaron los diplomas de participación a las asociaciones representadas y en el que también intervinieron el presidente Rueda y Miguel Santalices.

El presidente del Parlamento inició su discurso asegurando que la comunidad gallega está “influenciada por la realidad de la Galicia exterior” y prosiguió afirmando que cada uno de los grupos políticos representados en la Cámara, aunque defienden planteamientos diferentes, reconocen “las hazañas” que protagonizaron tanto los presentes como “el colectivo al que representan”.

Santalices recordó que, por su aportación y por mantener la vinculación con la tierra, la institución que representa acordó en 2019 conceder por unanimidad la Medalla del Parlamento a la emigración gallega en su conjunto, pero centrándolo en las entidades del exterior. Y lo hizo para “reconocer la deuda que la Galicia territorial mantiene con la Galicia universal”; una “deuda poliédrica, con reminiscencias históricas, pero también sociales, económicas y culturales”.

Asimismo, se mostró orgulloso de que, gracias a las instituciones en el exterior, Galicia cuente “con la más extensa red diplomática del mundo”, lo que consideró “un privilegio”.

En representación de los grupos concurrentes, intervino la presidenta de la Hermandad Gallega de Venezuela, Noemí Cendón, quien hizo una llamada a reconocer el trabajo de la Xunta a favor de la colectividad y, al respecto, aseguró que “Galicia es ejemplo en la atención a su gente”, a la gente del exterior, lo que agradeció, porque “todos somos Galicia”, dijo.

También aseguró que la labor que realizan las entidades “es fundamental que se conozca”, porque son necesarias “para exponer sus inquietudes”, al tiempo que permiten “mantener viva y pujante la cultura gallega en el exterior”.

Para Cendón, celebraciones como esta “expresan la galeguidade” y hacen que “emerja el sentimiento de pertenencia”. Y es que “el amor y el apego hacia lo nuestro hay que labrarlo”, dijo la presidenta de la Hermandad, quien finalizó su intervención con un “¡Viva Galicia! donde quiera que esté”.

El acto en lo que hoy es el Hotel de los Reyes Católicos dio paso a la celebración eucarística, en la Praza da Quintana, situada en un lateral de la catedral. Oficiada por el arzobispo de Santiago, Julián Barrio, a la misa acudieron también las autoridades y el millar de gaiteiros y bailarines que conforman los grupos folclóricos.

Tras la ofrenda, en la que se pidió al Apóstol “fortaleza para seguir por el buen camino” a la vuelta, así como “ayuda para ser fieles” a la fe que profesan, el arzobispo mostró su satisfacción por contar en Santiago con la presencia de representantes de la Galicia exterior, que “buscan el sentido trascendente” de la vida. Barrio aseguró en su homilía que “el hombre logrará una vida más auténtica y plena si tiene a Dios como centro de su existencia”.

A la celebración religiosa siguió un pasacalles por el casco antiguo de Compostela en el que participaron los grupos folclóricos llegados de fuera, que tocaron piezas y protagonizaron bailes típicos de la región.

El folclore del exterior se congrega por sexta vez en el Obradoiro