ESCRITORES GALLEGOS PRESENTARON SUS OBRAS

La 36ª Feria del Libro de Buenos Aires dedicó un día a la literatura gallega

La 36ª edición de la Feria Internacional del libro de Buenos Aires acogió el sábado pasado el ‘Día de Galicia’. En este marco, Xosé Caneiro y María Esther Vázquez mantuvieron un diálogo abierto sobre los derroteros de la literatura gallega y la argentina. Interpelado por Vázquez, Caneiro también se refirió a su obra y a sus vivencias como escritor.
La 36ª Feria del Libro de Buenos Aires dedicó un día a la literatura gallega
 Xosé Caneiro, María Esther Vázquez y Francisco López.
Xosé Caneiro, María Esther Vázquez y Francisco López.

La 36ª edición de la Feria Internacional del libro de Buenos Aires acogió el sábado pasado el ‘Día de Galicia’. En este marco, Xosé Caneiro y María Esther Vázquez mantuvieron un diálogo abierto sobre los derroteros de la literatura gallega y la argentina. Interpelado por Vázquez, Caneiro también se refirió a su obra y a sus vivencias como escritor. Por su parte, Caneiro, confeso admirador de la obra de Jorge Luis Borges, le preguntó a la escritora, amiga personal de Borges, por sus memorias. 

 

Xosé Carlos Caneiro y María Esther Vázquez estuvieron acompañados por el director xeral de Promoción y difusión de la Cultura, Francisco López, quien a modo de presentación habló en gallego sobre el entendimiento entre culturas. López aseguró que “los libros facilitan la comprensión, la sabiduría colectiva”. “Ayudan –continuó– a compartir ideas, ver a los demás y aceptarlos desde la propia identidad, desde lo que nos define”.
Por su parte, María Esther Vázquez, quien dijo ser y sentirse muy argentina, también confesó ser una gallega honoraria –nieta de siete bisabuelos gallegos y un catalán–, recordó con humor que un amigo gallego le comentó que toda familia tenía alguna desgracia, cuando se enteró que sólo tenía siete bisabuelos nacidos en Galicia y no ocho.
De Caneiro, Vázquez dijo que “ha escrito más de 20 libros y ha ganado más de 20 premios importantes” y quiso saber si su oficio de periodista se complementaba con la literatura. Ambos, fueron muy críticos con el periodismo y coincidieron en rechazar el lenguaje y el enfoque “ordinario”, “vanal” y “trivial” que ha adquirido el periodismo.
Vázquez también quiso saber por qué Caneiro había elegido escribir en gallego, a lo que el escritor señaló que lo hizo por “militancia”. “Escribo en gallego –dijo– porque creo en el idioma y en el país de los gallegos”.
Finalmente, la escritora argentina señaló que veía en Caneiro “un verdadero humanista, un escritor con un rumbo que busca la belleza de la palabra”. “Veo –agregó Vázquez– un escritor fiel a la tradición de la escritura; un escritor de quien Borges querría ser amigo”.
Poco antes, en el mismo auditorio, el escritor Benigno Campos presentó su libro: ‘La cocina de Benigno Campos’. Acompañado por Carlos Di Cesare, Silvia Plager, Miroslav Scheuba y Fernando Vidal Buzzi, el escritor gallego hizo un recorrido en paralelo entre la literatura y la cocina gallegas.
Simultáneamente, a la misma hora, pero en el auditorio ‘Adolfo Bioy Casares’, la investigadora y escritora María Rosa Lojo presentó su último libro, ‘Árbol de familia’.
Ante una sala desbordada de público, Lojo se adentró en su último trabajo acompañada por un panel conformado por la narradora María Heguiz y los escritores Claudio Zeiger y Pablo de Santis, quienes, desde una sensibilidad próxima a la escritora, se refirieron a la obra.
Al término de la presentación firmó ejemplares de su libro en el estand de ‘Sudamericana’, editorial que lo imprimió.
Aunque se había anunciado, no se realizó la presentación de la edición argentina de la obra poética de Rosalía de Castro, con motivo de conmemorarse el 125º aniversario de su muerte.
Estaba previsto, que a López, Caneiro y Vázquez se les sumara la poeta María do Cebreiro, para referirse a este volumen, editado por ‘Corregidor’, que conforman tres libros de Rosalía: ‘Cantares gallegos’, ‘Follas novas’ y ‘En las orillas del Sar’, pero el director xeral Francisco López anunció minutos antes que se suspendía la presentación, sin mayores detalles.