La Feria de Empleo de São Paulo, trampolín para un negocio de exportación de productos brasileños
El espíritu emprendedor domina entre los que se plantean retornar y la Feria de Empleo de São Paulo contribuyó a resucitar el proyecto de exportación entre Brasil y España de Carlos Souto y su cuñado.
Impulsado sobre la base de su experiencia como empresarios, se trataría de poner en funcionamiento una iniciativa para exportar productos típicos de Brasil a España, a base de frutos y dulces.
A sus 64 años, todavía les quedan fuerzas y ganas para impulsar un negocio que ambos tenían en mente, pero aparcado, y al que trataron de proyectar perspectiva con la visión acerca de las condiciones del mercado gallego que le trasladaron los técnicos de la Xunta presentes en la Feria de Empleo de São Paulo.
Souto acudió a la convocatoria en busca de información profesionalizada que le fuera de utilidad para orientar su “plan de trabajo”, que se plasmaría en la creación de una empresa de exportación. En octubre de este año tienen previsto viajar a Galicia para “conocer mejor las condiciones” comerciales y los requisitos legales para desarrollar la propuesta que, según prevé, se podría empezar a llevar a cabo a comienzos de 2027.
Ingeniero electrónico de formación, Carlos Souto figura entre los miles de brasileños que cuenta en su ADN con sangre gallega, tanto por parte de padre (natural de Vigo) como de madre (nacida en la parroquia de Carracedo, en el municipio pontevedrés de Caldas de Reis). Está casado (su esposa también tiene orígenes gallegos) y tiene un hermano, que nació en Galicia. Sin embargo, él vino al mundo en Brasil, donde sus padres se instalaron al dejar atrás su tierra.
El primer lugar de asentamiento de la familia fue en Santos, pero, más tarde, se trasladaron a São Paulo. La Región Metropolitana de Campiña, principal polo económico y tecnológico del interior de la gran ciudad –situada a unos 100 kilómetros de esta– es donde actualmente reside, pero si todo sale como tiene planeado se verá obligado a abandonar el lugar e instalarse en Galicia, donde todavía conserva familia. La idea es que primero se traslade él y, al cabo de dos años, lo haría su esposa, dentista de profesión.
El espíritu emprendedor y optimista que le caracteriza lo traslada también a la vida, lo que le permite vislumbrar un futuro en marcha para la nueva empresa que tiene pensado acometer.