EL PRESIDENTE CONSIDERA QUE LOS CIUDADANOS SE IDENTIFICAN CON LAS LÍNEAS DE TRABAJO DEL EJECUTIVO

Feijóo reconoce como único escollo de sus ‘cien días’ no lograr fondos para la diáspora

Unidad, realismo, austeridad, acción y libertad son los cinco principios que marcan las líneas de trabajo del Ejecutivo gallego; unos “principios con los que los ciudadanos se identifican, se sienten representados y se sienten cómodos”, dijo el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo.
Feijóo reconoce como único escollo de sus ‘cien días’ no lograr fondos para la diáspora
 Feijóo presentó el balance de sus primeros cien días de gobierno.
Feijóo presentó el balance de sus primeros cien días de gobierno.

Unidad, realismo, austeridad, acción y libertad son los cinco principios que marcan las líneas de trabajo del Ejecutivo gallego; unos “principios con los que los ciudadanos se identifican, se sienten representados y se sienten cómodos”, dijo el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, quien la pasada semana hizo balance de los cien días de legislatura. Sin embargo, Feijóo reconoció que a la hora de negociar el plan de financiación autonómica no se alcanzó el objetivo marcado. “No logramos ningún fondo para la emigración”, recordó.

 

El mandatario gallego destacó que estos cien primeros días devolvieron la normalidad a la Xunta, “ya que después de este tiempo, los gallegos saben que en la Xunta de Galicia hay un Gobierno cuyas prioridades son las preocupaciones de los ciudadanos: la economía, el empleo y la garantía de que percibirán sus servicios”.
El presidente autonómico recordó que la nueva Xunta busca, también, la unidad con otras administraciones: con los ayuntamientos de Galicia, con las siete ciudades más importantes de Galicia, y con el Gobierno de España, “con unas relaciones institucionales que, en cien días, pasaron de estar bloqueadas a abrir un período de entendimiento y de colaboración”.
Como ejemplos del cambio en las relaciones con el Gobierno central, recordó el convenio con el Ministerio de Vivienda que beneficiará a 50.000 familias gallegas; y el ‘Acuerdo del Obradoiro’, con el que Galicia se aseguró una inversión real de 4.700 millones de euros en 18 meses para acercar la Alta Velocidad a Galicia.
El presidente de la Xunta situó el nuevo modelo de financiación autonómica en la otra cara de la moneda de unas relaciones institucionales, “en síntesis general positivas”. En este sentido, recordó que si bien es cierto que en un mes se consiguó incrementar en 200 millones de euros la cuantía que iba a recibir Galicia por la financiación autonómica, no se logró el objetivo marcado. “No logramos los fondos suficientes para la dispersión y no logramos ningún fondo para la emigración’, recordó. Durante su comparecencia en el Parlamento para explicar su posición en el modelo de financiación, dijo que la no consideración de la emigración es uno de los aspectos más negativos de este modelo para Galicia, ya que la comunidad tiene derecho a que se computen las 380.000 personas que viven fuera de Galicia y que son susceptibles de recibir servicios.
Feijóo recordó que el Ejecutivo autonómico pidió la consideración de los gallegos en el exterior como población protegida o la creación de un fondo adicional con el objeto de financiar los costes asociados a esta población, “sin embargo, el Gobierno central se negó de plano a asumir esta justa demanda de Galicia”, apostilló.
Feijóo explicó que “esta Xunta llegó en el momento económico más complicado en el que llegó nunca un Gobierno autonómico”. “Nos encontramos en un agujero presupuestario superior a los 1.200 millones de euros. Galicia no se puede gestionar con euros fantasma y en los presupuestos que recibimos, uno de cada diez euros no existían, lo que nos llevó a la obligación de reordenar las cuentas para dotarlas de utilidad”, dijo. El mandatario gallego avanzó que, en las próximas semanas, concluirá la revisión del concurso eólico, que atenderá al único criterio de cumplir con la legalidad y proteger los intereses generales de Galicia. También afirmó que, en tan sólo 100 días, Galicia es ya uno de los referentes políticos de la austeridad en España, debido a la reforma de la Administración, a través de la reducción de altos cargos y cargos intermedios.
Los grandes ejes de actuación pasan por la rebaja a la mitad de dos impuestos que gravan la adquisición de vivienda para 600.000 gallegos; la congelación de las tasas universitarias para el curso 2009-2010; el fraccionamiento del pago de los impuestos autonómicos a las empresas; la reducción a la mitad de la espera por los trámites para solicitar las ayudas de la Ley de Dependencia; la implantación de una verdadera gratuidad de libros de texto para los colectivos que más lo necesiten; y el plan gallego contra la pandemia de Gripe A, en el que ya se comprometieron 25 millones de euros.
Entre las medidas para fomentar el empleo, destacó los más de 147 millones de euros destinados a financiar a contratación de trabajadores que agotaran las prestaciones de desempleo.