La crisis, la Ley de Cajas y el decreto del gallego centran el Debate de la Autonomía
El Pazo do Hórreo acogió los pasados días 16 y 17 el primer debate de autonomía de la Comunidad de Galicia desde que Alberto Núñez Feijóo obstenta el cargo de presidente de la Xunta. En su intervención en el pleno de política general, el mandatario gallego hizo un balance de su primer año en el Gobierno y se fijó el reto de “revalorizar la política” y diseñar “un plan estratégico” que sitúe a la Comunidad gallega en “la mejor posición” para salir de la crisis. En cuanto a la Ley de Cajas, denunció la deslealtad del Gobierno central con Galicia y censuró la actitud del PSdeG, al que llamó a sumarse a la “mayoría social”.
Feijóo anunció que el Ejecutivo autonómico presentará en las mesas de diálogo social un plan estratégico 2010-2014 en el que se incluirán 100 medidas y 300 acciones para “encarar la crisis” y “aprovechar las oportunidades”.
Así pues, explicó que su Ejecutivo renunciará a la adaptación del impuesto de transmisiones patrimoniales a la subida del IVA impulsada por el Gobierno central, dentro de un paquete de medidas fiscales en materia de vivienda. Además, indicó que dentro del concurso eólico, la Xunta dará luz verde a una convocatoria pública para adjudicar 2.300 megavatios con “plenas garantías de objetividad, transparencia y seguridad jurídica”. Los sectores productivos también estuvieron presentes en su discurso donde mostró su fuerte compromiso con la pesca y el medio rural, en especial, con el sector lácteo y explicó que “en las próximas semanas” se presentará el ‘Plan Agora’, dotado con 130 millones y que tiene como objetivo el “apoyo integral al comercio gallego”.
En el apartado de propuestas, Feijóo ofreció a la oposición dos pactos para lograr “grandes acuerdos de país” sobre la ordenación territorial y sobre el rejuvenecimiento de Galicia, ya que “los Gobiernos y las oposiciones pasan y el país permanece”.
Sobre la Ley de Cajas, Feijóo acusó al Gobierno de “deslealdad y arbitrariedad” y aseguró que la fusión de las cajas gallegas es “clave” para el futuro del sector productivo de Galicia. En alusión a la postura tomada por el PSdeG, el presidente de la Xunta explicó que sólo se excluyeron en la negociación de la Ley de Cajas los que obedecieron intereses que “ellos los conocerán pero que no son los de Galicia”. En todo caso, dijo, “aún están a tiempo de incorporarse a la gran mayoría social de Galicia”.
En cuanto a la cuestión del idioma, el presidente gallego destacó el compromiso para derogar el decreto del gallego del anterior Gobierno, ya que Galicia es un paciente “sano” y no precisa tratamientos de choque en esta materia, sino trasladar a las aulas la cordialidad que existe en la calle, algo que a su juicio se estaba rompiendo con el bipartito.
La reforma del voto emigrante también estuvo presente en la intervención del presidente de la Xunta, ya que, según dijo, “está en juego la dignidad” de los emigrantes y “la propia limpieza en los procesos democráticos”.
Asimismo, Feijóo ratificó “expresamente” su “compromiso” de reformar el Estatuto de Autonomía de Galicia, porque “es posible y conveniente”. De este modo, confirmó que el Gobierno “elaborará y presentará una propuesta concreta” con el fin de alcanzar “el máximo consenso posible”.
Conclusiones
Los tres grupos con representación en el arco parlamentario gallego –PP, PSdeG y BNG– decidieron por unanimidad sellar un pacto por la reactivación económica y el empleo, al que se dará concreción y se vigilará su puesta en marcha en una comisión parlamentaria, a fin de que esté activo “en este período de sesiones”.
Sin embargo, el BNG se descolgó de una propuesta para la revitalización demográfica, que sí contó con el respaldo del PSdeG. Además, las cajas y la lengua, dos de los asuntos centrales del debate, tampoco consiguieron acuerdos unánimes, dado que los socialistas se quedaron fuera del pacto por el mantenimiento de las entidades financieras en Galicia mediante la fusión y el PPdeG terminó solo en la defensa de su política lingüística, que define como de equilibrio.
También se logró el primer gran pacto de la legislatura entre PP y PSOE para reformar la ‘Lei do Solo’ aunque con interpretaciones opuestas de la alianza. Tanto es así que los ‘populares’, al abrigo de la nueva ley, que está previsto que se apruebe este martes, día 23, no descartan una piscifactoría en Touriñán. Mientras, los socialistas consideran que está “blindado” el cabo, donde el bipartito vetó a Pescanova una factoría, convirtiendo la protección de este paraje natural en símbolo de su política medioambiental.
Ante esta situación, este pacto podría estar en peligro y más tras las últimas declaraciones de Feijóo, quien después del Consello de la Xunta declaró que “una vez que sea aprobada la ley, corresponde a la Xunta aplicar la ley y evaluar proyectos dentro de las directivas europeas. Eso es lo que haremos en Touriñán y en cualquier otro caso”.
El debate sobre política general tampoco sirvió para que llegase el consenso sobre el futuro financiero gallego y el PSdeG se mantuvo al margen de los acuerdos aprobados por PPdeG y BNG, que se apoyaron sus respectivas iniciativas al respecto. Así salió adelante la iniciativa del PPdeG, que apostó por defender los acuerdos aprobados en la Cámara encaminados a una solución de “solvencia y galleguidad” y que, en la actual coyuntura, “conlleva el impulso de un proceso de fusión de las actuales cajas de ahorros”.
Igual destino obtuvo la del BNG, que pidió “no participar en negociaciones que devalúen la Ley de Cajas” de Galicia, exigir la retirada del recurso contra la normativa gallega, aplicar de forma “inmediata” los aspectos que no fueron llevados al Tribunal Constitucional y presentar un recurso de inconstitucional contra el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB).