SALUDA NAVIDEÑO DE SANTIAGO CAMBA
“Continuaremos caminando junto a los gallegos que atraviesan situaciones de necesidad”
Nos aprestamos a finalizar un año singular, un Año Xacobeo, el segundo del milenio, que, por cierto, no volverá a reeditarse hasta 2021.
El año que pronto culminará, se abrió con los ecos de la sesión del Consello das Comunidades Galegas en Montevideo, tuvo momentos inolvidables como la celebración del V Día de la Galicia Exterior, instancias de análisis y trabajo como las reuniones en Santiago de Compostela de la Comisión Delegada del Consello de Comunidades Galegas, el Congreso Europeo de la Juventud realizado en la ciudad de Núremberg, o el Congreso de Jóvenes de Caracas y las Jornadas de Capacitación en México, Montevideo, Buenos Aires y Río de Janeiro.
Nos aprestamos a finalizar un año singular, un Año Xacobeo, el segundo del milenio, que, por cierto, no volverá a reeditarse hasta 2021.
El año que pronto culminará, se abrió con los ecos de la sesión del Consello das Comunidades Galegas en Montevideo, tuvo momentos inolvidables como la celebración del V Día de la Galicia Exterior, instancias de análisis y trabajo como las reuniones en Santiago de Compostela de la Comisión Delegada del Consello de Comunidades Galegas, el Congreso Europeo de la Juventud realizado en la ciudad de Núremberg, o el Congreso de Jóvenes de Caracas y las Jornadas de Capacitación en México, Montevideo, Buenos Aires y Río de Janeiro.
El caminar de este año estuvo, también, jalonado por nuestros encuentros personales. Tuve ocasión de estar cerca de nuestros paisanos en Chile, cuando ese país hermano sufrió el trágico terremoto de principios de año. Participé, con la colectividad en la Argentina, de la alegría del bicentenario de la Revolución de Mayo, o me acerqué a visitar a los gallegos de Liechtenstein y de Andorra, merecedores de la misma atención y cuidado que otros grupos más numerosos de nuestra diáspora. Galicia, con su gobierno a la vanguardia, tiene conciencia que en el lugar del mundo donde palpita un gallego, toda ella palpita junto a él.
Pero, como siempre, este momento resulta propicio no solo para evaluar el camino ya recorrido sino, también, para proyectar los pasos que seguiremos dando.
Con la convicción de estar en la buena senda seguiremos volcándonos en las generaciones más jóvenes, el futuro pasa por ellas. El futuro de seguir manteniendo vivo el espíritu, los valores y la cultura de Galicia en todos los rincones del mundo; el futuro del formidable entramado de las instituciones gallegas; el futuro de los puentes tendidos entre Galicia y un sinnúmero de países como forma de crecimiento conjunto. Por todo lo cual, cada día, debemos ser más sensibles con sus necesidades y requerimientos.
Continuaremos caminando junto a los gallegos que atraviesan situaciones de necesidad, allí donde las padezcan. En tal sentido redoblaremos esfuerzos que permitan, en estos momentos de vaivén económico, el mantenimiento de los programas y todas las actuaciones, vinculadas a la asistencia socio-sanitaria de nuestra gente, a través de los convenios con los centros de asistencia médica, los de atención a nuestros adultos mayores, o las ayudas personales.
Como el peregrino que a lo largo de este año recorrió el camino que lo trajo a Compostela, con la ilusión puesta en meta, salvando obstáculos, mirando el horizonte, pero fundamentalmente caminando junto a otros peregrinos, que le hicieron, al compartirlas, más ligera la carga y duraderas las alegrías, juntos también nosotros, avancemos hacia el porvenir.
Llegue a los lectores de ‘Galicia en el Mundo’ mi más afectuoso saludo, extensivo a todos los gallegos que integran la gran familia de nuestra diáspora, os lo envío junto con el ferviente deseo que viváis una Feliz Navidad.
Un fuerte abrazo.
El año que pronto culminará, se abrió con los ecos de la sesión del Consello das Comunidades Galegas en Montevideo, tuvo momentos inolvidables como la celebración del V Día de la Galicia Exterior, instancias de análisis y trabajo como las reuniones en Santiago de Compostela de la Comisión Delegada del Consello de Comunidades Galegas, el Congreso Europeo de la Juventud realizado en la ciudad de Núremberg, o el Congreso de Jóvenes de Caracas y las Jornadas de Capacitación en México, Montevideo, Buenos Aires y Río de Janeiro.
El caminar de este año estuvo, también, jalonado por nuestros encuentros personales. Tuve ocasión de estar cerca de nuestros paisanos en Chile, cuando ese país hermano sufrió el trágico terremoto de principios de año. Participé, con la colectividad en la Argentina, de la alegría del bicentenario de la Revolución de Mayo, o me acerqué a visitar a los gallegos de Liechtenstein y de Andorra, merecedores de la misma atención y cuidado que otros grupos más numerosos de nuestra diáspora. Galicia, con su gobierno a la vanguardia, tiene conciencia que en el lugar del mundo donde palpita un gallego, toda ella palpita junto a él.
Pero, como siempre, este momento resulta propicio no solo para evaluar el camino ya recorrido sino, también, para proyectar los pasos que seguiremos dando.
Con la convicción de estar en la buena senda seguiremos volcándonos en las generaciones más jóvenes, el futuro pasa por ellas. El futuro de seguir manteniendo vivo el espíritu, los valores y la cultura de Galicia en todos los rincones del mundo; el futuro del formidable entramado de las instituciones gallegas; el futuro de los puentes tendidos entre Galicia y un sinnúmero de países como forma de crecimiento conjunto. Por todo lo cual, cada día, debemos ser más sensibles con sus necesidades y requerimientos.
Continuaremos caminando junto a los gallegos que atraviesan situaciones de necesidad, allí donde las padezcan. En tal sentido redoblaremos esfuerzos que permitan, en estos momentos de vaivén económico, el mantenimiento de los programas y todas las actuaciones, vinculadas a la asistencia socio-sanitaria de nuestra gente, a través de los convenios con los centros de asistencia médica, los de atención a nuestros adultos mayores, o las ayudas personales.
Como el peregrino que a lo largo de este año recorrió el camino que lo trajo a Compostela, con la ilusión puesta en meta, salvando obstáculos, mirando el horizonte, pero fundamentalmente caminando junto a otros peregrinos, que le hicieron, al compartirlas, más ligera la carga y duraderas las alegrías, juntos también nosotros, avancemos hacia el porvenir.
Llegue a los lectores de ‘Galicia en el Mundo’ mi más afectuoso saludo, extensivo a todos los gallegos que integran la gran familia de nuestra diáspora, os lo envío junto con el ferviente deseo que viváis una Feliz Navidad.
Un fuerte abrazo.
J. Santiago Camba Bouzas, Secretario xeral de Emigración de la Xunta de Galicia