CARLOS VELLO, PRESIDENTE DEL CENTRO GALLEGO DE BUENOS AIRES

“El Centro puede llegar a autogestionarse en un plazo muy corto, normalizarnos y pasar este mal trago”

Hace pocos días, el Centro Gallego de Buenos Aires no pudo hacer frente a sus compromisos salariales, lo que ocasionó reclamos del personal del Sanatorio, que se manifestó con bombos frente a la oficina del gerente de la Fundación Galicia Salud, el doctor Luis Herreros, en el primer piso de la institución. La imposibilidad de hacer frente a los pagos fue resultado de un embargo precautorio –de más de 3 millones de pesos– trabado por la Justicia argentina sobre la cuenta principal de la Fundación Galicia Salud. El presidente del Centro, Carlos Vello, explica la situación actual.
“El Centro puede llegar a autogestionarse en un plazo muy corto, normalizarnos y pasar este mal trago”
 Carlos Vello, presidente del Centro Gallego, en la sede de la institución.
Carlos Vello, presidente del Centro Gallego, en la sede de la institución.

Hace pocos días, el Centro Gallego de Buenos Aires no pudo hacer frente a sus compromisos salariales, lo que ocasionó reclamos del personal del Sanatorio, que se manifestó con bombos frente a la oficina del gerente de la Fundación Galicia Salud, el doctor Luis Herreros, en el primer piso de la institución. La imposibilidad de hacer frente a los pagos fue resultado de un embargo precautorio –de más de 3 millones de pesos– trabado por la Justicia argentina sobre la cuenta principal de la Fundación Galicia Salud. El presidente del Centro, Carlos Vello, explica la situación actual.

Esta disposición emanada en el marco del desarrollo de un juicio laboral contra la entidad, sumada al balance negativo reiterado en la gestión de la Fundación Galicia Salud y a las tratativas que apuntan a desvincularla de la gestión del Hospital, generaron honda preocupación e inquietud entre los profesionales, empleados y socios de la casa.
Por otra parte, la actual conducción del Centro Gallego de Buenos Aires convocó una asamblea extraordinaria abierta para este miércoles, 22 de diciembre, en la que se ratificará, o no, la modificación de algunos artículos del estatuto de la entidad y se informará a los socios sobre la situación. ‘Galicia en el Mundo’ conversó con Carlos Vello, el presidente electo de la institución, sobre la situación que atraviesa el Centro y sus perspectivas de futuro, a corto y mediano plazo.
Pregunta. ¿En qué situación se encuentra la entidad?
Respuesta. Estamos atravesando una situación bastante conflictiva y comprometida, a la que no hubiéramos querido arribar nunca pero que se ha presentado y tenemos que ir tratando de solucionar en la medida en que podamos.
P. ¿Cuál es el origen de los problemas que atraviesa el Centro?
R. El origen de todos los problemas que estamos teniendo es económico-financiero. La Institución viene teniendo un resultado negativo desde hace mucho tiempo atrás, lo viene acumulando, y ha llegado a un cuello de botella en el que no puede hacer frente a sus compromisos, lo que la coloca en una situación bastante comprometida que se agravó con un embargo en la cuenta principal de la Fundación Galicia Salud, a raíz de una medida precautoria en un juicio laboral. En este contexto no se pudo cumplir con los profesionales y trabajadores de la casa pagando los sueldos en tiempos legales.
P. ¿Cuánto tiempo se retrasó el pago de los salarios?
R. Les pedimos una contemplación de 4 o 5 días y los sueldos de noviembre se terminaron de abonar el lunes 13 de diciembre. Evidentemente cada uno sabe las necesidades que tiene y yo sé que el trabajador precisa de su sueldo porque tiene sus compromisos ya tomados, pero el atraso, yo creo, que no fue significativo.
P. ¿Cuál es el monto del embargo?
R. El monto del embargo supera los 3 millones de pesos, pero no es común que en juicios laborales se comprometan cantidades como esa. Habría que ver bien de dónde proviene la decisión y si no hay otros intereses en juego como para producir un perjuicio tan grande al Centro.
P. ¿En qué situación se encuentra el proceso judicial?
R. El embargo todavía continua. Se ha apelado pero estamos en espera de la resulta judicial. Por otro lado, hay que tener en cuenta que ésta es una época difícil del año para resolver estos temas. Tenemos varios días de asueto y en enero comienza la feria judicial, así que lamentablemente no tenemos muchas esperanzas en liberar rápidamente estos fondos.
P. ¿Podrán hacer frente a las próximas erogaciones?
R. Las liquidaciones de la Consejería gallega de Sanidad, correspondientes a los meses de octubre y noviembre, llegaron un poco tardíamente, lo que también contribuyó a que los fondos para el pago de los sueldos no estuvieran disponibles pero ya lo ingresaron, junto al compromiso de destinar en tiempo los fondos de diciembre. También estaríamos recibiendo, en estos días, una partida de la cartera de Emigración; por lo que creemos que con esto, más el cumplimiento de la cuota de diciembre por parte de la Consejería, estaremos en condiciones –solicitando, además, alguna colaboración a nuestros trabajadores, empleados y profesionales– de hacer frente a los compromisos de fin de año, aguinaldos, adelanto de vacaciones y demás costas laborales.
P. ¿Cuáles son los montos de las partidas que la Consellería de Sanidade y la Secretaría Xeral de Emigración destinan al Centro?
R. Las ayudas de la Consejería de Sanidad alcanzan los 144 mil euros mensuales, y la Secretaría General de Emigración tenía un saldo del presupuesto de este año de 206 mil euros; que, según una conversación que hoy (viernes 17 de diciembre) mantuve con Santiago (Camba), ya se había ordenado así que estaría entrando en esos días. Esto, más los recursos ordinarios de la institución, nos tiene que dejar en buena posición para hacer frente a las obligaciones salariales.
P. Tras las manifestaciones, usted conversó con los representantes de los profesionales y de los gremios de los trabajadores de la sanidad ¿Qué le manifestaron?
R. Si bien el personal y los profesionales del Centro Gallego no dependen, en este momento de la Junta Directiva del Centro Gallego sino de la Fundación Galicia Salud, accedieron a reunirse con nosotros y nos han demostrado, en todos los casos, muy buena predisposición y voluntad. La Junta Directiva, por su parte, les garantizó que en el momento en que podamos retomar la conducción del Hospital del Centro Gallego de Buenos Aires y asumir las responsabilidades que nos competen, no se van a producir despidos que es lo que a ellos les intranquilizaba.
P. ¿Cuál es, a su criterio, el futuro próximo de la Fundación Galicia Salud?
R. Yo no veo sinceramente que la Fundación se pueda disolver con la deuda que tiene porque nos obligaría a las dos partes (Centro Gallego y Gobierno gallego) a responder con una cantidad de dinero que no creo que la Xunta, el Centro Gallego, ni los representantes avalen porque el patrimonio sería difícil de conseguir. Si bien nosotros tenemos bienes inmobiliarios de la institución que evidentemente responden por esa cantidad, no creo que en el presupuesto de la Xunta esté contemplada esa partida como para colaborar. En este contexto creo que al menos por un tiempo la Fundación, legalmente, no se podrá disolver porque para dejar de funcionar primero es necesario que se liquiden las deudas. De cualquier manera, si la Fundación en algún momento se disuelve, el personal volverá a ser personal del Centro Gallego o de quien continúe con la actividad de gerenciamiento del Hospital. No hay ninguna duda sobre esto y por eso asumimos el compromiso de garantizar la continuidad del trabajo.
P. ¿Cuál sería para usted entonces la mejor alternativa para la Fundación Galicia Salud y el Hospital del Centro Gallego de Buenos Aires?
R. Yo machaco siempre sobre el primer planteo que nos trajo Santiago Camba, en los primeros días de septiembre, que era ampliar, un poco, el número de patronos y transferir los patronos de la Xunta de Galicia a la Junta Directiva del Centro Gallego de Buenos Aires. El número de patronos se ampliaría para sumar también al presidente del Centro Gallego e incluir a un representante del Gobierno gallego hasta que termine la liquidación de la operatoria y las deudas actuales. Eso sería lo ideal y que la Fundación siguiera teniendo actividad con el compromiso del Centro Gallego de hacerse cargo del  50% del pasivo y del Gobierno de Galicia de responder por el otro 50% del pasivo mediante aportes anuales. En este sentido, algo hay proyectado, estamos tratando de que esos números sean mejores, pero en definitiva es el camino que estamos andando y que esperamos que llegue a buen término.
P. ¿A cuánto asciende la deuda de la Fundación?
R. El último balance del que tengo conocimiento, es público y alcanza los 103 millones de pesos. A ese estado patrimonial creo que se sumó una deuda contraída  en Galicia, que hasta ahora no figuraba en los balances de la Fundación, que elevaría en 8 o 9 millones el monto total, pero es un trabajo que estuvieron haciendo los auditores externos pero que no han dado a conocer.
P. Han convocado a una asamblea extraordinaria y abierta para el 22 de diciembre.
R. La gente está un poco nerviosa porque además trascienden rumores que son más pesimistas que neutrales. La asamblea del 22 estaba prevista con anterioridad porque cuando viajamos a Galicia para participar del plenario de noviembre, pensamos que podríamos ya venir con alguna resolución que tendría que aprobar el cuerpo de representantes. Ese punto de la asamblea no se va a tratar porque vinimos sin decisiones en ese sentido, pero mantuvimos la convocatoria para poder aprobar la reforma estatutaria y estamos convocando a los socios que quieran concurrir para informarles sobre la situación.
P. ¿Cuál es el punto que no se pudo resolver en la reunión del Patronato en Galicia?
R. La transferencia de los cargos del Patronato, si eso se hubiera dispuesto en aquella reunión el cuerpo de representantes del Centro Gallego tendría que haberlo aprobado en Asamblea, y por eso se hizo la convocatoria anticipadamente. Ese tema no se abordó, y por el contrario se nos informó sobre la posibilidad de disolución de la Fundación. En la reunión del Patronato que se ha convocado en Galicia para el próximo 13 de enero este punto si está contemplado en el orden del día, pero veremos con qué información llegamos a esa reunión y si ahí se resuelve la continuidad o no del Patronato.
P. ¿Cuáles son las perspectivas en relación al futuro de la entidad, a corto y mediano plazo?
R. Tenemos estudios hechos que hemos dejado en Santiago de Compostela, cuando fuimos, y en el Ministerio de Trabajo en Madrid. Las carpetas plantean la factibilidad de que el Centro Gallego pueda llegar a autogestionarse en un plazo muy corto con una ayuda inicial que esperemos que las partes a las que les hemos presentado el proyecto estén dispuestas a colaborar. Con eso no me cabe ninguna duda que vamos a salir adelante, normalizarnos y pasar este mal trago.