Una centenaria de Rebordelo
A unas cuadras de mi hogar montevideano vive doña Balbina Barreira Cousillas. En aquel rectángulo formado por las avenidas San Martín, Batlle y Ordóñez, Gral. Flores y Luis Alberto de Herrera discurrieron mis felices años de gayego emigrante en la capital uruguaya.
A pesar de la cercanía no estuve en su domicilio hasta mi última visita a Montevideo. El hermano de Balbina era amigo de mis padres y había una buena relación sobre todo porque tenía dos hijas que se llevaban muy bien conmigo. Supongo que mis padres sabían de la existencia de doña Balbina pero yo me enteré aquí. Fue en Baio [Zas-A Coruña] hablando con su sobrina mayor, Loli, que es la propietaria de la librería ‘Artigas’ [en honor al héroe nacional uruguayo].
Charlando con ella no se tiene la sensación de que sea una mujer centenaria. Tiene muchísimo sentido del humor. Se acuerda de todos y cada uno de los más mínimos detalles de la vida en su parroquia de San Martiño de Canduas [Cabana de Bergantiños].
Es un verdadero placer poder escuchar las historias de sus primeros años montevideanos haciendo comparaciones con su aldea natal de Rebordelo. Aún tiene el idioma gallego en su archivo. Ella sostiene que se olvidó de casi todo porque son más de 80 años hablando en criollo.
Al no tener la posibilidad de acercarme a Montevideo hablé con su hija Raquel, que es flor de canchera, para que me hiciera el favor de apuntarme las respuestas a las preguntas que le envié por correo electrónico. Doña Balbina le comentó a su hija que cuando estuve allí casi no probé las masitas con las cuales me invitó y que la visita fue muy corta porque tiene un montón de cosas para contarme.
Le prometí que estaré en noviembre en su cumpleaños [103 años] porque además de estar en su fiesta quiero apoyar al Movimiento de Participación Popular para que el futuro presidente uruguayo sea el ético don Pepe Mujica. Si en noviembre doña Balbina se acerca a las urnas será la emigrante gallega de mayor edad que apuesta por profundizar el cambio. La verdad es que conociéndola no me extraña nada. Es muy sincera al decir que don Pepe no es buen mozo, claro que no, pero es un tipo bárbaro.
A pesar de la cercanía no estuve en su domicilio hasta mi última visita a Montevideo. El hermano de Balbina era amigo de mis padres y había una buena relación sobre todo porque tenía dos hijas que se llevaban muy bien conmigo. Supongo que mis padres sabían de la existencia de doña Balbina pero yo me enteré aquí. Fue en Baio [Zas-A Coruña] hablando con su sobrina mayor, Loli, que es la propietaria de la librería ‘Artigas’ [en honor al héroe nacional uruguayo].
Charlando con ella no se tiene la sensación de que sea una mujer centenaria. Tiene muchísimo sentido del humor. Se acuerda de todos y cada uno de los más mínimos detalles de la vida en su parroquia de San Martiño de Canduas [Cabana de Bergantiños].
Es un verdadero placer poder escuchar las historias de sus primeros años montevideanos haciendo comparaciones con su aldea natal de Rebordelo. Aún tiene el idioma gallego en su archivo. Ella sostiene que se olvidó de casi todo porque son más de 80 años hablando en criollo.
Al no tener la posibilidad de acercarme a Montevideo hablé con su hija Raquel, que es flor de canchera, para que me hiciera el favor de apuntarme las respuestas a las preguntas que le envié por correo electrónico. Doña Balbina le comentó a su hija que cuando estuve allí casi no probé las masitas con las cuales me invitó y que la visita fue muy corta porque tiene un montón de cosas para contarme.
Le prometí que estaré en noviembre en su cumpleaños [103 años] porque además de estar en su fiesta quiero apoyar al Movimiento de Participación Popular para que el futuro presidente uruguayo sea el ético don Pepe Mujica. Si en noviembre doña Balbina se acerca a las urnas será la emigrante gallega de mayor edad que apuesta por profundizar el cambio. La verdad es que conociéndola no me extraña nada. Es muy sincera al decir que don Pepe no es buen mozo, claro que no, pero es un tipo bárbaro.